lunes 09.12.2019
Los grandes temas que se discutirán el 25 de mayo

La estrategia de la OTAN para evitar el 2% en la primera reunión con Trump

El mandatario de EEUU acudirá a Bruselas con la petición de más inversión a los países europeos, que trabajan en incluir aspectos "cualitativos" en la medición de la carga que soporta cada miembro. El terrorismo del Daesh, Rusia y la importancia de la inteligencia con medios propios para la organización, los otros temas clave del encuentro del próximo día 25

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y el presidente de EEUU, Donald Trump, tras una reunión sobre temas fundamentales de la Alianza Atlántica en Washington. | Archivo
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y el presidente de EEUU, Donald Trump, tras una reunión sobre temas fundamentales de la Alianza Atlántica en Washington. | Archivo

El manido mínimo del 2% del PIB en el gasto en defensa puede quedar diluido en la próxima reunión de jefes de Estado de los países de la Alianza Atlántica, que se celebrará el 25 de este mes. Es la primera a la que acudirá el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que durante su campaña electoral atacó duramente a los países miembros y a la propia OTAN y que exige a los países que alcancen ese mínimo de su PIB en Defensa. Pero la OTAN cuenta con una estrategia para evitar que el debate del próximo día 25 se centre única y exclusivamente en el desembolso que hacen los países desde sus presupuestos de manera directa y utilizará una fórmula “cualitativa” más que cuantitativa para contabilizar lo que aporta cada país, algo que a España, con un 0,9% del PIB dedicado a Defensa, según los últimos datos, le vendrá muy bien. En el entorno OTAN es lo que se ha venido a llamar el ‘Burden Sharing’ (reparto de la carga).

El secretario general de la organización, Jens Stoltenberg, está liderando una estrategia para incluir otros aspectos en el reparto de la carga. Además de aumentar los esfuerzos para llegar al 2%, Stoltenberg propone tener en cuenta las capacidades, es decir, la preparación y materiales de las fuerzas armadas de cada país miembro y la contribución, qué aporta cada país a las misiones de la OTAN.

“Se trata de una fórmula para medir las aportaciones de forma cualitativa y no solo cuantitativa”, indica un alto cargo de la Alianza Atlántica, que trabaja en los encuentros preparatorios de la próxima reunión, no cumbre, insisten (estas se celebran cada dos años y tocará el año que viene). “Es decir, no es solo una cuestión del 2%, sino que también se tiene en cuenta qué hace cada país para modernizar sus fuerzas armadas y cómo las emplean en las misiones OTAN”, explican.

En cualquier caso, recuerdan, el compromiso de alcanzar el 2% fue firmado por todos los países miembros en la Cumbre de Gales, en el año 2014, con lo que, al fin y al cabo, tanto EEUU como Stoltenberg sólo insisten en “pedir a los gobiernos lo que ellos mismos se comprometieron a cumplir”. En ese compromiso, también se adoptó la medida de dedicar el 20% del gasto en Defensa a compra de armamento y material. Aun así, desde la Alianza Atlántica se muestran optimistas. “El descenso del gasto en defensa se ha frenado y ha comenzado a subir. De hecho, en 2016, 23 aliados aumentaron el gasto en el 3,8%”, explican fuentes de la OTAN.

En cualquier caso, y a apenas 15 días de la celebración de la reunión, el debate a este respecto continúa abierto. Hay países como Alemania que han llegado a proponer incluir los gastos en cooperación al desarrollo para que sean contabilizados, aunque no parece que este extremo vaya a ser discutido en la reunión, que comenzará con la presentación del nuevo Cuartel General de la OTAN en Bruselas, justo enfrente del edificio anterior, construido en los años 50.

Las reacciones de Trump a cómo se gestione el ‘burden sharing’ marcarán la cumbre, que ha generado una gran expectación dada la importancia que ha dado el presidente de Estados Unidos a la Alianza Atlántica, primero desprestigiándola y, a continuación, suavizando su postura. Algunas fuentes apuntan a que la reunión que mantuvo el presidente estadounidense con el secretario de la OTAN han tenido mucho que ver en esa 'relajación', dada la necesidad de aclaración de determinados conceptos de relevancia en la organización al mandatario estadounidense.

