jueves 29/10/20

Un médico alemán denuncia al fabricante de piensos contaminados por intento de asesinato

Hasta el momento se han localizado en el país 150.000 toneladas de estos productos contaminados y destinados a la alimentación de cerdos y aves

La empresa germana Harle & Jentzsch, responsable de la contaminación de piensos para animales con dioxina, que ha obligado a cerrar mas de 4.700 granjas avícolas y porcinas en Alemania, ha sido denunciada por un particular que acusa a su dirección de intento de asesinato.

Wolfgang Schweer, fiscal superior de Múnster, norte de Alemania, anunció que un médico ha denunciado a la citada empresa por lesiones graves e intento de asesinato por ánimo de lucro.

Añadió que la denuncia será tramitada a las fiscalías de Itzehoe y Oldenburg, encargadas ya de actuar contra la firma con sede en el septentrional estado de Schleswig-Holstein por atentar contra la legislación alimenticia y la normativa de fabricación de piensos.

El Ministerio de Agricultura de este último estado comunicó hoy que un instituto de análisis privado registró ya en marzo de 2010 elevados índices de dioxina en los productos de Harle & Jentzsch destinados a la fabricación de piensos, por lo que se sospecha que su actuación ilegal tiene un recorrido largo.

La ministra alemana de Agricultura, Ilse Aigner, criticó hoy los intentos de la citada firma de calificar de "accidental" o "involuntario" el uso de aceites y grasas industriales no comestibles para la producción de piensos.

"Si se confirman las sospechas de que la empresa responsable sabía desde hace meses de la contaminación con dioxina y, pese a ello, no alertó a las autoridades competentes, su actuación deberá ser considerada criminal y totalmente irresponsable", dijo hoy la ministra en declaraciones a la prensa.

Mientras tanto, fuentes ministeriales han señalado que son al menos 4.700 las granjas avícolas y porcinas clausuradas en Alemania por alimentar a sus animales con piensos contaminados con dioxina, de las que 4.468 se encuentra ubicadas en el norteño estado de la Baja Sajonia.

Dichas fuentes destacaron que en la mayoría de los casos se trata de granjas porcinas, a las que se ha prohibido sacrificar a sus animales y comercializar su carne hasta que se certifique que su consumo resulta absolutamente inocuo.

El presidente de la federación alemana de Agricultores y Ganaderos, Gerd Sonnleitner, ha cifrado en 40 a 60 millones de euros las pérdidas semanales de los ganaderos afectados por el cierre de sus factorías.

En declaraciones que publica el rotativo Neuen Osnabrücker Zeitung, Sonnleitner exige que los 25 fabricantes de piensos contaminados con dioxina responsables del escándalo deben indemnizar a los ganaderos afectados.

Hasta el momento se han localizado en el país 150.000 toneladas de estos productos contaminados y destinados a la alimentación de cerdos y aves. Aunque aún no se han valorado las pérdidas, la agencia alemana MEG de análisis de mercado confirmó que a causa del escándalo ha caído bruscamente la venta de huevos y productos procedentes de aves y cerdos.