sábado 25.01.2020
Arácnidos

Arquitectos de ocho patas que tejen telarañas increíbles

Digno de una pesadilla para los aracnofóbicos, es lo que sucede en algunos lugares del mundo donde las ocasionales inundaciones obligan a grupos de arañas a sobrevivir creando curiosos nidos gigantes en lugares insospechables. Desde telas de arañas de 30 metros de largo, hasta árboles totalmente cubiertos de este peculiar velo de seda

Arquitectos de ocho patas que tejen increíbles telarañas.
Arquitectos de ocho patas que tejen increíbles telarañas.

Como un velo hondeando al ras de la hierba y al compás de viento es a lo que recuerda una enorme tela de araña de aproximadamente 30 metros de largo hallada en la Bahía de Plenty, Nueva Zelanda. Aquel paisaje fue lo que con incredulidad se encontraron unos padres que andaban dando un paseo con sus dos hijas por el campo. Sin embargo, cuando extrañados se acercaron para divisar más de cerca aquel espectacular suceso, una gran cantidad de pequeñas arañas negras comenzaron a subirse por sus piernas. Era en realidad, una densa y extensa capa de tela de araña.

Este peculiar suceso ocurre con frecuencia en zonas inundadas de Hikurangi en Northland, una de las 16 regiones entre las que se divide Nueva Zelanda, en el norte de la isla. Allí, las arañas sueltan hilos de seda al viento para poder iniciar el tejido de su telaraña y de este modo, evitar ahogarse durante las inundaciones. No obstante, como los miles de diminutos arácnidos se encuentran congregadas en un mismo lugar, las telas terminan fusionándose creando una extensa sábana blanca sobre la hierba.

Los expertos aseguran que estos tipos de telarañas no están hechos de un solo tipo de seda, sino de sedas con propiedades diferentes que son creadas por los pequeños arácnidos para poder trasladarse rápidamente por los aires. El denominado “vuelo arácnido” o “balloning” en inglés, es como conoce a esta estrategia arácnida que las permite dispersarse y colonizar otros territorios más rápidamente, además de escapar con más agilidad de sus presas. Al principio se creía que únicamente las arañas jóvenes realizaban este método de tejer su tela, pero posteriormente algunos machos pequeños y hembras de tamaños de hasta un centímetro han sido contempladas practicándolo.

A pesar de la rareza de este evento, situaciones similares se han registrado en otras partes del mundo como en Argentina o Pakistán, donde millones de arañas terrestres pasan a refugiarse en grandes árboles por las inundaciones y que terminan cubriendo con un velo similar de aspecto espectral. Una parte positiva y otra negativa engloba a este suceso, pues aunque el árbol termina muriendo, miles de mosquitos quedan atrapados en aquellas redes reduciendo el riesgo de contraer la malaria en algunos territorios.

lugares

Lo más curioso de este fenómeno es la capacidad de adaptación que desarrollan algunos animales cuando ven en peligro su hábitat natural. En este caso, los arácnidos amenazados por las inundaciones, deciden buscar alternativas en lugares altos para elaborar sus nidos y que indudablemente dejan un paisaje cuanto menos escalofriante sobre todo para todos aquellos que sienten pánico por estos curiosos arquitectos de ocho patas.

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