martes 29/9/20
La Vuelta a España toma medidas contra el sexismo

Ya no habrá besos en el podio

La gran ronda peninsular modificará en su edición de 2017 el protocolo de entrega de premios en el podio. Las azafatas estarán acompañadas de auxiliares masculinos, que colaborarán en la entrega de trofeos y ramos de flores

El pódium de la Vuelta será diferente y más populoso en esta edición. Eso sí, sin besos. | Vuelta a España
El pódium de la Vuelta será diferente y más populoso en esta edición. Eso sí, sin besos. | Vuelta a España

Si hay un deporte pegado a las tradiciones, ése es el ciclismo. Los besos en el pódium a un flaco, sudoroso ciclista tocado con una gorila con la visera hacia arriba, son la imagen con que acaba cada etapa de cualquier carrera que se precie. Pues, bien la Vuelta ha anunciado que se acabaron. Ya no habrá más jóvenes vestidas de corto teniendo un leve contacto con los corredores. A partir de la próxima gran vuelta española, mediados de agosto, habrá un cambio en el protocolo de entrega de premios por las reclamaciones de igualdad de género.

La ronda española se unirá así a otras carreras que ya han modificado esa tradición arraigada al ciclismo, como el Tour Down Under de Australia. A comienzos de año, decidió prescindir de las modelos porque entendía que su presencia fomentaba una práctica machista y denigrante de las mujeres. También se han unido a ella la Challenge de Mallorca, la Vuelta a la Comunidad Valenciana o la Volta a Catalunya, presentando a niños, jóvenes deportistas, azafatos y azafatas vestidos de manera sencilla.

Tras los cambios, Unipublic, empresa propietaria de la Vuelta a España, ha decidido alterar la puesta en escena de la ceremonia de premios a partir de la edición de 2017. El director general de Unipublic, Javier Guillén, ha asegurado que “se incorporaran algunas novedades”, donde las azafatas estarán acompañadas de auxiliares masculinos.

Estas alteraciones no han dejado indiferente a nadie. Mikel Landa, ciclista del Sky, dejó clara su postura a principios de año cuando se dio a conocer el cambio en las carreras como la de Australia: “Esa es la línea que hacia la que debemos ir”. Para el corredor alavés “poner ahí arriba a mujeres elegidas por ser guapas y tener buen cuerpo no es la mejor imagen que se pueda dar de ellas. Es tratarlas cómo objetos”, decía en el periódico El Correo.

Con la desaparición de esta costumbre acabará una de las leyendas del ciclismo, sobre la relación de los magros deportistas con las bellas azafatas que siguen la caravana comercial. De estas relaciones han surgido numerosos matrimonios y parejas con diversa suerte y duración.

Otra de las novedades de cara a agosto será la presencia del ex ciclista Oscar Pereiro. El gallego será una especie de embajador y se encargará de abrochar los maillots de los líderes de las diferentes clasificaciones.

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