lunes 12/4/21

Sociedad

ENTREVISTA EN EXCLUSIVA

Christopher Chance, de traficante de drogas a escritor

Christopher Chance

Christopher Chance, conocido como Daredevil, el corredor de la droga, es un ciudadano inglés, que fue traficante de hachís en España, su forma de actuar era transportar la droga adosada a su cuerpo, a través de los aeropuertos españoles, con destino a Inglaterra, hasta que fue detenido en el año 2000, por parte de la policía secreta que estaba tras sus pasos, cuando llevaba un coche cargado de hachís. Estuvo varios años en la cárcel y después decidió rehacer su vida a través de los libros, por lo que empezó a escribir sus propias experiencias de lo que había vivido. National Geographic quiso relatar su vida como traficante en el documental Encarcelados en el Extranjero, y ha querido dar en exclusiva su primera entrevista a un medio español. Desde su residencia en Inglaterra, nos responde a las preguntas de Estrella Digital.

¿Te arrepientes de haber sido un traficante de drogas en el pasado?

No, en realidad no, porque solo traficaba con hachís, que ahora se considera beneficioso para la sociedad. Nunca tendría nada que ver con la cocaína o la heroína y otras drogas (tabletas E, etc.) que estaban disponibles en todas las cárceles españolas.

¿Por qué decidiste dedicarte a ese negocio?

Porque alquilé mi local de artes marciales (dojo) a un traficante de drogas, que no conocía en ese momento, quien después de gastar todo nuestro dinero en equipos, etc., amenazó con vender el lugar si no hacía lo que me pedía, que consistía en traficar con drogas desde La Línea a Fuengirola. Tenía dos opciones, o trabajar para él o perder mi negocio y quedarme sin hogar y sin dinero en España.

¿Alguna vez has tenido la tentación de volver a ese mundo?

No, desde que salí de la prisión de Daroca en 2007. La lección que más aprendí es que hay demasiados chivatos en España ,de todas las nacionalidades, por lo tanto, sería una tontería por mi parte confiar en alguien con quien necesitara trabajar. Muchas veces se me han acercado personas que necesitan de mis habilidades, especialmente altos funcionarios de España y Marruecos. No puedo nombrarlos ni sus profesiones porque valoro mi vida y la de mi familia...

¿Por qué te decidiste a hacer un documental en National Geographic?

Raw TV, una productora con sede en Londres, se puso en contacto conmigo después de leer uno de mis libros y compró los derechos para hacer el documental a la editorial del libro, que luego me ofreció una suma de dinero para narrarlo y ser parte del documental. He aparecido en varios programas de televisión, desde entonces y varios programas de radio, porque mi historia definitivamente es material de interés público, por eso habrá una película producida a partir del guión que escribí. Siempre hay interés por las historias reales.

Cuando la policía te atrapó, ¿qué pensaste en ese momento?

Cuando la policía me tendió una emboscada estando yo en el coche, me escapé hacia un hotel en obras, en el cruce 13 de la Carretera a las afueras de Madrid. No iban uniformados e inicialmente pensé que eran una banda de ladrones, que intentaban robar mi cargamento de hachís. Me agarraron y me agredieron dándome puñetazos y patadas y finalmente me atizaron con una pistola, lo que provocó que tuviera que acudir a un hospital de Madrid, para que me suturaran las heridas de la cabeza. La Policía Nacional asistió a la entrada del hospital y la policía secreta me escoltó en el interior. El policía nacional más veterano discutió con los policías secretos, por las heridas que tenía en mi cabeza y en la cara, y me dejaron varios dientes rotos. Por ese día perdí todo respeto por la policía.

¿Seguiste en contacto con Paco, la persona que provocó que te tendieran una trampa?

No, no tuve ningún interés en volver a saber de él, años más tarde escuché que lo habían matado, pero no lo sé con certeza.

¿Cómo recuerdas los años que estuviste en la cárcel de Carabanchel?

En muchos sentidos, la prisión de Carabanchel fue una pesadilla, pero por mis habilidades me dieron trabajo en el Taller y en el polideportivo, donde enseñaba artes marciales, no me permitían enseñar ju-jitsu a terroristas de ETA. Una vez más, los altos funcionarios me obsequiaron con varios favores debido a mis habilidades náuticas. Incluso me dieron un teléfono y otras regalos porque querían que trabajara para su organización cuando saliera. Esta “protección” continuó después en la cárcel de Valdemoro y en la prisión de La Moraleja. 

Libro de Carabanchel

Imagen del Libro su estancia en Carabanchel

 

Gracias a las artes marciales salvaste tu vida. ¿Desde ese momento la gente te respetó?

Sí, porque cada vez que me asaltaban e intentaban agredirme, me aseguraba de que esa persona no volviera a tocarme nunca más, dando a entender al resto de los presos, que se dieran cuenta que "el inglés loco" era peligroso. Incluso llegué a enseñar ju-jitsu a los funcionarios.

¿Extrañas la vida que viviste en España?

Sí, me encantó vivir en España. Vivía en el campo y mis vecinos eran personas increíbles. Eran unos españoles rurales muy amables y nosotros (mi esposa y yo) disfrutamos mucho de su compañía. Hicimos muchas fiestas con amigos y familiares que venían desde Inglaterra y nuestros amigos españoles se unían a nosotros, lo recuerdo como unos momentos maravillosos y muy divertidos; lo echamos de menos.

El momento en que eras un traficante de drogas, ¿es diferente al actual?

Absolutamente, el contrabando de hachís era muy peligroso, especialmente en el mar. Navegué en una lancha rápida con 2 o 3 motores de 250HP, muy rápido, incluso con la carga. Completamente solo por la noche corriendo a Marruecos y luego regresando antes del amanecer a una playa en España para ser descargado. Si las cosas iban mal, estaba solo en el mar Mediterráneo sin nadie que me ayudara, así que sí, era muy peligroso, pero yo era un adicto a la adrenalina, así que pensé que tenía que arriesgarme.

Ahora se concentra en la zona del Estrecho de Gibraltar

Nunca navegué en el Estrecho de Gibraltar, solo los idiotas kami kaze lo hacían. En comparación con hace 20 años, creo que se utilizarían motores mucho más potentes para ese trabajo y creo que hay más dinero en el contrabando de personas a España que en el contrabando de hachís.

Has decidido escribir libros sobre tu vida. ¿Es una forma de empezar una nueva vida?

Sí, escribir sobre las experiencias malas que me ocurrieron,  fue terapéutico y me ayudó a olvidarme de las pesadillas que sufrí cuando salí de la cárcel. De hecho, empecé a escribir cuando estaba preso en Carabanchel. Tenía un diario, en el que plasmaba mis vivencias en las cárceles españolas, así como la brutalidad de los funcionarios de prisiones en aquella época,  y los presos gitanos me permitieron inspirarme aún más, aunque se´ que no era una buena lectura para los españoles. Pero el odio y el veneno que tenía dentro de mí,  se disiparon cuando regresé al mundo normal.

Quiero que mis libros sea una señal de advertencia para los jóvenes de hoy en día, y que no busquen en el contrabando una forma de ganarse la vida. Me convertí en un autor de mis historias carcelarias. Ahora también escribo otros libros sobre temas militares porque, yo fui un soldado profesional (Ingeniero de combate Clase 1). ¡Mi último libro sobre WW! Y la batalla del Somme, 

Para los lectores que estén interesados en leer sus libros aquí está el enlace Libros de Christopher Chance

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