martes 22.10.2019
Difícil comienzo

Las 'trampas' de Ferrari estropean el Mundial de Alonso

La escudería italiana ha 'entregado' su monoplaza a otro equipo, que entorpecerá la primera mitad de campeonato de los pilotos españoles

Fernando Alonso.
Fernando Alonso.

La cuenta atrás ha tocado fin con los entrenamientos libres de este viernes. Si bien todavía no es una toma real de lo que se podrá vislumbrar el fin de semana, sobre el asfalto de Melbourne se han confirmado algunas de las hipótesis que se crearon en las dos semanas de test en Montmeló. Mercedes es el favorito a revalidar, una vez más, el título, y Ferrari y Red Bull sus principales oposiciones. Por detrás están McLaren y Renault, lo que quizás no esperaban algunos es que el primero de los mortales fuera Haas.

Sin embargo, esta escudería 'nueva' parece ser a Ferrari lo mismo que Toro Rosso a Red Bull. No es una filial, pero le dan todas las facilidades del mundo. Haas ha demostrado en los libres que serán un quebradero de cabeza para los dos pilotos españoles, después de que su monoplaza sea prácticamente el mismo prototipo que los de Maranello utilizaron la pasada temporada. Cambian los colores, y poco más. Una estrategia más que acertada de Ferrari para impedir el auge de estos reputados equipos que ansían sumarse a la lucha por el Mundial. 

Esta situación, no obstante, estaba en la mente de algunos pilotos. El español lo ha dejado claro: "Sabíamos que Haas sería una sorpresa porque es casi una réplica del Ferrari del año pasado, que ganaron aquí". La baza para el asturiano es que McLaren esta vez no será un desastre, y su evolución promete ser más significativa que la de Haas, que sin más ayudas durante el curso se verán relegados a la cola de la parrilla pasado el Gran Premio de España, donde los diferentes equipos llevarán las primeras modificaciones. "Serán más rápidos la primera parte del Campeonato y esperamos estar cerca de ellos", ha comentado el bicampeón del mundo.

Alonso se muestra optimista de cara a este sábado, a pesar de saber que su lucha no estará más allá de acceder a la Q3. Lo del viernes, se lo toma como un mero ensayo. "Lo de hoy son test, podemos hacer una buena clasificación, hay que ir a por ella con ganas", ha mencionado. Una de las bazas será la fiabilidad, así como evitar cualquier posible accidente. "En la carrera del año pasado hubo siete abandonos, es una carrera que si acabas, puedes sacar un gran resultado y muchos puntos. Y ese es el objetivo, si sale una oportunidad, aprovecharla", ha explicado el español.

El asturiano ha calificado de "buena sesión" la del viernes, donde por fin ha podido sentir "el gusanillo de volver a la competición". Y pese al tiempo que han perdido al inicio, han podido probar diferentes reglajes. "Vamos a analizar todo de cara a mañana", comentó al término de la sesión. Los nuevos juegos de neumáticos en este 2018 serán otro factor a tener en cuenta, aunque Fernando no vislumbra mucha diferencia entre los compuestos más blandos de cara al Gran Premio de Australia. "Hay poquísimas décimas entre la morada, la roja y la amarilla", ha zanjado.

Quizás ninguno de esos sean los compuestos escogidos este sábado, ya que se avecinan lluvias. El escenario no podría ser más atractivo para el arranque de la nueva temporada. Si la climatología se muestra adversa, la brecha de tiempos se reducirá drásticamente y crecerán las alternativas. Todo está por escribir, pero a McLaren y Renault les queda trabajo para estar delante. 

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