miércoles 20/1/21

Rajoy "no quiere líos" e insta a las CCAA a hacer "política con mayúsculas"

El presidente del Gobierno promete cumplir con su deber al margen de las movilizaciones sociales que puedan sugir a partir de ahora

Rajoy "no quiere líos" e insta a las CCAA a hacer "política con mayúsculas"
Rajoy "no quiere líos" e insta a las CCAA a hacer "política con mayúsculas"

Mariano Rajoy no retrocede ni para coger impulso. Está claro que ni el desplante protagonizado durante esta semana en el Congreso de los Diputados por CiU -su mejor aliado en el Parlamento- en cuento a los Presupuestos Generales del Estado, ni las últimas previsiones económicas del Banco de España, que nos vuelven a colocar en recesión, consiguen hacer cambiar de opinión al líder del Ejecutivo, para quien la "austeridad" y las "reformas" son claves para salir de la "difícil situación" en la que España se encuentra. Una máxima que se impone así mismo, y que pretende imponer a las comunidades autónomas, culpables, en gran medida, de la desviación presupuestaria del 8,51% que registró el país en 2011.

Según Rajoy, ante esta complicada realidad, no queda más remedio que hacer "política con mayúsculas". Política como la que él hace -a medio y a largo plazo y centrada en el interés general-, y como espera que hagan el resto de regiones. "España somos todos. Y este Gobierno no va a abandonar a nadie", ha vuelto a insistir el presidente, que no ha querido hablar ni de intervención, ni de nombres concretos, aunque sí ha instado a no "hacer debates menores", en alusión a las peticiones de muchos grupos políticos de suavizar los objetivos de déficit. "Hay que decir la verdad de las cosas y entender que no se puede gastar lo que no se tiene", ha rematado el 'popular' en la rueda de prensa conjunta que ha mantenido con el secretario general del OTAN.

Según el presidente, al Gobierno le tiene que preocupar lo que pasa en las administraciones regionales y locales. "Creo en las comunidades autónomas, y no vamos a dejarlas de lado", ha sentenciado Rajoy unos minutos antes de volver a enumerar por enésima vez todos las concesiones que el Gobierno les ha hecho: un plan de pago a proveedores valorado en 35.000 millones de euros y una línea ICO a la que podrán acudir en el caso de que no puedan refinanciar sus deudas en el mercado. ¿A cambio de qué? A cambio de que al final las CCAA cumplan con España, de la misma manera que España tiene que cumplir con Europa: pagando a los proveedores y ajustándose al déficit establecido en la Ley de Estabilidad Presupuestaria.

Una norma -ha aclarado Rajoy- que no ha sido impuesta por Angela Merkel, sino que nosotros "voluntariamente" nos la impusimos cuando entramos en el euro. En esta ocasión no le ha hecho falta recurrir a la herencia recibida, sino que con el pasado le ha valido para explicar las medidas que está adoptando. Según ha recordado el presidente, España entró en el euro en el año 1998 y entonces asumió una serie de compromisos, como el resto de países, entre los que estaba la necesidad de disponer de unas "cuentas saneadas". "Un compromiso razonable", ha rematado Rajoy, para quien no "gastar más de lo que se tiene" y "reformar el sistema económico" fueron en un principio compromisos electorales, y a continuación, retos ineludibles cuando llegó al poder. "Por eso hemos hecho el Presupuesto más austero de la democracia. Lo hago porque tengo que hacerlo", ha remachado Rajoy, tras reiterar que el déficit es "inasumible" y aseverar que seguirá haciendo reformas en los próximos tiempos para que sigan prestando dinero al país.

Así pues, el presidente también ha aprovechado esta ocasión para dar carpetazo a dos polémicas que llevan varias semanas sobre la mesa. En primer lugar, el globo sonda de la posible "intervención" que Montoro lanzó en el Congreso y de la que Rajoy se ha deshecho diciendo "no voy a entrar en discusiones ni en líos que ni me interesan ni quiero". Y en segundo lugar, la temida posibilidad de que nos enfrentemos a una "primavera caliente" con movilizaciones en la calles, instigadas o bien por los sindicatos o bien por el movimiento 15M, que amenza con volver a instalarse en las calles. A este respecto, Rajoy lo tiene muy caro: "cumpliré con mi deber y haré lo necesario para que en España vuelva a haber crecimiento y creación de empleo".