miércoles 23/9/20
CASO DE DOPAJE

¿Sharapova es realmente una tramposa?

La rusa dio positivo en el Abierto de Australia por meldonium, una sustancia prohibida desde este año. La Agencia Mundial Antidopaje argumenta que mejora el rendimiento deportivo, pero hay expertos que niegan estas ventajas

Sharapova confesó que se dopó. | Reuters
Sharapova confesó que se dopó. | Reuters

Este domingo se cierra una semana de lo más agitada en el mundo del deporte. María Sharapova convocó a los medios en Los Ángeles el pasado lunes para dar un mensaje de enorme trascendencia. Se especuló hasta con una prematura retirada, pero la siberiana anunció que había dado positivo por Meldonium en el Abierto de Australia, una sustancia que forma parte del Mildronate, un medicamento que aseguró que tomaba para combatir la diabetes. A lo largo de la semana han surgido un sinfín de opiniones y cuestiones en torno a la culpabilidad o no de la campeona de cinco grand Slam. La cuestión es, ¿qué grado de culpabilidad tiene María?

Conviene destacar, en primer lugar, que dicha sustancia ha estado permitida hasta este inicio de año. La Agencia Mundial Antidopaje decidió incluirla en la lista de elementos prohibidos por la gran cantidad de deportistas que la consumían. Desde el 1 de enero, 99 atletas han dado positivo por Meldonium. Según informó El País, esta sustancia comenzó a usarse en la Unión Soviética para tratar problemas del corazón, la cabeza o para mejorar el rendimiento. Un argumento que no concuerda con la opinión de Miguel Cabezas, nutricionista molecular que fue entrevistado en Planeta Tenis: “No hay evidencias científicas de que este fármaco mejore el rendimiento deportivo”.

Cabezas fundamenta que “en la lista de la WADA (Agencia Mundial Antidopaje) no hay otro molécula de este grupo terapéutico”, algo que no sucedería si la Agencia Mundial Antidopaje supiese a ciencia cierta que el Meldonium favorece al deportista. El nutricionista cree que la suspensión de esta sustancia es “para preservar la salud de los deportistas” ante su uso reiterado. El medicamento está disponible por tan sólo tres euros y la rusa lo ha consumido desde hace diez años, aunque según manifestó, no lo ha hecho de forma reiterada.

Tras conocerse el positivo, numerosos marcas se desvincularon de la imagen de Sharapova. Nike, Porsche, Tag Heuer… Pero no todas. Head, proveedor de raquetas de la siberiana, no sólo mostró su apoyo a la tenista, sino que ayer ratificó su posición y exculpó a la protagonista. “Está más allá de toda duda que las dosis eran significativamente más cortas de lo que habrían tenido que ser para elevar el rendimiento”, ha informado la conocida marca. “Creemos que lo más correcto habría sido que la WADA solo impusiera una limitación en la dosis”, señala Head.

Además, piden explicaciones a la WADA: “Que hagan públicos los estudios científicos que validan su punto de vista de que el Meldonium debe de ser una sustancia prohibida”. La Agencia Mundial Antidopaje se defendió de las acusaciones aunque sin ningún argumento sostenible: “La gente debería recordar todo el trabajo de investigación científica que hicimos”.

El otro asunto es hasta qué punto estaba informada Sharapova de lo sucedido. Tras publicarse en diversos medios que había sido avisada en hasta cinco ocasiones, la rusa, en las redes sociales, emitió un mensaje en el que desmintió esas informaciones: “Eso no es cierto, jamás ocurrió”. “Recibí un correo electrónico el 22 de diciembre de 2015. Debí prestar más atención a este mensaje, pero, ¿y el resto de advertencias?”. Según ella, el resto de avisos se encontraban ocultos en otras páginas web o folletos”.

Miguel Cabezas explica que las sustancias que cada año se agregan a la lista de prohibidas se publican en octubre y vienen recogidas en una pagina. “Se lee en diez segundos”, señala el nutricionista molecular. En cambio, resta responsabilidad a Sharapova: “Esto debe ser una misión de su staff técnico, no de ella”. Cabezas lo relata desde su propia experiencia, ya que trabaja para los hermanos Granollers y Pere Riba. Parece evidente que los tenistas sólo se encargan de su rendimiento en la pista y fían estos asuntos a su equipo. Pero entonces, ¿no tiene culpa María? Es aquí donde surgen las mayores incógnitas ¿No se informaron correctamente? ¿Lo hicieron y Sharapova lo ignoró? ¿La rusa no les había informado de que lo consumía?

Sharapova admitió su error y advirtió que colaboraría con la Federación Internacional de Tenis para solucionar todo el asunto. Esto podría ver reducida su sanción, que podría alcanzar los cuatro años, aunque lo más previsible son dos cursos. La rusa, que dijo que no había querido fingir una lesión, aún desconoce la duración de su ausencia pese a que estaba previsto que se anunciara ayer. Ateniéndonos a casos anteriores, hasta esos dos años podrían resultar llamativos, ya que Marin Cilic, por ejemplo, sólo estuvo fuera nueve meses tras dar positivo por ‘niketamida’. Martina Hingis y Richard Gasquet, por cocaína, sí fueron suspendidos dos años. Sólo falta conocer la sentencia para poner el punto y final a la etapa más convulsa del tenis.

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