lunes 26/10/20

Bruselas aclara las condiciones en las que es legítima la jubilación obligatoria

El Tribunal de Justicia de la UE precisó este jueves, en una sentencia sobre un caso británico, las condiciones en las que la jubilación obligatoria es legítima y no supone una violación de la legislación europea sobre no discriminación por razones de edad. Según los jueces europeos, es legítima cuando los objetivos que se persiguen son de política social vinculados a las políticas de empleo, del mercado de trabajo o de la formación profesional. Dichos objetivos, de interés general, pueden justificar excepciones al principio de no discriminación por razones de edad recogido en una directiva europea (ley marco) del año 2000.

Por el contrario, no son legítimos los motivos puramente individuales, tales como la situación del empleador, la búsqueda de una reducción de costes o la mejora de la competitividad de la empresa.

El Tribunal de Justicia se pronunció este jueves en un recurso prejudicial planteado por la High Court británica a propósito de una denuncia contra la normativa nacional que traspuso en el Reino Unido la citada directiva europea.

Una institución benéfica encargada de mejorar la calidad de vida de las personas mayores (National Council on Ageing) cuestionó la norma inglesa alegando que la posibilidad de extinguir la relación laboral por jubilación cuando el trabajador haya cumplido los 65 años es contraria a la directiva.

El Tribunal Supremo británico preguntó a los jueces europeos, en primer lugar, si los estados miembros tienen la obligación de definir en una lista las excepciones al principio de no discriminación por edad.

También preguntó si la ley británica es compatible con la legislación europea dado que sólo prevé, "de manera general", que un trato diferenciado por razón de edad no es discriminación "si puede considerarse una medida proporcionada con fines legítimos".

La ley británica fija que puede concluirse un contrato laboral por jubilación cuando el trabajador haya alcanzado la edad ordinaria de jubilación fijada por el empleador, o en su defecto los 65 años, sin que esto pueda considerarse discriminatorio.

Por otra parte, no contiene disposiciones particulares para los trabajadores menores de 65 y se limita a establecer que cualquier discriminación por razón de la edad es ilegal salvo si la empresa demuestra que se trata de un "medio proporcionado para alcanzar una finalidad legítima".

La Corte, con sede en Luxemburgo, ha respondido, primero, que los estados miembros no tienen la obligación de especificar los casos de trato diferenciado por motivos de edad.

En segundo lugar, ha confirmado que una normativa nacional puede prever, de manera general, que este tipo de diferencia de trato por razón de edad quede justificada "si constituye un medio proporcionado para alcanzar un objetivo legítimo de política social vinculado a las políticas de empleo, del mercado de trabajo o de la formación profesional".

Los jueces establecen que corresponderá a la jurisdicción británica comprobar si la normativa en cuestión responde a un objetivo legítimo de este tipo, y si los medios escogidos para lograrlo eran adecuados y necesarios.