lunes 27.01.2020
Un monoplaza nuevo para Australia

Las razones para desconfiar del milagro de Alonso con McLaren-Honda

Bouiller, el mismo que el pasado curso vaticinó podios para la escudería británica, asegura ahora que la primera semana de test ha sido sólo "una prueba". Diversos aspectos hacen difícil de imaginar que se produzca tal revolución

McLaren-Honda.
McLaren-Honda.

Este lunes, en la previa al arranque de la segunda semana de test en Barcelona, Eric Boullier ha sorprendido con unas declaraciones en las que ha asegurado que el monoplaza que se vislumbrará sobre el asfalto de Melbourne diferirá bastante del que realiza ahora la pretemporada en Montmeló. “Tuvimos una versión de prueba, por lo que creemos que somos parte de los pocos equipos del paddock que irá a Australia con, no diría una especificación B, pero sí un coche que estará muy cambiado", ha señalado el responsable de McLaren.

Una frase alentadora, cuanto menos, que también refrendó el propio Alonso en un directo que realizó en Instagram el pasado domingo, y en el que entre otras cosas afirmó que el MLC32 progresaría en la segunda semana y, sobre todo, en la primera prueba del Mundial. Es más, el piloto español se atrevió a decir que los “test no sirven de nada”  a la hora de realizar un pronóstico, y es que él mismo se decantó por Red Bull, con cronos discretos, como principal opositor al campeonato. Y, de paso, advirtió de su esperanza de subirse al podio, algo difícil de prever tras la nefasta semana.

Sin embargo, hay motivos para pensar que no se producirá tal revolución. El propio Boullier ha reconocido los problemas de la semana pasada, que no se subsanaron hasta la cuarta jornada. Un rodaje demasiado escaso, que no ha servido para que el MLC32 se nutra de pistas. Y es que, hasta el momento, la única grata noticia es “en términos de equilibrio, comportamiento del coche y reacción”.

Insuficiente, tras observar cómo McLaren-Honda es la escudería que peor paso por curva tiene en el tercer giro, donde algunos como Mercedes consiguen hacerla a fondo. La probabilidad de que funcione un cambio revolucionario a última hora es escasa, pese a que en otros tiempos el equipo británico hizo algo similar. Ahora hay mucha dependencia de Honda, y la unidad de potencia no parece responder como se esperaba.

Además, según explicó Boullier Fernando estaba al corriente de la situación en la que se encontraba el choche. No se entiende, entonces, el por qué Alonso se mostró frustrado y decepcionado si realmente los tiempos no hacen referencia alguna a lo que se vislumbrará en Melbourne.

El avance, en cualquier caso, se produciría en aspectos aerodinámicos (muy trabajados en la primera semana) y en el difusor. El problema es que no es la única escudería que espera experimentar un progreso. Mercedes y Ferrari, las dos más solidas hasta la fecha, esperan novedades. La primera con un paquete de desarrollo para mejorar sus tiempos, y la segunda con un nuevo motor que le pueda colocar como principal candidata a conquistar el Mundial.

Pero la principal desconfianza reside en la poca solidez de los vaticinios que se realizan desde McLaren-Honda. “Me veo en el podio esta temporada y ganando un título con McLaren, explicó hace justo un año Alonso. Un poco antes, a finales de 2015, Boullier, el mismo que ha sembrado esperanza en las últimas horas, expresó lo siguiente: "Honda sabe exactamente dónde necesita mejorar, y nosotros también. Creo que podemos contar con un podio en 2016”. Y así, un sinfín de promesas que quedaron en el olvido.

Las posibilidades de que se produzca un progreso revolucionario de cara a Australia parecen hipotéticas, dado los problemas de fiabilidad y rendimiento vistos en la primera semana. Y más tras conocer que otras escuderías trabajan para hacer lo propio. Ilusión, esperanza, que ya no es tal.

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