martes 22.10.2019
¿Cómo dejar la cocaína?

España, a la cabeza en consumo de cocaína

España lidera el poco prestigioso ranking de ser el país a nivel europeo con mayor índice de consumo de esta sustancia

España, a la cabeza en consumo de cocaína

No es de extrañar, en parte, porque la mayoría de la cocaína que llega a Europa lo hace entrando en primer lugar a España.

 En la franja de edad comprendida entre los 15 y los 34 años, España es el cuarto país de la Unión Europea con mayor consumo de cocaína, solo superado por Reino Unido, Dinamarca y Holanda. Por ciudades, Barcelona es una de las grandes capitales de la coca a nivel europeo, según indica un estudio sobre residuos de drogas en las aguas residuales municipales.

 Aunque España y Portugal han sido tradicionalmente los puntos de entrada principales de la cocaína vía marítima a Europa, desde hace unos años estas rutas de tráfico se están trasladando hacia puertos situados más al norte, especialmente Bélgica.

 El poder adictivo de la cocaína

 El principal problema de esta sustancia es que sigue siendo considerada como una droga social, que tiene buen nombre, no como la heroína que se asocia a ambientes de marginalidad. Aunque se le atribuyen propiedades menos adictivas que a la heroína, hoy en día todo el mundo reconoce esta evidencia, la cocaína es altamente adictiva.

 Un consumidor crónico de cocaína o crack puede desarrollar una gran tolerancia a estas sustancias y, debido a que el organismo está habituado a este consumo, mostrarse despierto y activo. Sin embargo, cuando el consumo se interrumpe, el síndrome de abstinencia aparece de manera rápida a través de síntomas como depresión, ansiedad, agitación o agotamiento. Cuando el ‘mono’ va avanzando, aparecen otros estados como el aburrimiento, la falta de motivación, la apatía y el ansia por volver a consumir.

 ¿Cómo dejar la cocaína?

 Abandonar el consumo del polvo blanco al igual que en cualquier otra adicción, resulta difícil de afrontar y siempre se encuentran justificaciones de todo tipo para no hacerlo. Se argumenta que el consumo de esta droga no lleva asociados síntomas de desgaste físico tan evidentes como en otras drogas, pero lo cierto es que, si bien al principio cuando el consumo es ocasional y en pequeñas cantidades, esto parece así, no ocurre lo mismo en el interior del cerebro. Desde el primer consumo se producen alteraciones neuronales importantes que son las que hacen de la cocaína una sustancia tan adictiva. Además, en poco tiempo el consumo de cocaína también afecta gravemente las relaciones familiares, sociales y laborales.

 Por lo general, la adicción a la cocaína no es el único problema a tratar, pues muchas de las personas que comienzan coqueteando con drogas y acaban por convertirse en adictos, no lo son únicamente de una sustancia, sino que consumen de manera habitual otras drogas. La cocaína se suele combinar frecuentemente con alcohol o con tranquilizantes o con ambos para poder bajar un poco sus efectos y poder seguir consumiendo o simplemente para poder dormir. Otras drogas que también se usan junto con la cocaína son el hachís y la heroína.

 El consumo de cocaína produce déficits cognitivos sobre todo en la memoria de trabajo y en la atención sostenida e induce patologías como la ansiedad, la paranoia y la depresión.  Estas alteraciones cognitivas son evidentes, aunque el propio consumidor no sea capaz de percibirlas, a pesar de dedicar recursos económicos y de comportamiento muy importantes al consumo.

 La gran mayoría de los adictos a esta sustancia intentan abandonarla por su propia cuenta, aunque al no conseguirlo solicitan la ayuda de centros especializados. De los muchos que existen en España solo un centro de desintoxicación cuenta con resultados evaluados, estancias hospitalarias muy breves y sólido apoyo post hospitalario, la clínica Tavad.

¿En qué consiste una desintoxicación de cocaína?

Consiste en regular los cambios y modificaciones ocasionados por el consumo de cocaína. Desde que se realiza el primer consumo, se empiezan a originar cambios en el cerebro y por lo tanto en la forma de pensar y sentir en relación a la cocaína, las relaciones, el trabajo y un largo etcétera. De hecho, un recuerdo, dicen los científicos, no es otra cosa que modificaciones celulares en el cerebro.

Estas modificaciones bien profundas pues si no, no se producirían recaídas y sería fácil abandonar el consumo, se corrigen fundamentalmente con medicaciones y con psicoterapia, pero hay que tener en cuenta que la actuación conjunta de los dos es el tratamiento más efectivo.

En la desintoxicación de cocaína se utilizan una amplia variedad de fármacos, entre los que se encuentran la Gabapentina, el Topiramato, la Tiagabina, el Modafinilo y el Baclofeno, además de medicaciones tranquilizantes tales como las benzodiacepinas así como los neurolépticos y las medicaciones reguladoras del estado del ánimo, los antidepresivos.

 Existe no obstante una amplia variedad de abordajes terapéuticos que incluyen desde el uso de personal sin formación especializada, excepto la experiencia de la propia adicción, a las terapias con animales o el uso de drogas alucinógenas.

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