lunes 11.11.2019

Abanicos, funcionalidad y estilo que nunca pasa de moda

Existe desde tiempos inmemoriales en todas las culturas por ser un artículo de mucha utilidad. Un abanico no sólo es imprescindible para refrescar del calor del verano, su versatilidad va mucho más allá, incluso se ha consolidado como símbolo de moda que marca tendencias
Abanicos, funcionalidad y estilo que nunca pasa de moda

Hay quienes dicen que la historia del abanico es tan antigua como la del hombre mismo y hay muchos indicios que así lo hacen suponer. Y es que el arte y curiosidades del abanico son muchas, hay infinidad de relatos interesantes sobre sus orígenes y sobre cómo comenzó a usarse este artículo que hasta el día de hoy, donde sigue estando presente por su versatilidad y belleza, incluso ha llegado a convertirse en un complemento de moda.

Para muchos historiadores, el origen como tal de usar un objeto como aventador se remonta probablemente al Neolítico, cuando se necesitaba para avivar el fuego, protegerse de insectos y refrescar el ambiente, tal y como se refleja en representaciones gráficas antiguas hechas sobre relieves, pinturas o frisos. En Sudán están los ejemplares más antiguos conservados que se remontan entre los años 2.300 y 2.100 a.C.

Por otra parte, cabe destacar que en las imágenes que decoran el Palacio de Medinet Habon, en Thebas, se exhibe el faraón Ramsés III, quien era el Rey en el siglo XIII a.C, junto a príncipes que llevaban abanicos, un lujo que sólo era permitido para los privilegiados. Fueron muy utilizados desde tiempos inmemoriales por distintas culturas, teniendo gran presencia entre los egipcios, romanos, griegos, babilónicos, persas y asiáticos.

Se atribuye a los japoneses durante el siglo XII la invención del abanico plegable, que bautizaron con el nombre de tche-t'ie-chen. Una versión histórica indica que lo inventó un obrero de nombre Tamba, al observar detenidamente las alas del murciélago.

Muchos de los abanicos que se usaban en la antigüedad eran elaborados con hojas de plátano y palmeras, decorados con plumas de pavo real y avestruz. Una vez que se hicieron más populares, empezaron a ser confeccionados con flores naturales, papel resistente impregnado con sustancias para darles aromas agradables, gelatinas y sedas tintadas.

Ya en la Edad Media, los abanicos estaban presentes en Europa, pero se popularizó su uso hasta el siglo XVII. En la Península Ibérica se dice que fueron introducidos por los fenicios. En Valencia hay constancia del uso de este objeto en un trozo de cerámica hallado en Llíria que muestra a una mujer usando un abanico.

Sigue estando presente

 

Como hemos podido ver, el abanico es un objeto histórico con presencia en todas las épocas y culturas del mundo, pero el hecho de ser tan antiguo como el hombre mismo, no quiere decir que sea sólo un objeto de museo, es un artículo que sigue estando vigente, no pasa de moda.

El agobiante calor cuando arrecia el verano no perdona a nadie, por lo que todo recurso es bueno para refrescarse, así que tener un abanico nunca va a estar de más y no está exento de posición social alguna.

No sólo se trata de tener objetos que mover para acá y para allá con la intención de "echarse fresquito", son artículos que, aparte de ser muy funcionales, se han convertido con el paso de los años en verdaderas piezas artísticas que marcan tendencia y estilos que pueden ir de lo clásico a lo más vanguardista y moderno.

Una alternativa para adquirir piezas realmente hermosas es comprar abanicos en José Blay, una tienda online con un amplio catálogo de abanicos de diversos tipos para complacer a todos los gustos: de alta gama de madera, de autor, cuadros y pintores, de última moda, para manualidades, para niñas, novias y madrinas, pericones, como souvenir, cromáticos, para danza, personalizados, vaqueros, además de disponer de diversos accesorios para abanicos.

Esta empresa española tiene 70 años fabricando abanicos originales y artesanales, teniendo como legado la tradición valenciana, especialmente de Aldaia, una de las zonas dónde se originó la fabricación artesanal de abanicos. Otro de sus atributos es que son artículos elaborados con una alta calidad a precios asequibles.

Aunque su función primigenia es aliviar el sofocante calor, también es muy utilizado como objeto decorativo por lo que no sólo es muy demandado en verano, también tiene ventas considerables durante todo el año. Es muy usado, además, como regalo de los novios a los invitados en la recepción nupcial.

Complemento de moda

 

Su más que evidente utilidad y lo fotogénico que puede llegar a ser según su diseño, han hecho de los abanicos, un artículo antiguo que regresa con fuerza para convertirse en un complemento de moda impuesto por las celebridades.

Y es que en todos lados están, los incorporan diseñadores estrella en sus pasarelas, los usan algunas divas del pop, prescriptoras de moda e integrantes de la realeza, lo cual es más que suficiente para que en la actualidad sea una pieza que marca tendencia. Consejeros de moda lo catalogan como un objeto de importancia en la actualidad, que puede integrarse con un outfit, sobre todo porque es realmente útil.

Es inevitable estar en un sitio caluroso y no tomar alguna revista, folleto o cualquier cosa para generar un poco de aire, así que lo más indicado es tener un abanico en la cartera que podamos usar sin perder el estilo. Nada de abanicos con publicidad, los de baja calidad que parecen hechos con paletas, o los que tienen imágenes mal elaboradas.

Tiene su propio lenguaje

 

Una de las curiosidades del abanico que llama mucho la atención, es el hecho de que tiene su propio lenguaje en función de la orientación que se le dé al tomarlo y la forma de sujetarlo. Y es que aparte de su función primordial, siempre el abanico ha sido usado por las féminas para mostrar u ocultar emociones; no en balde, Moliere lo denominó "biombo del pudor".

Entre los siglos XIX y XX el abanico era una herramienta de comunicación muy utilizada por las mujeres, a quienes se les privaba el derecho a expresarse libremente.

Sin pretender ahondar en lo que es el estudio de la terminología de este tipo de elemento, mencionamos algunos ejemplos de lo que hablamos al referirnos al lenguaje del abanico:

 

  • Abrirlo con lentitud significa "espérame".
  • Si lo mantiene abierto y tapando la boca quiere decir "estoy sola".
  • Para decir "te quiero" hay que dejarlo deslizar sobre la mejilla.
  • Si se deja deslizar sobre los ojos está diciendo "vete, por favor".
  • Para decir "sí", hay que apoyarlo sobre la mejilla izquierda, el "no" es apoyando sobre la mejilla derecha.

 

Comentarios