viernes 10.04.2020
CARLOTA SERRANO

"Cerré los ojos, confié en mi médico, me puse el pañuelo y salí a correr”

Con 28 años le diagnosticaron cáncer de mama. En ese momento comenzaría una nueva carrera cuyo final desconocía. “Lo primero que se te pasa por la cabeza es que vas a morir y te entra un miedo terrible, el miedo es nuestro mayor enemigo”

Carlota Serrano tras quedar tercera en el Triathlón.
Carlota Serrano tras quedar tercera en el Triathlón.

“A sus puestos. Listos. ¡Ya!”. Carlota Serrano se coloca en los tacos de salida, tiene 400 metros y 10 vallas por delante, una prueba, el 400 metros vallas, a la que está acostumbrada a enfrentarse en cada competición.

Cuando la atleta del A.D Marathon se encontraba en su mejor momento, la vida le dio el palo más grande sin avisar. Con tan sólo 28 años le diagnosticaron cáncer de mama. En ese momento comenzaría una nueva carrera cuyo final desconocía. El único requisito era no abandonar hasta llegar a la meta.

“Lo primero que se te pasa por la cabeza es que vas a morir y te entra un miedo terrible, el miedo es nuestro mayor enemigo”, explica Carlota Serrano a Estrella digital. Toda su vida, desde los 7 años, se ha dedicado al atletismo, por ello la noticia le sorprendió tanto a ella como a su familia. “Me preguntaba que por qué a mí, porque claro, la edad que tengo, deportista, mi vida es saludable, que me haya tocado a mí es un poco complicado porque mi alimentación es muy buena, no fumo, no bebo...”, manifiesta la joven deportista.

Pronto se dio cuenta de que el atletismo sería su mayor aliado y el mejor amigo para superar la enfermedad. “Perdí peso, músculo… pero decidí cerrar los ojos, confiar en mi médico, ponerme el pañuelo y salir a correr”, afirma la atleta y añade que “el atletismo me ha dado la constancia, el trabajo y la perseverancia, que es lo que me ha dado la fuerza para luchar”. Un año más tarde Carlota Serrano ha vencido al cáncer, aunque continúa haciéndose pruebas para que la enfermedad no se reproduzca. “Lo he superado gracias a lo fuerte que me ha hecho el atletismo, otras cosas en la vida también, porque hay más cosas que también te hacen fuerte, pero sobre todo por el deporte”, subraya.

"Decidí cerrar los ojos, confiar en mi médico, ponerme el pañuelo y salir a correr”

Durante el tratamiento de quimioterapia, Carlota Serrano continuaba con el atletismo, nunca al mismo nivel, realizando los ejercicios que podía. “Recuerdo en plena quimio que me apunté a un triathlón en la Casa de Campo en el que nadabas, cogías la bici de montaña y corrías. Mi familia no quería que lo hiciese, pero me apetecía. Tenía pensado hacerlo despacito, pero una vez que me puse, me encontraba tan bien que empecé a ir a más y a más y al final quedé tercera”, explica la atleta. Subió al pódium con su pañuelo en la cabeza y un cartel en el que se leía ¡Si se puede! “La gente flipaba y me felicitaba. Se puede, se puede hacer todo lo que uno quiere”. Pero su amor por el deporte no acaba aquí, sino que durante sus días interna en el hospital se escapó en dos ocasiones, “un día me puse a subir y bajar escaleras porque necesitaba hacer deporte. Otro día me fui a comprar unos frutos secos con mi chico en camisón y zapatillas porque me apetecían”, recuerda.

Su compañera de equipo, Natalia Hermoso, hizo pública la enfermedad de Carlota al publicar un vídeo en internet. “Me enteré de un concurso de una cantante, Georgina, que consistía en hacer un vídeo sobre su canción ‘Súper Mujer’. Según me enteré me acordé de ella y lo enfoqué como un enemigo con el que Carlota juega, como que van de la mano pero lo va a superar”, explica Natalia Hermoso. Le propuso la idea a Carlota y ella aceptó, aunque desconocía que el vídeo se fuese a publicar. “Había quedado tan bien que lo compartí en las redes sociales y de repente empezó gente que ni conocíamos a mandar mensajes de apoyo y a decir que su forma de afrontarlo les estaba ayudando”, comenta Natalia Hermoso y añade que “hubo un antes y un después en Carlota, pasó de llevarlo en secreto a abrirse más al ver que la gente la aceptaba y animaba”.

Ninguna enfermedad es buena, pero de todas las experiencias se aprende algo. “A día de hoy sigo aprendiendo, para mí cada día es algo nuevo. El cáncer me ha enseñado que lo más importante en esta vida es mi familia y mis amigos, no puedo estar más de tres días sin verlos, porque no sabemos lo que tenemos hasta que realmente te pasa algo muy muy grave y piensas que lo vas a perder”, reflexiona Carlota Serrano.

“Soy grandísima por todo lo que he hecho y por como lo he llevado”

Aunque nunca le ha gustado hablar de cómo es, reconoce que tras la enfermedad “soy grandísima por todo lo que he hecho y por como lo he llevado”. En cuanto a lo que ha cambiado, reconoce que “ahora sé que soy grande, sé de lo que soy capaz de hacer, que me quiero a mi misma que antes no era así y que confío en mi”.

carlota vallas

Una confianza que puso a prueba el pasado 23 de abril, cuando regresó al tartán tras su enfermedad en la Final del Campeonato de Madrid de clubes. “A sus puestos. Listos. ¡Ya!”, Carlota sacaba toda la rabia contenida durante el tiempo que duró su enfermedad, las ganas podían con ella, “ganó sobrada, hizo una carrera impresionante, y aunque la marca no era la mejor, era un marcón para su estado de salud”, explica su compañera Natalia Hermoso.

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