miércoles 16.10.2019

No es lo mismo comer que alimentarse, la importancia de una buena nutrición

La buena alimentación es esencial para sentirnos bien no sólo física, sino mentalmente. Muchos piensan que sus hábitos alimenticios son los adecuados pero realmente no es así: hay que educarse al respecto. Recibir asesoría profesional es necesaria para comer mejor y ganar en salud
No es lo mismo comer que alimentarse, la importancia de una buena nutrición

Tener un cuerpo tonificado y en perfecta proporción es el deseo de la mayoría. Muchos dedican horas a hacer ejercicios en gimnasios, sin tomar en cuenta una adecuada alimentación, mientras que otros tantos se embarcan en cuanta dieta restrictiva existe sin tener el correcto balance en los nutrientes necesarios y no practican actividad física.

Ninguno de estos escenarios llevan a resultados satisfactorios, de hecho pueden ser perjudiciales a la salud.

El ritmo de vida acelerado de hoy en día han hecho que muchas personas hayan olvidado la importancia de la buena nutrición, lo que ha traído como consecuencia que a nivel mundial exista un incremento bárbaro en cuanto a personas con sobrepeso.

De igual manera ha ascendido notoriamente la incidencia de otras enfermedades como diabetes, problemas cardiovasculares, entre otras pandemias de este siglo.

Los índices de sobrepeso se han triplicado vertiginosamente desde 1975. Para 2016 se contabilizaban en el planeta 1.900 millones de personas mayores de 18 años con sobrepeso, de quienes 650 millones presentaban obesidad.

Tips a tener en cuenta

 

Hay quienes creyeron mucho tiempo pensando que la manera de comer que siempre habían tenido era la adecuada y luego de recibir asesoría, se dieron cuenta que era totalmente desacertada.

Acudir a un dietista Pamplona, será vital para aprender la diferencia entre simplemente comer y alimentarse sanamente.

En la capital de la provincia de Navarra, al norte de España, ejercen profesionales cualificados que orientan en cuanto a tener una nutrición equilibrada, brindan atención personalizada para cubrir requerimientos particulares, realizan seguimiento y se aseguran que los regímenes alimenticios tengan buenos resultados y sin efecto rebote.

Son muchas las recomendaciones a tener en cuenta para tener una nutrición adecuada, pero entre todos esos hay unos básicos que se deben seguir a diario. La primera es mantener una buena hidratación para limpiar el organismo, lo que además es importante para tener una piel con un aspecto saludable.

Lo que se aconseja en líneas generales es ingerir dos litros de agua al día, sin embargo, de acuerdo a las actividades de cada cual, esta demanda puede ser mayor. No hay que esperar a tener sed para beber agua: contar 8 vasos diariamente es una buena recomendación.

Hay quienes tienen la pésima costumbre de no desayunar, grave error. Desayunar contribuye a que el cuerpo no haga reservas de energía, lo que contribuye a regular el peso.

Una recomendación fundamental es hacer colaciones entre comidas, esto hará que no tener demasiada hambre a la siguiente comida y así no comer de más.

Es importante saber que el cerebro tarda entre 15 y 20 minutos en recibir la señal de saciedad. En este sentido, es recomendable iniciar la comida con la ensalada, después la proteína y por último el carbohidrato.

Alimentos que no pueden faltar

 

Al hablar de alimentos saludables nos referimos a consumir aquella variedad que no aporten nutrientes que se necesitan para estar sanos, tener energía y sentirnos bien.

Existen varios grupos de alimentos que deben estar presentes en la dieta. Se recomienda ingerir al día al menos cinco raciones de frutas y verduras de distintos colores, lo que viene siendo aproximadamente dos tazas de fruta y dos tazas y media de verduras.

En cuanto a los granos integrales, especialistas sugieren ingerir tres onzas o más al día. Arroz integral, avena y cebada son algunos de los recomendados. En el pan integral hay que revisar la etiqueta y cerciorarse de que tenga entre dos y tres gramos de fibra por rebanada, y en el caso de los cereales que contengan seis gramos de fibra o más por porción.

Una buena fuente de proteína es la carne, sin embargo, hay que cuidar la cantidad a consumir ya que aporta grasa saturada y colesterol, mayormente la roja. Se recomienda ingerir al menos 125g de cortes magros, lo que incluye pollo y pescado, además está la opción de sustituir por proteínas vegetales o legumbres.

En este apartado de las proteínas también se incluyen los huevos, uno equivale a casi 30g de carne.

Los productos lácteos son necesarios. En este grupo se encuentran la leche y los yogures descremados con bajo contenido de grasas, queso natural o procesado bajo en grasa y sodio.

Hay quienes no toleran los productos lácteos, en este caso hay que asegurarse de recibir la suficiente dosis de vitamina A y D, fósforo, calcio a través de otros alimentos como verduras de hoja verde oscuro, zanahoria, batata, brócoli, salmón, salmón, sardinas, entre otros.

No pueden faltar en la dieta las grasas, pero no muchas. Ésta puede obtenerse de alimentos como pescado, vegetales, frutos secos y granos y semillas.

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