Martes 18.12.2018
Sencillos consejos podrás reducir el impacto

El cuidado de la piel con dermatitis atópica

Cada vez es más habitual padecer este trastorno de la piel, que no tiene cura. Aunque con determinados cuidados se puede mejorar bastante

El cuidado de la piel con dermatitis atópica.
El cuidado de la piel con dermatitis atópica.

La piel atópica es un problema que se suele presentar en las primeras etapas de la infancia. Aunque suele superarse pasados unos años, lo cierto es que se está observando que la frecuencia con la que se mantiene en la población adulta va en aumento, causando a menudo problemas para llevar una vida normal. De hecho, síntomas como los picores o el enrojecimiento de la piel pueden ser una auténtica pesadilla. Afortunadamente, hay consejos y productos específicos que pueden ayudar a calmar los síntomas.

Síntomas de la dermatitis

La dermatitis atopica se divide en tres grados, dependiendo de los síntomas que presente la piel. En los casos más leves, lo habitual es sufrir enrojecimiento y ampollas, que pican intensamente y causa graves molestias. En niños pequeños lo habitual es que aparezca en la cara y las articulaciones. En pacientes adultos, suele estar en la zona posterior a la rodilla y en los codos.

Cuando la dermatitis es moderada, la piel se reseca y puede llegar a tener un color diferente al habitual. Además, el problema puede extenderse a otras zonas del cuerpo como las manos, el cuello e incluso los párpados.

Los casos más graves requieren de una consulta al especialista. En estos la xerosis o piel seca pica tanto que prácticamente es imposible no rascarse, llegando a aparecer zonas de la piel muy deterioradas por ello, sin que haya alivio ninguno.

¿Cuáles son las causas?

No hay una causa concreta que explique la dermatitis, aunque se ha descubierto que el factor genético influye bastante. Si en una familia hay casos de este trastorno, las posibilidades de que otros miembros también la padezcan es bastante alta.

El uso de productos irritantes también puede causar problemas en la piel. De hecho, algunos apuntan a esta como la causa más frecuente del aumento de casos en nuestra sociedad, al exponernos cada vez más a sustancias agresivas e incluso a lavarnos con demasiada frecuencia.

En algunos casos puntuales, el factor emocional puede influir en la aparición de dermatitis. Causas como el estrés o la angustia, especialmente en niños, tiene efectos en la piel.

Cómo tratar la piel atópica

Aunque no hay una cura como tal, que acabe con el problema, sí que se pueden poner en práctica algunos consejos para aliviar los síntomas y cuidar la piel, hasta el grado de ser casi imperceptibles.

El consejo más importante es utilizar jabones suaves, preferiblemente syndet. Estos jabones se caracterizan por no tener componentes agresivos, como detergentes sintéticos que pueden afectar de forma negativa. Es mejor ducharse que bañarse, siempre con agua templada y secar la piel sin frotarla. El agua demasiado caliente y rozar fuerte con la toalla irritan y hacen que el picor aumente.

La hidratación de la piel es importante para reducir la sequedad. Las cremas emolientes ayudan a mantener la salud de las pieles con tendencia atópica. Siempre con fórmulas naturales, que no lleven colorantes, parabenos ni otros ingredientes similares.

Es mejor que la ropa que se use sea de tejidos naturales como el algodón. Además, hay que tener cuidado con los detergentes que se utilizan para lavarla, ya que algunos pueden ser muy irritantes. Además, procura usar un programa para la lavadora que haga un aclarado intenso.

Si aparece un brote de dermatitis, en ciertos casos se puede tomar algún fármaco para aliviar el picor, aunque siempre bajo estricto control médico. Sólo el dermatólogo puede indicar si es necesario llevar un tratamiento o prescribir algún medicamento por si se presentan los síntomas.

Con estos sencillos consejos podrás reducir el impacto que la dermatitis puede causar en tu vida

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