martes 23.07.2019
Aplicaciones móviles

El triunfo de los juegos tradicionales en el ámbito digital

Cada vez son más las personas que buscan su forma de diversión en aquello que ya se creía olvidado. Los juegos de toda la vida han resurgido gracias a su evolución hacia el mundo online y han conseguido captar, entre otros, a la generación millenial

Parchis Star.
Parchis Star.

Las nuevas tecnologías, la continua creación de dispositivos móviles y las mejoras en los funcionamientos de los mismos, ha provocado que el principal desarrollo social se haya llevado a cabo en ese entorno. En los últimos años todas las generaciones se han volcado en esta realidad que permanece en continuo movimiento y que permite adaptar elementos procedentes de distintas épocas. Ya no solo ha vuelto la moda de antes sino que también, las formas de diversión.

El incremento de aplicaciones móviles ha venido de la mano de las distintas empresas tecnológicas, o no, que han visto en ellas la posibilidad no solo de alcanzar una mayor difusión global, sino también, de atraer a una gran cantidad de usuarios. Muchos de ellos buscan un elemento identificativo o se descargan dichas aplicaciones debido a la oportunidad que ofrecen de elegir entre su gran variedad dependiendo de las necesidades que se quieran cubrir ya sean informativas, de entretenimiento o de cualquier otro tipo.

De las fichas y los tableros a la pantalla móvil

El caso de los juegos tradicionales es uno de los que más ha revolucionado el mundo de las descargas. Muchos de ellos han alcanzado un ‘boom’ al ser trasladados al ámbito online con la posibilidad de poder adquirirse tanto en Android como en ios.

Durante un tiempo los distintos juegos de mesa, que en su día fueron una auténtica innovación, pasaron a la historia y fueron sustituidos por otro tipo de juegos orientados al ámbito tecnológico. Muestra de ello es la que ha vivido la generación millenial, aquellos usuarios que están inmersos desde su nacimiento en una sociedad completamente digital y han tendido a rechazar aquello que no lo es.

Las descargas de muchos de estos juegos van en aumento, un ejemplo es el juego que hace referencia al parchís tradicional y que es denominado ‘Parchís Star’. A día de hoy constituye uno de los juegos de moda y se encuentra entre los más descargados en los últimos meses con más de 5 millones de descargas. Pero no ha sido el único que ha revolucionado esta escena ya que otros de los más conocidos y que resultan ser también de los más aclamados son algunos juegos  como el Dominó, el Scrabble, el Ajedrez, el Tres en raya y el Monopoly que cuentan ya con más de 10 millones de descargas en los últimos años o la Oca con más de 500 mil descargas.

Juegos digitales, ¿Ventajas o inconvenientes?

A pesar de las numerosas ventajas que poseen este tipo de juegos, también pueden presentar algunos factores negativos como la adicción. El hecho de contar con ellos en los dispositivos móviles hace que muchas personas, sobre todo la población más joven, hagan uso de ellos de manera constante. Por ello, los creadores de las diversas aplicaciones se aprovechan en cierta medida de ello y buscan la manera de que los jugadores inviertan dinero con el objetivo de que puedan llegar a obtener ventajas con respecto a los jugadores que no pagan. Esta especie de 'trampa' suele venir de la mano de una 'moneda virtual' que abre acceso a unas mejores condiciones de juego y muchos de estos usuarios están dispuestos a pagar por ellas.

Además, a pesar de que la idea de contar con chats online incorporados dentro de los juegos parece divertida, el hecho de jugar con personas desconocidas puede provocar que se lleven a cabo 'bromas', algunas de mal gusto. En ocasiones, las mesas de juego están marcadas por los insultos malintencionados de los jugadores, algo que en los juegos de mesa de antes no ocurría.

Sin embargo, a pesar de ello no cabe duda de que lo tradicional ha vuelto con más fuerza que nunca ya que es de reconocida mención que sean cada vez más las personas que se sumen a la idea de volver a recordar los valores de antes.