sábado 14.12.2019

La CIA espiaba a Bin Laden desde un piso franco cercano a su 'fortaleza'

"El trabajo de inteligencia fue tan completo como tenía que ser, y les tocaba a los militares acabar con el objetivo", dijo la fuente

La CIA tenía un piso franco en la ciudad Pakistaní de Abbottabad para un pequeño grupo de espías que vigilaron exhaustivamente durante meses los movimientos de la residencia en la que fue asesinado el terrorista Osama Bin Laden, adelanta el diario 'Washington Post' en su edición digital.

El diario, que cita una fuente oficial que habló en condición de anonimato, indica que la vivienda secreta de la CIA fue utilizada como base de operaciones para una de las misiones de inteligencia "más delicadas" de la historia reciente de la agencia de espionaje.

El funcionario explicó que el grupo tenía una red de informantes paquistaníes y "otras fuentes" que les ayudó a establecer un patrón de las costumbres y de las actividades diarias de los habitantes del complejo en el que se ocultaba Bin Laden.

El trabajo de vigilancia sobre el terreno fue parte de la información de inteligencia que llevó a centrar la atención de Estados Unidos hacia la vivienda, que desde agosto fue rastreada de todas las formas posibles desde imágenes vía satélite, hasta con escuchas para identificar las voces en el interior.

El esfuerzo fue tan intensivo y costoso que la CIA acudió el pasado diciembre al Congreso para asegurarse de que iban a contar con cientos de millones de dólares dentro del presupuesto de la agencia para financiar la operación, indicó el funcionario.

La mayoría del operativo de vigilancia continuó en marcha hasta que, el pasado domingo, Bin Laden murió en una operación en la que intervinieron los comandos especiales estadounidenses conocidos como Navy SEAL en la residencia en la que se ocultaba, en la localidad de Abbottabad, en las afueras de Islamabad (Pakistán).

Según el funcionario, el piso franco ha sido cerrado desde entonces, en parte por la preocupación por las propiedades de la CIA tras la intervención, pero también porque la agencia da por concluido el trabajo.

"El trabajo de la CIA era detectar y posicionar", dijo la fuente, utilizando la terminología que utilizan los miembros de las fuerzas de operaciones especiales para identifica y localizar un objetivo de alta prioridad.

"El trabajo de inteligencia fue tan completo como tenía que ser, y les tocaba a los militares acabar con el objetivo", concluyó.

Por otra parte, esta noche también se ha sabido que sólo uno de los cuatro muertos en la incursión realizó disparos, según apuntó el jueves a Reuters una persona familiarizada con el último informe de Washington sobre la operación.

La versión sobre la incursión de 40 minutos realizada el lunes cuenta con nuevas descripciones de lo ocurrido, entre ellas que el grupo SEAL de la Armada estadounidense disparó a un ocupante del complejo que se pensó que estaba armado, pero al parecer no lo estaba.

La versión también confirma que Bin Laden no estaba armado cuando fue abatido a tiros, ni hay indicios de que el líder de Al Qaeda amenazara directamente a sus agresores, según la primera fuente y a un segundo informante del Gobierno de Estados que está familiarizado con las discusiones sobre la incursión.

Las fuentes pidieron guardar el anonimato porque no estaban autorizados a realizar declaraciones registradas.

El Gobierno del presidente Barack Obama ha dado numerosos testimonios contradictorios sobra la incursión llevada a cabo esta semana, y es posible que estas versiones provoquen una nueva revisión de los hechos.