viernes 25/6/21

Vall d'Hebron idea una nueva técnica para aprovechar pulmones para trasplante

El equipo de trasplantes de pulmón del Hospital del Vall d'Hebron de Barcelona, que llevó a cabo el primer trasplante de pulmón con éxito en España en 1990, ha creado una técnica innovadora que ha permitido extraer y trasplantar los dos pulmones de un tipo de donante que hasta ahora se descartaba, aquel que en vida había sido sometido a una operación de tórax

pulmon

Gracias a esta nueva técnica, un paciente que sufría fibrosis pulmonar idiopática y que estaba en lista de espera ha podido recibir recientemente unos pulmones que le han permitido ganar calidad de vida.

El jefe del Servicio de Cirugía Torácica de Vall d'Hebron, Alberto Jáuregui, ha detallado este lunes cómo se ha llevado a cabo esta exitosa e innovadora técnica, que permitirá a partir de ahora tener más pulmones para trasplantar.

Jáuregui ha explicado que existen básicamente dos tipos de donantes: los que han sufrido una muerte cerebral y los que han muerto por causas diversas porque el corazón deja de funcionar y sus órganos no están dañados.

En este caso se trataba de un donante de corazón parado, hecho que pide trabajar con la máxima rapidez porque el equipo de trasplantes tiene solo unos minutos antes de que los órganos se deterioren (tienen que abrir, llegar a los órganos y poner un líquido que frena el deterioro).

Jáuregui ha puntualizado que la situación todavía es más complicada si la persona donante en algún momento de su vida ha sido sometida a una cirugía de tórax, concretamente a una operación en el corazón, porque después de una operación de estas características los tejidos crean muchas adherencias y es fácil que se produzcan derrames de sangre cuando se intenta extraer el pulmón.

"Un derrame de sangre en el momento de la extracción puede comportar que todos los órganos del donante se dañen. Es por esta gran dificultad que, hasta ahora, los pulmones de un donante muerto por corazón parado con una cirugía de tórax previa siempre se habían descartado por parte de todos los equipos de trasplantes del mundo para, por lo menos, poder obtener el hígado y riñones con garantías", ha indicado el especialista.

Motivados por la espera de tantos pacientes que necesitan un trasplante de pulmón, y ante un caso de donante por corazón parado con cirugía de tórax previa, el equipo de Cirugía Torácica y Trasplante Pulmonar de Vall d’Hebron diseñó y ejecutó con éxito esta técnica innovadora.

En primer lugar, cuando el paciente murió, lo conectaron, como es habitual al ECMO (oxigenación con membrana extracorpórea) a través de la arteria ilíaca, a la altura de las caderas.

Se trata de un sistema que sustituye la función del pulmón y corazón en el que la máquina extrae la sangre a través de una cánula gruesa localizada en una vena grande, la mueve mediante una bomba centrífuga para que atraviese el oxigenador, donde incorpora oxígeno y retira dióxido de carbono, para reintroducirla al organismo en otra vena o arteria.

Esta conexión a la ECMO permite que la sangre oxigenada siga circulando por el cuerpo aunque el corazón esté parado, de forma que los órganos se mantienen con vida y los cirujanos tienen más tiempo para hacer la extracción y trasplante con más garantías.

Sin embargo, la circulación sanguínea provocada por la ECMO hace aumentar mucho el riesgo de derrame si los cirujanos quieren extraer los pulmones en un tórax operado anteriormente, por eso idearon la nueva técnica.

Esta consiste en que, una vez la circulación de sangre estaba en marcha, los cirujanos torácicos practicaron una toracotomía (una incisión al tórax) entre las costillas e introdujeron unas pinzas para cerrar la circulación sanguínea en el tórax y evitar que la sangre bombeada por la ECMO llegara más arriba del hígado.

Es decir, dividieron el cuerpo en dos compartimentos estancos, separados a la altura del diafragma para que la sangre proveniente de la ECMO pudiera seguir circulando por el circuito inferior, oxigenando el hígado y los riñones, mientras que el circuito sanguíneo superior del tronco quedó preservado sin circulación.

Una vez creada esta separación, los cirujanos practicaron una esternotomía -incisión tradicional de las extracciones de pulmones- en el tórax del donante, operado anteriormente y, por lo tanto, con los tejidos más enganchados, pero sin riesgo de causar un derrame general que dañara todos los órganos.

"Los pulmones se extrajeron totalmente sanos, y por primera vez en el mundo se pudieron aprovechar pulmones, riñones e hígado de un solo donante que había muerto por corazón parado y que había sido sometido en vida a una cirugía torácica", ha resumido Jáuregui.

Gracias a esta nueva técnica ideada por los especialistas del Vall d'Hebron, de ahora en adelante los pulmones de donantes de este perfil podrán ser trasplantados a pacientes que esperan este órgano.

En 2019, el equipo de trasplantes del Hospital Vall d'Hebron hizo 120 trasplantes de pulmón, la cifra más alta de todos los hospitales europeos, un éxito que Jáuregui ha atribuido "al gran trabajo de un equipo multidisciplinario y sobre todo al gran altruismo de los donantes y sus familias".

El Hospital Vall d'Hebron también fue en 2020 el hospital español que más trasplantes pulmonares hizo: 73 (68 adultos y 5 pediátricos). EFE

 

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