lunes 30.03.2020

Al menos tres jefes de Estado estarán con el Papa en la misa de clausura

Kirchner, Evo Morales y Desiré Bouterse ya han asegurado su presencia

Los presidentes de Argentina, Bolivia y Surinam, Cristina Fernández de Kirchner, Evo Morales y Desiré Bouterse, respectivamente, así como los vicepresidentes de Uruguay y Panamá, son las máximas autoridades políticas que han confirmado su presencia en la misa de clausura de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que tendrá lugar el domingo en la localidad brasileña de Río de Janeiro, según ha revelado en rueda de prensa el portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi.

"No hay ninguno más confirmado a fecha de hoy (en la noche del jueves en la España peninsular)", ha añadido, antes de agregar que no está previsto que el Papa Francisco mantenga un encuentro formal con ellos. Pese a ello, ha matizado que "es normal que les salude, de modo informal, en la sacristía".

El portavoz vaticano también ha hecho referencia al cambio de última hora del lugar donde tendrá lugar la Vigilia y la Misa de clausura, que se ha trasladado desde Guaratiba, a setenta kilómetros del centro de Río, hasta la playa de Copacabana.

La decisión se tomó tras una reunión entre el comité organizador de la JMJ y las autoridades locales, y después de consultar a expertos en salud y logística, que desaconsejaron celebrar los eventos en ese recinto, debido a las insistentes lluvias que han caído en los últimos días, con las que no se contaba y que han convertido el terreno en impracticable.

El programa se mantiene igual, incluyendo el acto de adoración eucarística. Sin embargo, no se permitirá a los peregrinos dormir en la playa, por lo que tendrán que regresar a sus alojamientos.

Los detalles concretos de esta modificación se están evaluando y se comunicarán tras una reunión que mantendrán los responsables hoy jueves 26 a las 11.00 horas (las 16.00 horas en la España peninsular). "No podemos colocar a miles de jóvenes en una situación de riesgo", ha admitido el portavoz de la JMJ, el padre Queiroz.

En el encuentro con la prensa, Lombardi se ha referido a la visita del Papa a la comunidad de Varginha: "Le he visto muy conmovido, con lágrimas en los ojos". El portavoz ha mencionado esta visita a las favelas, junto a la del hospital de San Francisco de Asís el día 24, como dos citas sociales muy importantes para el Papa, a la que se añade el encuentro que mantendrá este viernes en el Palacio Arzobispal con un pequeño grupo (formado por cinco personas) de jóvenes reclusos.

En este sentido, ha dado a conocer que "el Santo Padre, en el avión, me ha comentado que actualmente, cada dos semanas, llama por teléfono a un grupo de jóvenes detenidos de Buenos Aires, con los que tiene amistad". "Es muy importante para el Papa", ha añadido.

El portavoz de la Santa Sede también ha senalado, sorprendido, que "el Papa mantiene un ritmo de actividad bastante increíble". "Lo experimentamos también en Roma. A los colaboradores nos pone en un estrés al que no estábamos acostumbrados. Su energía parece casi inagotable. En este viaje aprovecha hasta los tiempos del mediodía, en lugar de descansar un poco", ha sostenido.

Lombardi también ha descartado, a título personal, un posible viaje del Papa a Argentina a corto plazo. "Este año, la programación está hecha y en el próximo parece que el Pontífice prefiere atender otros continentes donde no ha estado y dejar un regreso a América Latina para más adelante", ha apostillado.