sábado 17/4/21

Sociedad

El árbol más ecológico y sostenible

El cambio climático y su transcendencia global hacen que la sociedad se plantee qué hábitos cambiar para dejar un planeta mejor a las siguientes generaciones. Por ello, apostar por materiales naturales se ha convertido en tendencia. La madera es, sin duda, uno de los más ecológicos, pues es renovable, reciclable, biodegradable y duradera en el tiempo

bosque

Dentro de las maderas con mayor auge nos encontramos la del árbol de Paulownia, considerado la especie que más CO₂ absorbe (diez veces más que el resto de especies) y por contra de las que más oxígeno produce. Esto ha hecho incluso que se empiece a plantar en diferentes ciudades de Europa con el objetivo de combatir la contaminación y mejorar al mismo tiempo la calidad del aire.

La paulownia, de origen asiático y conocida también como ‘árbol emperatriz’ o ‘árbol princesa’, se regenera sin necesidad de volver a ser plantado tras su tala, y sus raíces pueden mantenerse vivas hasta un siglo (o lo que es lo mismo: entre 8 y 9 talas del árbol completo). Como veis, estamos ante un árbol casi milagroso, de ahí a que en muchos lugares se le conozca como el ‘Ave Fenix’ por su capacidad para resurgir.

En definitiva, estamos ante una especie con un crecimiento más propio de una planta que de un árbol, llegando alcanzar los 15 metros de altura en tan solo 10 años. ¡Ah! Y de sus flores acampanadas de color lavanda, solo podemos decirte que podrían cautivarte con solo mirarlas.

¿Por qué está tan de moda la madera de Paulownia?

En los últimos años, la paulownia se ha convertido en la madera preferida por los carpinteros debido a su facilidad de uso y su baja densidad, ya que ¡pesa la mitad que el pino!

La Paulownia, también conocida como ‘kiri’ en Japón, es de color claro, limpia de nudos y con una veta muy peculiar, que la hacen elegante, acogedora y cálida.

La madera de Paulownia es un material con una alta capacidad aislante (tanto térmica como acústica). Cuenta con una buena resistencia ante la humedad. Es de fácil secado y no se curva con facilidad. Y además, admite barnices y tintes sin problema.

¿Y cuáles serían los usos de la madera de paulownia?

El uso de esta madera aumenta cada día. Podemos encontrarla en muebles, sobretodo de baño y cocina. También la veremos en elementos de decoración, en instrumentos musicales, en medios de transporte como son furgonetas camperizadas y en equipamiento para deportes acuático, como podrían ser las tablas de surf o kitesurf.

En definitiva, estamos ante una madera que gracias a sus cualidades le permite ser muy versátil en cuanto al uso final.

Útil desde la raíz hasta la última hoja

La Paulownia es, sin duda, aprovechable de principio a fin. Sus flores son comestibles, se utilizan para perfumería y son el principal ingrediente en la elaboración de miel. Sus hojas son utilizadas comúnmente como alimento de ganado, pero en los últimos años se han incluido también en la elaboración de cosméticos y productos de farmacia.

Además, sus semillas se han utilizado tradicionalmente para empaquetar, como aislantes y conservadores de objetos. Y sus raíces, como la de otros árboles, ayudan a evitar la erosión del suelo.

Realmente, ¿qué más le podemos pedir a la paulownia?

Conclusión: La Paulownia es un árbol que ha cautivado a un mundo cada vez más preocupado por la ecología, ya que se trata de un auténtico pulmón para el planeta. Convierte diez veces más dióxido de carbono en oxígeno que el resto de especies arbóreas y la calidad de su madera es excelente para múltiples usos. En definitiva, tenemos en la paulownia un aliado para combatir el cambio climático.

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