sábado 28/5/22

Neumáticos: Una inversión en la propia vida

Aunque muchos conductores se obcequen en prolongar su vida útil, el mal estado de los neumáticos puede tener graves consecuencias. Más aún, contando con casi un 30% de la población que, según la DGT, no revisa el estado de sus neumáticos antes de emprender un viaje. Por ello, es preciso recordar que el buen conductor no es sólo aquel que acata las señales, sino que también tiene en cuenta la seguridad vial
neumaticos

Los datos

Según un estudio de la Dirección General de Tráfico (DGT), el 60% de los accidentes de tráfico en el año 2014 fueron a causa del mal estado de los neumáticos. Aunque muchos puedan pensar que una sanción por dicho motivo pueda ser, en cierto modo, asumible, la realidad es que la importancia de nuestros neumáticos es un asunto serio. Y, a pesar de que la rugosidad del asfalto esté diseñada para reforzar el agarre de la rueda a la autopista o carretera, recorrer el mundo con los neumáticos gastados puede llegar a poner en riesgo nuestras vidas.

Es por dicho motivo que nuestros neumáticos deben obedecer a todo cuanto marque la ley y, con ella, a los protocolos y normas de seguridad vial indicados por la DGT. Sin ir más lejos, se trata del elemento que une el coche a la carretera y, sólo ya por eso, su calidad debe tenerse siempre en cuenta. De hecho, la vida útil de los neumáticos se establece entre los 40.000 y los 50.000 quilómetros. Sin embargo, muchos conductores tratan de alargar la esperanza de vida de las ruedas hasta límites inimaginables.

Por unos neumáticos de calidad

Existen al menos tres tipos de problemas que pueden padecer nuestros neumáticos y, aunque distintos, de un gran impacto negativo para nuestra conducción que, además de aumentar la probabilidad de accidente, influye incluso en nuestra economía. En este punto, cabe destacar que unos neumáticos en mal estado pueden llevar a nuestro vehículo a forzar la maquinaria, razón por la que su consumo de combustible será mayor. Sin embargo, blindar el coche con unas ruedas de calidad nos asegura, además de una evidente seguridad, un gasto menor.

Esto rompe completamente con aquellos conductores de puño cerrado que se obcecan en alargar la resistencia de su vehículo hasta que, por multa o accidente, ya es demasiado tarde. La realidad, no obstante, es que existen empresas como Confortauto donde poder adquirir neumáticos coche de calidad y a buen precio cuya adquisición tan sólo significa una cosa: invertir en nuestra integridad y nuestro propio bolsillo. Una opción mediante la que conseguir un buen trato junto con cuanto suma una facilitación de sustitución o cambio en un taller profesional.

Averías comunes

Como se ha mencionado, tanto la presión de los neumáticos como su ausencia de relieve a causa del desgaste son síntomas de su mal estado. Por una parte, una presión excesiva en nuestros neumáticos puede llevar al límite los amortiguadores, cuyo coste de reparación dado el caso asciende a más de 1.000 euros. Asimismo, una presión demasiado baja también puede dañar las gomas y, con ello, separarse de las llantas garantizando una absoluta ausencia de control al volante. Finalmente, cuanto a las ruedas planas, su riesgo puede causar, además de un fatal accidente, múltiples averías colaterales que será difícil costear.

Respecto a la examinación de su estado, es preciso tener en cuenta distintos puntos para determinar si cabe cambiar inmediatamente los neumáticos o si podemos aguantar un poco más. Uno de los elementos más fácilmente comprobables son los relieves, cuya profundidad no debe bajar de entre 1,6 y 2 milímetros. De lo contrario, las distancias de frenado pueden incrementarse sobre manera e incluso inducir al riesgo de aquaplaning, perdiendo en gran medida el contacto con el asfalto a los 90km/h y tanteando el accidente.

Las estaciones del neumático

Las estaciones y su consecuente variación climatológica son también factores que afectan al uso de nuestros neumáticos. Si bien el verano y parte de la primavera nos otorgan un asfalto más seco, las estaciones pluviales y la escarcha hibernal afrontadas con unos malos neumáticos pueden comprometer nuestra seguridad al volante. Aunque la tecnología trabaja para conseguir neumáticos que se adapten a todo tipo de terreno y clima, a menudo es preciso echar un vistazo a la oferta estacional.

Sobrevolando el otoño y hacia la entrada de un invierno que augura verdadero frío, es también recomendable llevar unas cadenas en el maletero para salir del paso en caso de sumergirse en una súbita nevada. La humedad, especialmente cuando se trata de escarcha o hielo y cuando la nieve se funde, genera un terreno resbaladizo donde toda nuestra experiencia sobre las cuatro ruedas puede quedar en ridículo. Un cambio que, como recuerda Confortauto, se debe principalmente a una cuestión de pura seguridad. Razón por la que, ciertamente, deberían ser cambiados siempre los neumáticos.

Invertir en la propia vida

Siguiendo con los datos que brinda la DGT, casi un 30% de los conductores no revisa el estado de los neumáticos antes de emprender un viaje. Del mismo modo, en la mayoría de los casos, esta dejación se realiza contando con al menos un 55% de coches en España que superan los 100.000km y cuya antigüedad, especialmente pasados los 13 años, puede ser mortal. Tomando una sentencia más tajante, el 61% de los accidentes con vehículos de más de una década encuentran como detonante el desgaste de los neumáticos.

Es innegable que la crisis económica, e incluso las dificultades que hoy atravesamos ante una situación pandémica que se agrava, empujan al conductor a desestimar un cambio de neumáticos. Sin embargo, es necesario recordar que no se trata en absoluto de un gasto estético, mucho menos uno que pueda posponerse. Se trata de una inversión en nuestra propia vida y la de quienes nos rodean. Basta un poco de ojo, prudencia y constancia, de la mano de profesionales como Confortauto, y sólo quedará disfrutar de una conducción funcional, cómoda y segura.

Neumáticos: Una inversión en la propia vida
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