lunes 11.11.2019
EXPOSICIONES EN MADRID

La luz de Pierre Bonnard

Fundación Mapfre, desde el pasado 19 de septiembre hasta el próximo 10 de enero de 2016, ofrece la primera retrospectiva que se realiza en España en más de treinta años sobre la obra de Pierre Bonnard

'Bañera' (1925), de Pierre Bonnard.
'Bañera' (1925), de Pierre Bonnard.

La exposición, organizada junto al Musée d´Orsay de París y los Fine Art Museums de San Francisco, muestra cerca de ochenta pinturas o más, una docena de dibujos y medio centenar de fotografías -en su mayoría nunca vistas en nuestro país- que han sido cedidas por más de treinta colecciones públicas y privadas.

Dicen los que saben que Pierre Bonnard (1867-1947) fue una figura, de hecho lo sigue siendo, en torno al nacimiento del arte moderno y, a la vez, un artista cuya producción, profundamente personal, es difícilmente clasificable. Sus aportaciones son fundamentales para comprender la transición entre el post-impresionismo y el simbolismo. El artista abarca desde la ilustración gráfica hasta la realización de grandes decoraciones, por supuesto la pintura, llegando incluso a sentirse atraído por la fotografía. Su obra, cargada de color y simbolismo entraña una gran complejidad: podía trabajar durante años en las obras para conseguir que transmitieran el sentimiento que pretendía narrar en ellas.

Bonnard pronto se manifestó contrario a las teorías artísticas dominantes en la época y prefirió plasmar en sus lienzos su mundo cotidiano: su compañera, sus amigos, sus casas y entorno íntimo, su día a día. Sus cuadros, en los que predominan los desnudos, los paisajes y las naturalezas muertas, los interiores domésticos, están llenos de luz y color. Bajo la influencia de la pintura de Gauguin y de la estampa japonesa, Bonnard desarrolló un estilo propio, vivaz, indiscutible y muy original, que plasmó en distintos soportes, desde carteles, biombos y hasta pinturas murales de gran tamaño.

En las calles de París sucedía la balacera (tiroteo) de las vanguardias, donde todos los pintores se dejaban impactar. O casi todos. Había un grupo de resistencia que en medio del incendio jamás quiso apropiarse de las llamas. Vivían su propia aventura ajenos a todo aquello que no estuviese en el centro de su interés o de sus obsesiones. Pierre Bonnard fue uno de ellos, quizá el principal.

Formó parte del grupo de artistas que se auparon bajo el lema de Nabis, y a partir de aquella experiencia tribal decidió caminar solo. Bonnard fue un tipo de familia bien, tocado por el algodón de los mejores colegios de París. Pronto decidió sumarse al destacamento de los creadores y planeó una estrategia de doble velocidad: por un lado, se enrola en una agencia de publicidad; por otro, crece su pasión y vicio por la pintura.

En medio del bramido del cubismo y el surrealismo, que dejó a tantos artistas suspendidos en el aire, Bonnard ensaya su pintura de sugerencias, veladuras, en el límite de lo decorativo, en la audacia de la composición, escriben los expertos. Y continúan diciendo: un trabajo delicado, extraordinario tantas veces, con una tensión entre la placidez y el onirismo. Ya hemos dicho que hacía más de 30 años que la obra de Pierre Bonnard no se veía en España con la abundancia que proponer la Fundación Mapfre de Madrid. La exposición reúne alrededor de 200 piezas, desde sus primeros tanteos, a las últimas telas decorativas. Y, además, fotografías inéditas aquí, de los viajes de Bonnard por el norte de África, por España y por Venecia, así como retratos que hizo con su cámara a Renoir y Monet. Bueno un lujo, una maravilla. Imprescindible. Por favor no se la pierdan. Ya solo hasta el próximo 10 de enero.

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