miércoles 16.10.2019

Una réplica de 6,6º vuelve a azotar Japón que ya llora centenares de muertos

Las víctimas se contabilizan por cientos mientras la costa pacífica está en alerta ante las primeras olas que llegan del tsunami

Una réplica de 6,6º vuelve a azotar Japón que ya llora centenares de muertos
Una réplica de 6,6º vuelve a azotar Japón que ya llora centenares de muertos

Un terremoto de 6,6 grados en la escala abierta de Richter sacudió este viernes las provincias de Nagano y Niigata, en la costa occidental de Japón, trece horas después del devastador seísmo de 8,8 grados que se produjo en la costa oriental del país.

El terremoto tuvo lugar hacia las 04.00 hora local (19.00 GMT) y se sintió en Tokio, donde los edificios volvieron a temblar, aunque la Agencia Meteorológica de Japón no ha emitido en esta ocasión alerta de tsunami.

Un número extremadamente alto de muertos

El Gobierno de Japón advirtió de que el terremoto que sacudió este viernes el país ha causado un número "extremadamente alto" de víctimas, 137 según el último recuento oficial, y pidió la población que esté preparada para nuevas réplicas de gran intensidad. El tsunami que se produjo a continuación habría dejado al menos otros 200 muertos en la ciudad de Sendai, según las autoridades provinciales.

El terremoto de 8, 8 grados en la escala de Richter ha provocado numerosas muestras de apoyo y condolencia por parte de la comunidad internacional. Paralelamente las bolsas de Asia, que tuvieron fuertes pérdidas, hicieron temblar en los mercados europeos a las reaseguradoras, que deberán afrontar cuantiosas indemnizaciones por los daños causados.

Mientras tanto, en la localidad japonesa de Miyagila la policía señaló que se han encontrado entre 200 y 300 cadáveres en las zonas costeras de la ciudad de Sendai, capital de la provincia a consecuencia del tsunami. A esto se suman docenas de desaparecidos, entre ellos los cerca de cien pasajeros de un barco que fue arrastrado por las aguas en la costa oriental, poco después de haber partido del puerto de Ishinomaki, en la provincia de Miyagi.

También hay numerosos heridos, entre ellos cerca de 60 sólo en Tokio, donde el terremoto ha hecho temblar los edificios, ha paralizado el servicio de metro y ha bloqueado las líneas de teléfono móvil, según las autoridades locales. Esta ha sido una de las zonas más afectadas, ya que el epicentro del temblor se situó en el Océano Pacífico a 130 kilómetros de su costa, a una profundidad de 20 kilómetros.

El terremoto también provocó cerca de 80 incendios en el norte y el este del archipiélago que obligaron a numerosas plantas industriales a suspender la producción.

Para ayudar a los damnificados el Gobierno de Japón ha desplazado a 8.000 militares a la zona más afectada y según declaró el ministro de Exteriores nipón, Takeaki Matsumoto, el Ejecutivo pidió a Estados Unidos la ayuda de las tropas estadounidenses desplegadas en distintas bases del país desde hace más de medio siglo.

El gobierno metropolitano de Tokio ha informado de que ha establecido varios refugios en la ciudad para aquellos que no puedan llegar a sus viviendas, mientras una multitud acudía a las tiendas de alimentación para aprovisionarse ante la perspectiva de una larga noche.

Un portavoz del aeropuerto internacional de Narita, en Tokio, que suspendió su actividad tras el terremoto indicó a Efe que desde las 19.00 hora local (10.00 GMT) se está permitiendo la salida de vuelos, aunque las llegadas siguen paralizadas y los vuelos se han desviado a otros aeropuertos más alejados.

La empresa Google ha habilitado una herramienta"person finder" (buscador de personas) que permite compartir información sobre las personas que estaban en Japón en el momento del seísmo. La herramienta permite dejar constancia de la búsqueda de una persona o aportar información sobre desaparecidos.

Las olas tocan Hawai

Las primeras olas del tsunami originado por el potente terremoto que sacudió este viernes Japón llegaron a Hawai con menor fuerza de la esperada, aunque todos los países americanos ribereños del Pacífico se han declarado en alerta.

