martes 28.01.2020

Recupera tu cuerpo utilizando solo ingredientes naturales

Nos hemos traído un poco de la época de los hippies cuando lo natural era tendencia. A diferencia de esos años, ahora hay muchísimos productos con fórmulas completamente orgánicas para cuidar el cuerpo a la vez que al medioambiente. Sin embargo, todavía no son tan conocidos por los que no están dentro de este mundo
Recupera tu cuerpo utilizando solo ingredientes naturales

La concientización hacia lo que ocurre con el medioambiente está en pleno auge, y junto con ella, las medidas para conservar lo natural ahora más que nunca. Los alimentos de origen orgánico, plantaciones completamente naturales, ropa hecha con materiales reciclados y productos de limpieza libres de químicos son algunas de las propuestas que se están poniendo en práctica.

¿Por qué usar cosméticos naturales?

El aumento del 20% de la industria cosmética natural en Europa es el síntoma de que la tendencia a usar productos de origen ecológico está ganando adeptos por doquier. Además de proteger al medioambiente, la utilización de productos orgánicos aporta todos los beneficios que la naturaleza tiene para ofrecer.

La filosofía de la cosmética natural hace que se empleen ingredientes vegetales y naturales en sus productos, se centra en sacar el máximo provecho de las propiedades de estos recursos para llevarlos directamente al cuerpo. Lo mejor de todo es que se están rescatando los conocimientos antiguos acerca de estos ingredientes.

La cosmética natural busca respetar el cuerpo en lugar de alterarlo al introducir químicos externos que lo dañan. Ya el consumidor promedio está cansado de no alcanzar para leer la mitad de los ingredientes que están en las etiquetas de los productos que compran. Sí son efectivos en poco tiempo, pero a largo plazo, causan problemas en el organismo.

Los cosméticos naturales los puede usar cualquiera porque no generan ningún efecto secundario adverso. De hecho, incluso los niños o las personas con pieles muy sensibles no van a sufrir por utilizar ninguno de estos productos. La excepción sería que alguien tenga una reacción alérgica algún ingrediente en particular.

Alternativas naturales para tu higiene diaria

Ya es costumbre utilizar una gran cantidad de productos para llevar a cabo la higiene diaria. De hecho, es normal llegar al punto de tener que utilizar unos que contrarrestan los efectos negativos de otros. Esto implica caer en un círculo vicioso y dañino para el cuerpo, del cual es bastante fácil salir, aunque requiere un poco de tiempo eliminar los químicos y restaurar el daño provocado por ellos.

Es tan sencillo como sustituir los productos habituales por unos ecológicos. Es sencillo porque en este momento hay una versión natural de cualquier producto de higiene habitual por su versión orgánica. Además, ahora los orgánicos son más efectivos que hace unos pocos años, así que compiten muy bien contra los químicos.

Todo lo que implica la higiene bucodental se puede hacer utilizando elementos naturales en lugar de los artificiales. Desde un cepillo de dientes completamente hecho de bambú para que sea reciclable y efectivo a la vez, hasta pasta de dientes de árbol de té. También están los complementos, el enjuague bucal hecho con ingredientes naturales e hilo dental.

El uso de jabones con perfumes y una gran cantidad de químicos para eliminar las bacterias logra que el pH natural de la piel pierda su equilibrio. Esto más bien contribuye a la aparición de infecciones de bacterias y hongos porque la piel tiene su propia capa protectora que regula esto. Por ello, lo mejor es utilizar jabones neutros o de azufre para ser respetuosos con la piel propia.

El champú tradicional es uno de los que más perjudican la salud, aunque no lo parezca. Sí cumple muy bien con la función de lavar el cabello, pero a cambio, deja demasiadas sustancias tóxicas. Cuantos menos productos se utilicen en el pelo, más saludable estará. Cuesta un poco de tiempo y esfuerzo recuperarlo, porque ya no habrá productos que disimulen el maltrato, aunque al final valdrá mucho la pena.

 

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