Sábado 23.06.2018
amor incondicional

Una historia de amor con el mejor amigo del hombre

La historia de Capitán y su dueño, Miguel Guzmán, es uno de esos relatos que llega al corazón de todo el mundo porque contiene todos los sentimientos buenos que se puedan imaginar, y supera cualquier idea que uno se pueda hacer sobre la lealtad de los perros hacia sus amos

Capitán, el perro leal que ha estado durante 11 años cuidando día y noche la tumba de su dueño.
Capitán, el perro leal que ha estado durante 11 años cuidando día y noche la tumba de su dueño.

Capitán, el perro leal que ha estado durante 11 años cuidando día y noche la tumba de su dueño, falleció el pasado mes de febrero en la localidad argentina de Villa Carlos Paz, en la provincia de Córdoba. La historia de fidelidad de este perro, que va más allá de la vida de su dueño, ha dado la vuelta al mundo y ha conseguido que mucha gente se dé cuenta de cómo son estos perros.

La historia de Capitán y su dueño, Miguel Guzmán, es uno de esos relatos que llega al corazón de todo el mundo porque contiene todos los sentimientos buenos que se puedan imaginar, y supera cualquier idea que uno se pueda hacer sobre la lealtad de los perros hacia sus amos.

Durante 11 años Capitán ha estado yendo cada día a las 6 de la tarde a la tumba de su dueño y acostándose en ella, intentando dormir con la persona que más quería en este mundo. Esto ya es muy emotivo, pero si se conoce toda la historia de Miguel y Capitán la cosa sorprende aún más.

La historia que vamos a contar es el perfecto ejemplo de cómo la fidelidad de una raza como el perro pastor aleman puede obrar milagros. La historia de un perro y su amo cuyo amor ha hecho que la muerte de Capitán cause en todos una profunda pena.

En 2006 Miguel Guzmán enfermó y fue trasladado al hospital. Justo un año antes había adoptado a Capitán que durante la enfermedad de Miguel se quedó en casa esperándole cada día. Por desgracia, Miguel no pudo reponerse y acabó falleciendo en ese mismo hospital.

Desde ahí fue directamente trasladado al cementerio para su entierro. En todo ese proceso Capitán estuvo en casa, sin ver en ningún momento ni saber lo que estaba pasando. Simplemente, cada día esperaba ver llegar a Miguel, pero su dueño nunca regresaba.

Un buen día, Capitán escapó de casa. La familia se apenó mucho por su fuga, puesto que pasaba el tiempo y nadie tenía noticias de él. Era como si la tierra se lo hubiese tragado, y nadie esperaba ya su regreso, puesto que no pensaban que pudiese sobrevivir él solo durante mucho tiempo.

Meses después, la esposa de Miguel acudió al cementerio a llevarle flores. Cuando llegó quedó en shock: allí, junto a la tumba, Capitán dormía plácidamente, como si solo junto a su amo hubiese sido capaz de encontrar la paz, a pesar de que Miguel ya hubiese fallecido.

La viuda intentó varias veces llevarse a Capitán a su hogar, pero él siempre volvía a escaparse y encontraba la manera de llegar hasta el cementerio, hasta volver a tumbarse junto a su dueño. Era imposible hacerle desistir, por lo que todos asumieron que el perro había decidido como quería pasar el resto de sus días.

Capitán falleció junto a su dueño

Esta historia ha dejado con la boca abierta a medio mundo. Finalmente, Capitán ha fallecido junto a la tumba de su dueño, velándole durante todas las noches de su vida, hasta que esta terminó. Esta triste historia de amor se cierra con el perro falleciendo donde él mismo eligió: junto a Miguel.

Sigue siendo un misterio cómo encontró Capitán la tumba de su dueño, ya que durante todo el proceso él no tenía manera de saber lo que pasaba, ni mucho menos de conocer dónde estaba Miguel una vez que falleció tras su estancia en el hospital.

Los trabajadores del cementerio aseguran que es imposible que encontrase la tumba por el olor. Fuese como fuese, el caso es que ha dado al mundo entero una muestra del amor que los perros son capaces de mostrar por sus dueños, en cualquier circunstancia y situación.

La fidelidad de los perros es incuestionable. Su lealtad va más allá de todo lo imaginable. Esa es una de las cuestiones que hace que cuando adoptamos un perro lo queramos como a uno más de la familia, y que sepamos que en los malos momentos ellos nunca te van a abandonar a ti.

La raza de los pastores alemanes lleva esto hasta el extremo, ya que en ella todas las virtudes se ven potenciadas. Aunque la historia de Capitán sea increíble, lo cierto es que conociendo a estos perros nada sorprende, pues son capaces de hacer lo que haga falta por sus dueños.

No es casualidad que para mucha gente los pastores alemanes sean el rey de los perros. Sin duda, son una raza que lo tiene todo, y que es capaz de obsequiar a su dueño cada día con su amor más incondicional.

Capitán se ha ido de este mundo, pero nos ha dejado como despedida un ejemplo de cariño, de fidelidad y de amor incondicional que sin duda nunca olvidaremos. Capitán ya puede descansar para siempre junto a quien más quería, y por quien mostró un amor más allá de la muerte.

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