Martes 25.06.2019
Salud

Cómo combatir las manchas de la piel

El sol, imprescindible para la vida, es al mismo tiempo capaz de darnos algunos disgustos por los efectos que tiene sobre la piel, al cabo de los años

Entre ellos se encuentra la hiperpigmentación, que consiste en una coloración irregular de la piel. Este antiestético fenómeno se da sobre todo en manos, cara, y también en otras zonas del cuerpo expuestas al sol.

No se deben confundir estas manchas, denominadas léntigos solares o manchas de la edad, con las producidas por lesiones o inflamaciones de la piel. Tampoco aquellas asociadas con cambios hormonales, como las conocidas como cloasmas o melasmas, que son frecuentes en mujeres embarazadas o que están sometidas a algún tratamiento hormonal. Otras causas de la aparición de anomalías en la coloración de la piel son enfermedades como las queratosis o el cáncer de piel, pero estas no son consideradas como hiperpigmentación.

Causas de la hiperpigmentación

La coloración de la piel es producida por la melanina, la falta de esta sustancia de forma total o parcial produce la condición conocida como albinismo. Cuando aparece una mancha en la piel, lo que ha sucedido es que ha aumentado la cantidad de melanina en esa zona. Su producción es estimulada por la exposición al sol, ya que ejerce una protección natural de la piel frente a los rayos ultravioleta.

Así, es también el astro rey la principal causa de la aparición de este tipo de manchas, especialmente cuando se realiza una exposición demasiado larga. La buena noticia es que son precisamente estas manchas las más sencillas de tratar, utilizando productos como los que podemos encontrar en Farmacia Paracuellos.

Peeling y cremas reparadoras

Para el especialista José Pinar, responsable de la firma de cosmética suiza Wherteimar, lo más recomendable es aplicar un “peeling de ácido glicólico” durante la noche, que son las horas en las que la piel se regenera. Por la mañana, se completaría el tratamiento con una crema regeneradora, y posteriormente con un producto aclarador, que sirve para unificar el tono y matizar las manchas.

Es muy importante también, mientras estemos realizando una terapia de este tipo, mantenernos protegidos de los rayos solares. Así, deberemos utilizar sombrero o gorro, gafas de sol y una crema de protección solar de la mayor graduación. También deberemos evitar la exposición durante las horas centrales del día. Son los mismos consejos que aplicaremos posteriormente, para evitar la aparición de nuevas manchas, asi como de forma preventiva si nunca las hemos tenido.

Tratamientos con láser

Cuando tratamos con manchas más rebeldes, que no desaparecen utilizando los productos anteriormente indicados, queda la esperanza del tratamiento con láser. Se trata de una terapia que debe ser realizada por un especialista, en una clínica equipada y autorizada para ello. Existen diversos tipos de láser, como explica el dermatólogo Jorge Félix García, de la Clínica Lola Sopeña de Madrid. El láser fraxel se utiliza para tratar zonas amplias, mientras que el plasmage está indicado para zonas más localizadas.

Estos tratamientos han de realizarse cuando el tono del bronceado haya bajado, puesto que “producen un recambio en la piel”, explica García. Hay que tener en cuenta que estas soluciones no son la panacea y, aunque su efectividad está contrastada, hay manchas que no pueden hacer desaparecer en su totalidad.

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