martes 24/5/22

Las sequías causadas por los efectos del cambio climático están causando incendios forestales masivos con enormes costos directos e indirectos, que se traspasan al consumidor y a la sociedad a través de precios más altos en términos de bienes de consumo y alimentos.

Andrea Zanon comienza por analizar, por ejemplo, los impactos de la mega-sequía en los Estados Unidos. En el verano del 2.021, el oeste de los EE. UU. se ha visto afectado por un nivel de sequía gravísimo y, por primera vez, más del 95% de la región sufre una sequía grave y potencialmente irreversible.

Aproximadamente el 10% de todo el país está viviendo una sequía extrema agravada por olas de calor (por encima de los 38 grados Centígrados), que está provocando escasez de agua, crisis energéticas y una disminución de la producción agrícola. Esta sequía extrema, ha llevado a bajos niveles récord de agua en los lagos artificiales Mead y Powell, los dos embalses más grandes de los EE. UU.

El lago Mead tiene solo un 35% de capacidad, y su nivel ha disminuido alrededor de 42,5 metros desde el año 2.000. Para el momento que Andrea Zanon realiza este análisis, el nivel del agua ha bajado a 325,2 metros, lo que provocó la declaración de emergencia regional, activando el primer plan de conservación de agua y el corte del suministro de agua a muchos estados occidentales. Esto incluye el corte de al menos el 20% del agua suministrada a Arizona a través del río Colorado.

Para ser claros, la sequía no es nueva en el oeste de Estados Unidos, ya que esta región ha estado pasando por un período prolongado de estrés hídrico (más de 15 años), comúnmente denominado “mega sequía”. Sin embargo, según la NASA, el año 2.021 es excepcionalmente preocupante y será el año más seco en más de 500 años. Otras investigaciones, como elMonitor de sequía de EE. UU., sugiere que durante el 2.021 el estrés hídrico podría ser el más severo en 1200 años.

Si bien el cambio climático no es la única causa de la sequía, el calentamiento global y las altas temperaturas sostenidas provocaron una evaporación excesiva en el oeste de los Estados Unidos causando un fuerte estrés hídrico.

A lo largo de la última década, la sequía y el cambio climático han acelerado la ocurrencia de desastres naturales, resultando en desastres más graves y frecuentes, como por ejemplo incendios forestales, que le han costado a la economía estadounidense miles de millones de dólares en costos directos e indirectos.

En 2.021, han ocurrido 41.768 incendios forestales en todo el país, quemando más de 4.8 millones de acres. Solo en 2.020, según AccuWeather, el costo total debido a los incendios forestales en los Estados Unidos ascendió a 150 mil millones de dólares.

Desafíos y oportunidades de las sequías

La sequía es una amenaza natural que se desarrolla lentamente (un fenómeno progresivo) que destruye vidas y economías, cuyos efectos se acumulan lentamente durante un largo período de tiempo. Dado que sus impactos se miden durante un período de tiempo más largo (porque la percepción del riesgo es baja), es más difícil de gestionar y mitigar, ya que la mayoría de las personas, en particular los responsables de la formulación de políticas, tienen agendas a corto plazo y la sequía se percibe como eventos de baja probabilidad.

Además, la sequía no causa daños estructurales visibles, como lo hacen los huracanes, las inundaciones y los incendios forestales. Por esto, la cuantificación del impacto y el desarrollo de planes de gestión del riesgo de sequía son mucho más complejos para la sequía que paraotras amenazas naturales.

Estas características de la sequía han obstaculizado el desarrollo de evaluación de riesgo y vulnerabilidad sistemáticas, costos e impactos y, en última instancia, la formulación de planes de gestión del riesgo de sequía.

Un enfoque proactivo para cambiar esto y mejorar la resiliencia a la sequía de inmediato incluye al menos las siguientes acciones de bajo riesgo:

  • Creación de sistemas de monitoreo de sequía y alerta precoz.

 

  • Desarrollo de evaluaciones de vulnerabilidad y riesgo (cada año estimando el costo probable si no se mitigan estos riesgos).

 

  • Creación de medidas de mitigación del riesgo de sequía.

 

El siguiente mapa muestra las regiones de sequía extrema en Los Estados Unidos en color rojo oscuro.

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Costo de la sequía y los incendios

Las sequías son las amenazas naturales aceleradas por el cambio climático más costosas y también las más difíciles de medir y mitigar. Según las autoridades nacionales Estadounidense, las pérdidas promedio anuales causadas por las sequías es de alrededor de $9 mil millones por año (esta estimación es, en opinión de Andrea Zanon, extremadamente baja ya que no incluye los costes indirectos).

Entre 1.980 y 2.020, la sequía en Estados Unidos costó aproximadamente $250 mil millones en daños y ocasionó la muerte a casi 3.000 personas, lo que lo convierte en el desastre natural más costoso y el segundo más mortal en los EE. UU.

Al observar el costo proyectado de las sequías de una manera más extensa, podemos referirnos a algunos estudios cuantitativos acreditados, que incluyen el “Stern Review on The Economics of Climate Change, 2.006”, que estimó el costo climático en 2.025 y 2.100. Encuentro fascinante que las proyecciones de estos informes (que tienen 15 años y fueron muy criticadas) ahora están siendo validadas por nuevos cálculos cuantitativos recientes.

Para 2.025, la gestión del estrés hídrico en EE. UU. costará alrededor de 200.000 millones de dólares (1,36% del PIB). Para el 2.100, para atender las necesidades de agua en los EE. UU. se necesitará gastar aproximadamente $950 mil millones más por año a causa del cambio climático.

Hay que tener en cuenta que este es el coste estimado del sector del agua solo, y si sumamos otras amenazas naturales (incendios forestales, inundaciones y huracanes), el PIB anual total que podría perderse para 2.100 asciende al 3.6 por ciento.

Reflexiones finales

Andrea Zanon considera que los responsables de la formulación de políticas tardarán en actuar sobre la sequía, ya que los daños y las pérdidas no son tan tangibles como con otros desastres climáticos. A pesar de los incendios masivos y la ola de calor que se vieron este pasado verano,las sequías constantes van a ser “nuestra nueva normalidad” y tenemos que adaptarnos a la escasez de agua, a los desastres climáticos más intensos y frecuentes y al coste asociado a estos.

Para ser más resilientes, se requieren acciones fuertes, y los tomadores de decisiones deben asumir riesgos centrados en la inversión en prevención impulsada por la tecnología en todos los segmentos transversales que incluyen Personas, Mercados e Instituciones.

El mensaje de Andrea Zanon para todos es: “Aprovechemos los momentos cruciales de esta crisis (incluidos Covid y el cambio climático) y construyamos sistemas de gestión de riesgos más inteligentes para catalizar el cambio y capitalizar la oportunidad climática”.

Las regiones más afectadas de Estados Unidos, deben liderar el camino y desarrollar evaluaciones del riesgo demostrando el coste que iremos a pagar si no actuamos ahora.

Esto ayudará a mostrar a los estadounidenses que un dólar gastado en prevención ahorrará hasta diez dólares en manejo de emergencias (Fema, Banco Mundial y UNISDR). Es necesarioser inteligentes, reducir las pérdidas e invertir en un futuro más resistente y a prueba de riesgos.

El Summit Climático Cop26 de Naciones Unidas en Glasgow en noviembre de 2021 ofrece una oportunidad única para convertir el conocimiento del riesgo climático en acciones conjuntas para un futuro más resiliente.

Andrea Zanon considera que la sequía agravará otros desastres: ¡Es hora de actuar!
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