martes 24/11/20
DICE QUE LA FILTRACIóN DE INTERIOR FUE "UN FALLO HUMANO"

El Gobierno da por zanjado el escándalo con la dimisión de Gimeno

Santamaría niega que exista ninguna comparación con el 'caso Faisán' porque la Fiscalía ha archivado la investigación. Insta al PSOE a explicar su posición en San Sebastián

Miércoles 9 de enero, a las 15.00 horas, llega a las redacciones de todos los medios de comunicación un comunicado de prensa con el que el ministro del Interior, Jorge Fenández, esperaba poder sacar pecho ante las víctimas del terrorismo -sobre todo después de lo ocurrido unos días antes con los presos de ETA en el acto de Durango-  y recordarles que el Gobierno de Mariano Rajoy no descansa en su empeño de acabar con la banda terrorista. En dicha nota informativa se anunciaban varias detenciones del grupo de abogados de ETA que todavía no se habian producido. Media hora después, y en vista del garrafal error cometido por parte del Ministerio de Interior, el mismo departamento de comunicación emite un nuevo texto con el que intentó anular la informacion facilitada anteriormente. Pero ya era demasiado tarde.

A esa hora, todo el mundo ya era consciente del fallo y todos los medios de comunicación ya se habían hecho eco de un error que podía haber arruinado la actuación de la Guardia Civil. Finalmente las detenciones de 8 miembros del 'frente de makos' de ETA se llevaron a cabo, pero las críticas no ha cesado desde entonces. Tanto es así que la Guardia Civil es la primera interesada en que el Ministerio del Interior, al que considera culpable de la destrucción de una gran cantidad de pruebas, tome cartas en el asunto. Según la Guardia Civil, por culpa de esa filtración anticipada, los investigados tuvieron el tiempo suficiente para destruir todas las pruebas que consideraran. Por este grave hecho ha pedido la cabeza del titular del departamente, Jorge Fernández, quien en su lugar ha ofrecido la de su jefe de prensa, Albert Gimeno.

A última hora de este jueves el responsable de comunicación del ministerio dimitía de su puesto. Y a primera hora de este viernes, tal extremo era aceptado por Fernández, que lo único que espera es que con este gesto se dé por concluida la polémica, al igual que el Gobierno de Mariano Rajoy, preocupado con lo ocurrido, tal y como se ha podido constatar en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este viernes. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha sido preguntada en varias ocasiones por esta cuestión. La 'número dos' de Rajoy se ha negado a hacer autocrítica por lo ocurrido y ha aprovechado esta comparecencia para dejar bien claro tres cosas. En primer lugar, que la actuacion de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado "ha sido impecable" -cuya oda no ha extendido al ministro del Interir, al que ni siquiera ha mencionado-. En segundo lugar, que no habrá más dimisiones que la de Gimeno, cuyo error ha tildado de "fallo humano", aunque en privado el Gobierno reconoce que "nunca debía haberse producido". Y en tercer lugar, que en absoluto este caso tiene nada que ver con el 'caso Faisán' y el chivatazo que recibió el 4 de mayo de 2006 Joseba Elosua, propietario del bar Faisán y presunto miembro de la red de extorsión de ETA, que le alertaba de una redada. "La persona responsable ha presentado su dimisión", insisten desde Moncloa.

El mismo miércoles, la Fiscalía de la Audiencia Nacional inició una investigación por lo ocurido. ¿El objetivo? estudiar si los hechos tenían relevancia penal. Finalmente, este viernes, la misma Fiscalía ha decidido archivar la causa. Argumento que le ha valido a la vicepresidenta para rechazar la comparación con el 'caso Faisán' y que además le ha servido para desviar la atencion puesta sobre el ministro de Interior y centrarla más en su jefe de prensa, con cuya dimisión ha dado por zanjado este viernes el escándalo que lleva sacudiendo con fuerza desde hace tres días a Fernández, en el ojo del huracán desde que el Ejecutivo 'popular' decidiera acatar la sentencia de Estrasburgo y anular la 'doctrina Parot', con la consecuente puesta en libertad masiva de presos de ETA.

El rechazo del PSE a las detenciones

No obstante, esta grave filtración no sólo ha revolucionado el Ministerio de Interior y a la Guardia Civil, sino también la escena política, sobre todo en el País Vasco, donde no han parado de sucederse continuadas críticas y condenas a la actuación de Interior. Según el PNV y Bildu, este nuevo golpe al entorno de ETA complica aún más el proceso de paz abierto en Euskadi. Una visión que este jueves reconoció compartir el PSE de San Sebastián que aprobó una declaración, con los votos también del PNV y Bildu, en la que consideraban que la operación policial del miércoles "supone un obstáculo en el actual contexto político" que vive el País Vasco y en la "esperanza" de que se "afiance" el proceso de paz.

La vicepresidenta se ha negado a hacer valoraciones al respecto y ha instado al PSE a que dé explicaciones a los ciudadanos en general y a las víctimas del terrorismo "en particular". Sí ha aprovechado, sin embargo, a dejar claro que la actuación de la Guardia Civil nada ha tenido que ver con un interés político, tal y como se ha insinuado estos días. "Las operaciones no se deciden ni se organizan de la noche a la mañana, sino tras una profunda organización, análisis y estudio y, además, deriva de una decisión judicial", ha rematado Santamaría, quien ha apuntado que "lo normal" es que la oposición y los representantes políticos "exijan a los Gobiernos el cumplimiento y la aplicación de la ley". En cualquier caso, ha garantizado que, aunque "nadie" se lo pida, el Gobierno "cumple la ley, también en materia antiterrorista". Este viernes, la portavoz del PSE, Idioa Mendia, por su parte, ha dicho que la declaración es "la posición del Ayuntamiento" y no la "posición del PSE", que, según ha afirmado, repeta las actuaciones judiciales.

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