Lunes 19.11.2018
DE MARTES A DOMINGO

‘Hedda Gabler’, en el María Guerrero

A seis funciones por semana hasta el 14 de junio, quedan muchos días para ver el drama que se interpreta en escena

Los actores en un momento de la función | Youtube
Los actores en un momento de la función | Youtube

Demasiado movimiento injustificado encima del escenario. No solo de los intérpretes, sino también del mobiliario. El telón secundario, más bien una cortina inmensa, se desliza a la derecha para dejar ver el fondo, lo que nunca se puede ver, y lo que ellos hacen cuando deciden hacer mutis. Algo muy positivo que permite al espectador introducirse más en un siglo pasado.

Lo que más destaca, los trajes de la señorita Gabler que, como si de un festival de Eurovisión se tratase, cambia cuatro veces durante los 90 minutos de función. Esto, acompañado de la melodía a piano en algunos momentos, es lo que levantan la representación.

Él, el marido que intenta contentar a su mujer económicamente, pero que le falla el modo afectivo, interponiendo su trabajo ante la supuesta maravillosa esposa con la que se ha casado es, sin duda alguna, el que más destaca encima del escenario. Una caracterización de personaje exagerada pero precisa y estupenda. Muy real y cercana.

Los problemas de ‘Hedda Gabler’ no residen en sus actores, sino más bien en la dirección que han tenido: movimientos en escena que no se justifican. Usan mucho el gran escenario durante la función, pero ¿por qué se mueven tanto? Van de un lado a otro sin saber por qué, como gallinas perdidas en un corral. La protagonista, que no alcanza realmente el papel que se le ha otorgado, trabaja bajo unas pautas directivas algo extrañas que no terminan de tener cabida en el espectador. Sus movimientos, manías y forma de tocar los objetos parecen la señal clara de que tiene algún tipo de trastorno y que se descubrirá al finalizar, pero ese momento no llega.

Y qué decir del final, en el que la fuerza interpretativa brilla por su ausencia. Frases que salen de las bocas de los actores sin ningún peso y con una desgana total. Quizá ya tenían ganas de acabar para recibir ¿algún que otro aplauso? Una función que no hace honor al gran dramaturgo que la escribió. Un mal día lo tiene cualquiera.

Entradas

Lleva algo más de dos semanas, y estará en cartel hasta el próximo 14 de junio. Con seis funciones a la semana, hay muchas oportunidades para ver esta obra.

Las entradas pueden adquirirse en la web del Inaem.

Al ser una función del Centro Dramático Nacional (CDN) , los jóvenes hasta 30 años podrán aprovecharse del ‘minuto joven’ del teatro, ir media hora antes de la función y adquirir la entrada al 75% de su precio.

Ficha artística

Actores: José Luis Alcobendas, Charo Amador, Ernesto Arias, Jacobo Dicenta, Cayetana Guillén Cuervo y Verónika Moral

Compañía: coproducción CDN, Mucha calma y Noviembre teatro

Dirección: Eduardo Vasco

Adaptación: Yolanda Pallín

Autor: Henrik Ibsen

Género: drama

Duración: 1 hora y 30 minutos

Lugar: Teatro María Guerrero

Horario: de martes a sábado a las 20:30 horas y los domingos a las 19:30 horas

Precio: desde 4 a 24 euros

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