jueves 25/2/21

Garzón investiga si un pelotazo urbanístico en Castellón está vinculado con la red de corrupción

El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, ha imputado al constructor José Luis Ulibarri que aparece en varias conversaciones con Francisco Correa, cabecilla de la trama de corrupción, hablando de grandes pelotazos urbanísticos y beneficios se iban a repartir a medias. Francisco Correa llega a comentar que en la adjudicación de una parcela en Boadilla del Monte a una empresa de Ulibarri se ganó una comisión. "Le he vendido mi barco a Ulibarri. En la parcela de Boadilla me ha dado unas pesetas por la parcela. Debemos ayudarle. Me interesa seguir haciendo negocios cuatro años en Boadilla", señala el cabecilla, según informa El País.

También se escuchan en las conversaciones como Correa habla del constructor para comprar unos terrenos en un municipio alicantino y lograr unas plusvalías de "12.000 kilos", pero finalmente el proyecto no se llevó a cabo.

El que sí se consolidó fue un supuesto pelotazo en Xilxes (Castellón). La empresa UFC, propiedad de Ulibarri, forma parte del accionariado de Xilxes Golf Resort. La sociedad presentó un programa para construir un campo de golf y 6.500 viviendas. El suelo afectado era rústico pero fue recalificado como urbanizable, al margen de las áreas reservadas como zona verde y suelo terciario.

En mayo de 2008, la Comisión de Urbanismo, responsable de aprobar los proyectos que depende del Gobierno de Francisco Camps, dio el visto bueno a la actuación aunque requirieron al Ayuntamiento para que realizara unas correcciones sobre la necesaria reserva de suelo para la construcción de viviendas de protección oficial y modificaran un aspecto de los accesos.

Las fuentes del departamento calificaron estas modificaciones de "no muy importantes", aunque ayer se afanaron en señalar que el proyecto no tiene la aprobación definitiva, ya que ha de volver a pasar por la Comisión de Urbanismo.

Aprobación de la construcción sin recursos hídricos

En cualquier caso la aprobación se realizó pese a la existencia de un informe negativo de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), que señaló que no estaban garantizados los recursos hídricos para este desarrollo.

La sociedad que en 2004 presentó el proyecto estaba formada por promotores de la Comunidad Valenciana. Sin embargo, en 2006 comenzó a moverse el accionariado ya que algunos de los socios de Xilxes Golf Resort optaron por adquirir otra sociedad, Costa Malvarrosa, que había presentado una propuesta colindante a la primera, de 1,2 millones de metros cuadrados, otras 4.500 viviendas y un campo de golf, según informa El País.

La Generalitat Valenciana dio en mayo de 2008 el visto de manera conjunta. Entonces parte de los promotores se salieron de Xilxes Golf Resort y entró UFC. La relación entre ambas sociedades llegó a través de Andrés Selma, empresario inmobiliario que participa en grupos de comunicación con José Luis Ulibarri, presidente de UFC. Ulibarri y Selma a su vez son socios mayoritarios de Mediamed, una firma que concesionó 13 licencias de Televisión Digital Terrestre (TDT) en la Comunidad de Valenciana.