sábado 19.10.2019

La policía alemana pide ayuda al Ejército ante la amenaza terrorista

El jefe de la BDK propone que militares con formación policial se sumen a las labores de protección de edificios y acontecimientos

La federación alemana de funcionarios de la policía de investigación criminal (BDK) ha advertido de que la policía se está viendo desbordada para hacer frente a las crecientes medidas de seguridad ante una potencial amenaza terrorista y ha pedido que el Ejército se sume a esas actuaciones. "La policía se encuentra hoy ya al borde del colapso", declara al rotativo Neuen Osnabrucker Zeitung el jefe de la BDK, Klaus Jansen, quien propone que militares con formación policial se sumen a las labores de protección de edificios y acontecimientos.
      
Tras comentar que la actual "situación de excepción policial se prolongará hasta bien entrado el año próximo", Jansen defiende que la prevista reducción de efectivos del Ejército Federal en hasta 80.000 hombres sea aprovechada para que parte de ellos sean convertidos en agentes del orden.
      
Las declaraciones del dirigente policial se producen un día después de que las autoridades alemanas cerraran al público por razones de seguridad los accesos al Reichstag, sede del parlamento alemán, y reforzaran apreciablemente la presencia policial en las calles de Berlín como medida disuasoria.
      
El ministro alemán del Interior, Thomas de Maizière, anunció la pasada semana el reforzamiento de las medidas de seguridad ante la existencia de "indicios serios" de planes de atentado en el país, al parecer para finales de noviembre.
      
Diversos medios avanzaron, remitiéndose a informaciones de los servicios secretos de EEUU a Interior, que se contaba con la llegada a Alemania de dos o hasta cuatro miembros de un comando islamista, provistos de visado para circular por la zona Schengen.

Amenaza terrorista
      
Der Spiegel afirma asimismo en su última edición que el Reichstag está en el punto de mira de terroristas islámicos, que al parecer planean una toma de rehenes y perpetrar una masacre en el interior del edificio.
      
Estas informaciones proceden, según el semanario, de un arrepentido entre los círculos del terrorismo islámico, que se habría puesto en contacto con el Departamento Federal de Investigaciones de lo Criminal (BKA) alemán.
      
Según ese informante, el atentado debería ser cometido entre febrero y marzo por un comando de seis personas, dos de las cuales estarían en Berlín desde hace seis u ocho semanas.
      
Desde hace una semana patrullas policiales vigilan aeropuertos, estaciones ferroviarias y otros espacios públicos, por ser éstos los teóricos objetivos del terrorismo, así como los populares mercadillos de Navidad, la mayoría de los cuales abren hoy sus puertas.