miércoles 4/8/21

Por qué son tan importantes los notarios

Los notarios dan fe legal a muchos de los documentos y contratos que, alguna vez en nuestras vidas, será necesario validar par ahorrar posibles problemas de legalidad. Dotados de una amplia formación, encontrar un notario en Madrid no es una tarea difícil. Casi 3.000 notarios en toda España brindan sus servicios por el bien de la legalidad y la seguridad de la ciudadanía
notarios

Imparcialidad y objetividad

En más de algún momento en nuestras vidas será preciso solicitar los servicios de un notario. Aunque no sea siempre obligatorio, su figura durante la firma de un documento o la consolidación de una empresa avalan con fe y seguridad dicha operación. Es por dicho motivo que encontrar notarios madrid no es tampoco una tarea de gran dificultad, dado que su presencia es necesaria para la seguridad jurídica, así como todo notario debe obrar de igual modo a sus compañeros. Este último hecho, dado que se trata de un oficio estrictamente vinculado con la ley y, por lo tanto, con su concepto de imparcialidad total.

Los notarios cubren una gran cantidad de servicios de distinta índole. Su beneplácito es necesario para matrimonios y capitulaciones matrimoniales, así como para herencias, compraventas o cualquier otro tipo de documento que requiera de validez legal. En ese aspecto, dicho documento pasa de pertenecer a lo privado, por ejemplo, un esbozo de compraventa entre el propietario de una vivienda y el nuevo titular, al ámbito público. Por lo que, con ello, goza derivadamente de toda la eficacia y la la protección que ello concede. Además, de forma objetiva, dado que, a diferencia de un abogado, no obrará en específico favor de su cliente, sino persiguiendo el equilibrio entre ambas partes.

La presencia de un notario, a su vez su testimonio imparcial, ante la firma de un documento le otorga seguridad. A fin de evitar problemas o desavenencias en un futuro, el notario opera como un tercero que da fe de que, por ejemplo, un vendedor está cediendo su propiedad a un nuevo titular a cambio de una determinada cantidad de dinero que, por consiguiente, aprueban ambas partes. Por tanto, se trata de una garantía legal que evita idas fuera de lugar a los tribunales o cualquier otro inconveniente, despropósito u obstáculo que pueda interferir en la efectuación de una actividad que pueda requerir de validez legal.

¿Pero qué es un notario?

Un notario es un individuo profesionalizado en la rama de Derecho que, además, es funcionario público del Ministerio de Justicia y, por lo tanto, debe a la ciudadanía la seguridad jurídica que contiene el artículo 9 de la Constitución. Con ello, la tarea del notario consiste en dar fe pública notarial de todo cuanto éste pueda verificar, sea mediante la apreciación o la escucha física de los hechos, como de otras formas. Sirve, por tanto, de testigo con poder jurídico como para validar lícitamente, por ejemplo, las firma en las escrituras de una casa o en la creación de una empresa.

Además, otras tareas adicionales del abogado consisten en la lucha contra la estafa o la aportación de pruebas en casos de corrupción y blanqueo de capital. La importancia de su cargo radica en su posesión de la fe pública. Es decir, la constatación de que todo aquello que es firmado está conforme con la ley y los acuerdos de quienes efectúan la operación. Del mismo modo, evitando así cualquier llegada a los tribunales dado su amplio conocimiento en virtud de lo legal y su asesoramiento especializado. Abarcando una vasta gama de servicios que recorre un variado espectro des del divorcio hasta la herencia o cualquier actividad que requiera de un visto bueno legal.

Todo por la ley

Dado que su labor se centra y halla sus pilares en la ley y, por ende, en la legalidad de los hechos que debe validar como legítimos o no, debe mostrarse ante cualquier consulta o caso como un actor imparcial y cercano. Próximo al cliente a fin de asesorarle y forjar la ampara legal que éste precisa, si procede, para llevar a cabo una u otra actividad. E imparcial porque la ley, aplicada a todos por igual, debe ser y es motivo de cada uno de sus movimientos. Del mismo modo, un notario no ejerce por si solo ni tampoco sobre la notaría que lo incorpora, sino que se organizan por Colegios que, entre otras tareas, se encargan de su supervisión.

En ese sentido, su único condicionamiento debe ser la ley, obedeciendo así a un criterio de independencia, a fin de garantizar la seguridad en sus clientes para hacer de sus necesidades jurídicas y legales un parámetro inviolable. A raíz de su naturaleza y vinculación absoluta con la ley, los servicios de cada notaría son iguales entre sí, encontrando en España casi 3.000 notarios repartidos en zonas de diversa envergadura para ofrecer sus servicios. Pudiendo ser solicitados para realizar escrituras, actas, testimonios o pólizas intervenidas. En definitiva, indispensables de la sociedad moderna cuya estabilidad precisa de una ley y un orden para mantener su posición.

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