Prácticamente toda la costa oeste del continente americano, desde Canadá a Chile, está en alerta ante la posibilidad de grandes olas y una crecida del nivel del mar que ponga en peligro a las poblaciones que habitan en zonas de litoral.En la mayoría de los casos las alertas son de tipo preventivo (verde). Sin embargo, el Gobierno de Ecuador decretó el estado de excepción y ordenó la evacuación de todas las zonas costeras.

El archipiélago estadounidense de Hawai fue el primer territorio de un país americano al que llegaron las olas del tsunami, que, según los expertos, puede desarrollar una velocidad de unos 500 kilómetros por hora, tan rápido como un avión. Gerard Fryer, del Centro de Advertencia de Tsunamis del Pacífico, dijo a la emisora local KHON que la mayor altura registrada en las primeras olas llegadas a la isla hawaiana de Kauai fue de un metro.

Los expertos habían advertido de la posibilidad de olas de hasta dos metros en Hawai (las que arrasaron el puerto japonés de Sendai tras el terremoto de este viernes fueron de hasta 10 metros). No obstante, los expertos han advertido de que los modelos con los que trabajan demuestran que las primeras olas no son, normalmente, las más poderosas y que todavía es pronto para descartar el riesgo de daños.

El Servicio Nacional de Meteorología de EEUU informó de que las olas pueden afectar a las costas continentales de California y Oregón entre las 15.15 y las 15.30 GMT de este viernes.

Los habitantes de las costas pacíficas dejan sus casas

Por su parte, México espera que olas de entre uno y dos metros lleguen a la ciudad de Ensenada, en Baja California, sobre las 16.30 GMT, y el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior considera que el tsunami representa un peligro "moderado" para el país. En Ecuador, el Gobierno ordenó la evacuación de todas las zonas costeras del país, donde se han suspendido las clases, y de las Islas Galápagos, situadas a 1.000 kilómetros de la costa americana y donde viven unas 17.000 personas. Los habitantes en esas regiones deben dejar sus casas y trasladarse a zonas altas.

Está previsto que las olas originadas por el tsunami lleguen a las Islas Galápagos a las 23.30 GMT y al territorio continental de Ecuador a las 00.30 GMT del sábado. En Chile, que sufrió un maremoto tras el devastador terremoto de 8,8 grados del 27 de febrero de 2010, el Gobierno declaró una alerta preventiva en las costas.

Por ahora, las autoridades dispusieron la evacuación preventiva de la Isla de Pascua, donde se esperan las olas para las 20.55 GMT. Al Chile continental esperan que lleguen desde las 02.44 GMT del sábado.
El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, declaró una alerta amarilla en 17 municipios de la costa del Pacífico, y anunció la suspensión de clases en toda esa región. Más al sur, el Gobierno de Nicaragua decretó una alerta verde, o preventiva, para la zona costera del Pacífico, donde habitan unas 100.000 personas, y movilizó a miles de militares.

Las autoridades de Honduras impusieron una alerta verde en la zona costera del Golfo de Fonseca (Pacífico), donde se espera que se sientan los efectos del tsunami entre las 20.00 y las 23.00 GMT, y la misma medida está en vigor en la costa oeste costarricense.

La viceministra panameña de Educación, Mirna de Crespo, dijo que las escuelas que estén situadas en las costas del Pacífico de este país suspenderán las clases hacia las 21.00 GMT. La misma medida rige en las áreas costeras de ocho departamentos de El Salvador, cuyo gobierno llamó a la población a tomar medidas de precaución y mantenerse alejada de esas zonas.

Las autoridades colombianas emitieron una alerta de tsunami para sus costas del Pacífico, aunque sin orden de evacuación, ya que consideran que el único efecto será un fuerte oleaje. En Perú, el nivel de alerta es amarillo en toda la costa, y su Gobierno ha decidido esperar a confirmar la llegada del maremoto para emitir una orden de evacuación en las zonas ribereñas. La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú informó de que el impacto del maremoto en el litoral se puede registrar hacia las 00.30 GMT del sábado.