domingo 24/1/21
PRIMER PRESIDENTE NEGRO DE SUDÁFRICA

Nelson Mandela, el hombre de la libertad

Su funeral se celebrará el próximo martes en el Soccer City de Johannesburgo

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Nelson Mandela nació en Sudáfrica en 1918, en el seno de una tribu de raza negra situada en el sudeste del país. Creció en un poblado de 300 habitantes que se abastecía únicamente de necesidades básicas y donde vivió hasta su juventud ajeno a la discriminación por razas.

Mandela entendió que había nacido en un país donde el color de la piel marcaba el destino de cada uno, cuando decidió trasladarse a Johanesburgo para completar sus estudios una vez finalizado el bachillerato de Artes. Fue a la edad de 23 años cuando descubrió la violencia y la crueldad del racismo. La discriminación brutal entre blancos y negros le condujo a la rebelión y a su incesante búsqueda de la justicia, que cambiaría su vida para siempre.

Mandela y su lucha contra la xenofobía

En 1941 decide adentrarse en el mundo de la política para derrocar la segregación racial, conocida como Apartheid, encabezada por el Partido Nacional Sudafricano. Ingresa en Congreso Nacional Africano (CNA), donde convencido de la necesidad de emprender una revolución social para erradicar la supremacía blanca y acabar con el desprecio hacia la raza negra, organiza en 1952 la 'Campaña de desobediencia civil'. Mandela consigue que las acciones de rebeldía pacíficas se extendieran por todo el país y el éxito de la campaña le hizo ser conocido en poco tiempo.

El gobierno, incómodo por la contienda emprendida por Mandela quiso silenciar su lucha y en 1956 fue acusado de "alta traición" junto a otros 156 líderes del CNA y activistas anti apartheid, y pasan más de cuatro años hasta que fue declarado no culpable.

La radicalización del CNA para combatir el Apartheid

Pero es en 1960 cuando se produce un fuerte giro político que conduce a Nelson Mandela a modificar su estrategia política. La masacre de Sharpeville, que termina con la muerte de decenas de estudiantes y activistas muertos a manos de la policía del régimen segregacionista, provoca la radicalización de Mandela. La represión brutal y la ilegalización del CNA por parte del Gobierno, le conducen a abandonar la resistencia pacífica y emprender una nueva vía. Tras organizar el brazo armado del CNA en la clandestinidad, Mandela huye del país y recorre varios países africanos además de Gran Bretaña en busca de ayudas y fondos para la lucha armada.

Su regreso a Sudáfrica supuso el fin de su libertad. Primero fue condenado a cinco años de cárcel por abandonar el país de manera ilegal e incitar a los ciudadanos a la huelga, para terminar en 1964 detenido y sentenciado a cadena perpetua en el Alcatraz de Sudáfrica, la prisión de la isla de Robben, frente a las costas de Ciudad del Cabo.

Casi treinta años encerrado en el Alcatraz de Sudáfrica

Arrestado durante casi treinta años y sometido al horror y al espanto de las brutalidades de la cárcel, Mandela no desistió jamás de sus propósitos. A pesar de ser sometido a trabajos forzados y castigado por las bestialidades del apartheid que eran incluso más intensas en prisión, su extraordinaria fuerza y convicción le permitieron resistir. Ni el golpe más atroz para un padre mermó sus ganas de lograr la igualdad y la democracia: su hijo mayor falleció en un accidente de tráfico en 1969 y las autoridades le denegaron asistir a su funeral.

Tres décadas enclaustrado en las entrañas de la hostil isla de Robben, a pesar de su asombrosa fortaleza, provocaron que su imagen poco a poco fuera relegada.

Pero en 1976 las autoridades policiales protagonizan una matanza de estudiantes negros que fueron tiroteados en el suburbio de Soweto, situado en la capital del país. El mundo entero, consternado por la masacre, abrió los ojos y las presiones al gobierno desde el interior y el exterior del país crecieron.

Mandela como símbolo de la lucha por la igualdad

A mediados de los ochenta el cambio era ya imparable y la imagen de Nelson Mandela recobró fuerza y se convirtió en el símbolo de las movilizaciones y protestas callejeras que clamaban su liberación y la erradicación del Apartheid.

Con una economía colapsada, el Gobierno fue incapaz de sortear el reclamo de libertad que exigía la ciudadanía y en 1985 da un paso decisivo: se ofrece a liberar a Nelson Mandela si renuncia a la violencia. Pero Mandela, fiel a sus principios rechaza la oferta de forma rotunda: "No puedo ni quiero hacer ninguna promesa, cuando ni yo, ni vosotros ni el pueblo, somos libres".

Tras su rechazo comienza a mantener conversaciones secretas con el Gobierno que constituyeron el inevitable final de la supremacía blanca y su liberación.

Primer presidente elegido a través de sufragio universal

El desmoronamiento del Apartheid se aceleró a finales de los 80: el Gobierno inicia la supresión de varias leyes racistas, el CNA vuelve a ser declarado legal y Nelson Mandela a la edad de 71 años es puesto en libertad el 11 de febrero de 1990.

Su liberación sólo significó un propósito: un hombre un voto. Y lo logró en el año 1994, cuando se celebraron las primeras elecciones después de 300 años. Nelson Mandela se convirtió en el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente mediante sufragio universal.

El mundo reconoció su extraordinaria lucha por la reivindicación de los derechos humanos, la libertad, la igualdad y la tolerancia y en 1993 ganó el Premio Nobel de la Paz.

Tras cinco años en el poder, Mandela se retira de la primera línea de la política para dedicarse a otros proyectos como la erradicación del sida y la pobreza en África, hasta su muerte.

"Nunca, nunca jamás sucederá que nuestro hermoso país nunca vuelva a experimentar la opresión de unos sobre otros ¡Que reine la libertad!". Fueron las palabras que pronunció en su toma de posesión y así ha sido.

Infección pulmonar

Después de varias entradas y salidas del hospital por una grave infección pulmonar, Nelson Mandela, ha fallecido a los 95 años de edad en su tierra natal. 

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