martes 19/1/21

Siria vuelve a reprimir duramente a los activistas opositores al régimen

Un joven ha muerto en Yebla a causa de los disparos efectuados por la policía siria y otras tres podrían haber muerto cerca de la ciudad costera de Latakia

Al menos una persona murió este domingo a causa de los disparos efectuados por las fuerzas de seguridad sirias en la localidad de Yebla, en el noroeste del país, según varios grupos de activistas opositores al régimen de Damasco.

El grupo la Revolución Siria contra Bachar al Asad informó primero de la muerte de un joven identificado como Abdel Menem Ebied en esta localidad, cercana a la ciudad costera de Latakia, y elevó después el número de víctimas a tres, pero esta cifra no ha sido confirmada por otras fuentes.

La muerte de Ebied fue también atestiguada por el doctor Emar Yable, contactado telefónicamente por la cadena de televisión catarí Al Yazira.

El médico aseguró que el joven, al que identificó como Abdel Razaq Ebied, falleció a causa de un tiro en la cabeza e indicó que en los ataques resultaron heridas cinco personas.

Existe confusión sobre el nombre del fallecido, aunque todas las fuentes coinciden en el apellido.

Además, el doctor explicó que la situación es muy complicada en Yebla, donde civiles desarmados, entre ellos mujeres y niños, están siendo atacados de forma indiscriminada por las fuerzas del orden, matones y francotiradores.

El ataque comenzó después de una reunión con el nuevo gobernador, según el médico, quien indicó que no se estaban celebrando manifestaciones.

En este sentido, el Movimiento 5 de febrero para el cambio pacífico en Siria dijo que las fuerzas de seguridad dispararon intensamente contra la gente pacífica en Yebla.

Por su parte, el grupo la Revolución Siria contra Bachar al Asad explicó que tres personas fallecieron cuando salían de la mezquita de Abu Bakr al Sadiq tras de la oración de la tarde.

Entre estos muertos está Ebied, y otros dos jóvenes identificados como Wadah Dain y Hasan Setegri.

Según el grupo, las fuerzas del orden han establecido barreras en los alrededores de esta mezquita para impedir el movimiento de los jóvenes.

Además, una fuente responsable de la Jefatura General de las Fuerzas Armadas dijo que el número de fallecidos por disparos de grupos armados después del mediodía de este sábado en la localidad de Nawaa, en la provincia meridional de Deraa, es de siete.

Decenas de detenciones

Decenas de personas fueron detenidas por las fuerzas de seguridad sirias durante las manifestaciones del viernes pasado en diversas ciudades de Siria, denunció el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

La ONG indica en un comunicado que la policía detuvo a al menos nueve civiles durante las protestas en la provincia de Edlep, en el norte del país.

Otras cinco personas fueron detenidas en la ciudad de Al Raqqa, en el noreste de Siria, mientras que en Alepo, al norte de Damasco, las fuerzas de seguridad arrestaron a otras cuatro, explicó la organización que tiene documentados los nombres de todos los detenidos.

La ONG señaló en la nota dispone de informaciones sobre otras decenas de civiles detenidos, a los que no ha logrado identificar.

Además, expresa su firme condena por los arrestos arbitrarios que efectúan los cuerpos de seguridad del régimen sirio, pese al anuncio de la derogación del estado de emergencia.

La organización instó a las autoridades a liberar a todos los presos de conciencia y a crear una comisión independiente de juristas que ejerzan su labor con imparcialidad y transparencia, para investigar el asesinato de manifestantes el viernes pasado.

En ese sentido, la ONG subrayó la necesidad de que todos los implicados en la muerte de los manifestantes comparezcan ante la justicia.

Las protestas del pasado viernes se produjeron un día después de que el presidente sirio, Bachar al Asad, firmara un decreto para poner fin al estado de emergencia, vigente desde 1963.

La derogación de la Ley de Emergencia era una de las principales exigencias de los grupos de oposición, que también reclaman reformas políticas en el régimen y la liberación de los detenidos políticos.

El viernes, la jornada más sangrienta desde el inicio de las protestas a mediados del pasado mes de marzo, acabó con 112 muertos, según cifras de activistas de la oposición.