martes 2/3/21
MéXICO 1968

Hans-Gunnar Liljenwall, el hombre que se dopó con “dos cervezas”

Este sueco pasó a la historia como el primer positivo en un control antidopaje porque compitió en la prueba de pistola del pentatlón moderno bajo los efectos del alcohol

Liljenwall se relajó antes de la competición
Liljenwall se relajó antes de la competición.

Los Juegos Olímpicos de 1968 fueron los primeros de la historia en los que se realizaron análisis de sexo y antidopaje. El Comité Olímpico Internacional aprobó este tipo de análisis un año antes para las grandes competiciones y la primera ‘víctima’ de esta prueba no tardó nada en caer.

Hans-Gunnar Liljenwall compitió en sus segundos Juegos en México bajo la bandera de Suecia. La mayoría de los deportistas que se dieron cita en los primeros Juegos celebrados en Sudamérica se quejaron de la altura en la que se disputaron las pruebas, pero este hombre estaba más preocupado por sus nervios y decidió calmarlos con un poquito de alcohol justo antes de la competición.

A la vista de sus resultados, su táctica, por muy descabellada que parezca, fue la adecuada, puesto que consiguió la medalla de bronce en la prueba de pentatlón moderno. Curiosamente, el propio deportista reconoció que se bebió dos cervezas antes de la prueba de pistola, pero por suerte el alcohol no hizo que perdiera la puntería y no hubo que lamentar ninguna desgracia. En cualquier caso, le obligaron a devolver su medalla, con lo que Francia se hizo con esa presea.

Muchos pueden pensar que la cerveza y otras drogas recreativas no pueden ser considerados como productos dopantes, pero está claro que en este caso el alcohol tuvo un efecto positivo sobre Liljenwall. Este pentatleta solo pudo ser 11º en Tokio 1964 y 25º en Múnich 1972. Tampoco consiguió ningún éxito igual de importante en los campeonatos mundiales a nivel individual, aunque sí formó parte del equipo sueco que se hizo con la plata por equipos en el Mundial de 1967, que se celebró en Jönköping, su ciudad natal.

El análisis de Liljenwall desveló que tenía 0,81 gramos de alcohol por mil en sangre. Estos datos registrados en un control de carreteras español supondrían para el conductor la pérdida del carné de conducir durante seis meses, puesto que es casi el triple de lo permitido. Se estima que para alcanzar estos niveles hay que beber de media cuatro latas de cerveza, tres vasos de Whisky o media botella de vino. Por lo que se ve, las birras de Liljenwall eran tamaño XXL.

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