La lucha antiterrorista, prioritaria para la OTAN

Además de cuánto, los jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN marcarán las líneas de en qué se gastarán los esfuerzos tanto económicos como humanos de la Alianza y la lucha antiterrorista es uno de los asuntos estrella, con la lucha contra el Daesh como uno de los caballos de batalla más importantes.

Pese a que no hay ninguna propuesta en firme, la OTAN ya está trabajando sobre el terreno en Irak para trabajar en el escenario post-Coalición, en el que se desplegará una misión con toda probabilidad. De hecho, una delegación ya trabaja con la Coalición de contra el Daesh y el propio gobierno iraquí en ese sentido. Este mismo martes, concluía un encuentro de tres días en para mejorar las capacidades iraquíes en desactivación de artefactos explosivos improvisados (IED), desminado y el desecho seguro de explosivos, en la que ha participado un militar español, el coronel Ángel Ramos.

Miembros de la OTAN, entre los que se encuentra un experto español, el coronel Ramos, tras un encuentro de trabajo de tres días con las autoridades iraquíes. | OTAN

Miembros de la OTAN, entre los que se encuentra un experto español, el coronel Ángel Ramos, tras un encuentro de trabajo de tres días con las autoridades iraquíes. | OTAN

En este punto, España tendrá un “papel fundamental”, según describió el general Ángel Castilla, jefe del contingente español desplegado actualmente en el país de Oriente Medio, ya que alberga el Centro de Excelencia de la OTAN Contra IED (COE C-IED). En este plan post-Daesh, la OTAN también tiene previstos aspectos de cooperación cívico-militar; y el asesoramiento en el desarrollo de capacidades de Defensa.

Rusia, omnipresente

Pese a que no se ha incluido en la agenda de forma prioritaria, Rusia es un tema que la Alianza Atlántica no puede obviar, mucho menos recién terminado el despliegue de cuatro batallones en los países bálticos y Polonia, a los que España ha aportado más de 300 militares y 80 vehículos militares.

Aun así, desde la Alianza no esperan "grandes decisiones” y continuarán con “la política del diálogo y la disuasión”, después de que la anexión de Crimea en 2014 y el inicio de la crisis en Ucrania cambiara la estrategia de la OTAN para con Rusia. Desde la organización, insisten en que su “estrategia es hablar con ellos y hacer ‘briefings’ de sus ejercicios militares”. Pero, pese a los esfuerzos, la cooperación entre la organización y Moscú “está prácticamente congelada”, algo de lo que acusan a Moscú. “La respuesta en Ucrania es proporcionada y justificada”, explican fuentes de la OTAN, de acuerdo con los principios que rigen la OTAN como “organización defensiva no ofensiva”.

Impulso a la inteligencia

La disuasión es uno de los aspectos clave con los que trabaja la Alianza y, en ese sentido, se está haciendo un gran esfuerzo, explican fuentes internas. Uno de esos ejemplos es la creación de un ‘hub’ en Nápoles, que se centrará en el llamado ‘flanco sur’ de la Alianza Atlántica, tal y como han reivindicado en varias ocasiones España, Portugal, Francia e Italia. Este centro, que comenzará a funcionar en septiembre, se centrará en analizar las amenazas provinientes del sur, con un gran impulso a la parte de inteligencia y la preparación de la fuerza mediante ejercicios que puedan recrear potenciales situaciones.

Además, se está estudiando la creación de una división de inteligencia, clave en "un momento de aumento de amenazas híbridas". En este momento, uno de los pocos medios que posee y opera la OTAN -como organización propiamente- son los Awaks (Boeing E-3A ‘Centinela’), aeronaves de alerta temprana y control aerotransportado, con un potente sistema de radar de largo alcance y sensores pasivos capaces de detectar contactos aéreos o terrestres a largas distancias, según describe la Alianza Atlántica en su página web. Se ocupa de misiones de policía aérea, apoyo en misiones antiterroristas, operaciones de evacuación y respuesta a crisis. “Son misiones muy concretas”, explican fuentes de la Alianza Atlántica. Por eso, además, se está estudiando el desarrollo de un plan para ‘drones’ en Sigonella, lo que permitirá tener un mayor control a grandes distancias y altittudes.

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