miércoles 26/1/22
LA INVERSIóN MUNDIAL RECUPERA EL CRECIMIENTO

Arabia Saudí sube al tercer puesto en gasto mundial en Defensa

Continúa la tendencia de una moderación del gasto en Europa mientras crece en países emergentes. Estados Unidos sigue gastando en Defensa más que la suma de los 15 países que le siguen en la lista

Morenés-Saudí
Pedro Morenés, con el rey -entonces príncipe heredero- Salman bin Abdulaziz, el pasado diciembre. | Ministerio de Defensa

El Reino de Arabia Saudí adelantó en 2014 a Rusia en la clasificación mundial de gasto en Defensa, ocupando la tercera plaza sólo detrás de Estados Unidos y China.

El país árabe gastó el año pasado un total de 80.800 millones de dólares, cifra que supera el 10% del PIB saudí y supone un tercio de todo el presupuesto público del país. El crecimiento del gasto saudí en defensa es espectacular, de un 30% en el último año y se ha duplicado en menos de una década. El contexto geoestratégico en el que se produce incluye la rivalidad entre Irán y Arabia Saudí más la irrupción reciente del grupo autodenominado Estado Islámico en el vecino Irak.

Por comparar los indicadores saudíes, Estados Unidos y Rusia destinan alrededor del 4% del PIB a Defensa, y las principales potencias europeas rondan el 2%, sólo superado por Grecia (2,4%) y a cierta distancia del español 1%. El destinar la décima parte de la economía nacional a Defensa como en Arabia Saudí sólo es superado a nivel internacional por su vecino sultanato de Omán.

Según datos del instituto sueco SIPRI, los principales proveedores de armamento al reino saudí han sido en el último lustro Reino Unido (44% del total, su primer cliente mundial), Estados Unidos (29%) y Francia (6%). Entre las mayores ventas en los últimos años del Gobierno británico a Arabia Saudí destacan 72 aviones de combate Eurofighter, para envidia del resto de los socios del caza europeo -entre ellos España- que buscan desesperadamente mercados exteriores para poder financiar un programa difícilmente sostenible en época de crisis.

Los últimos datos sobre el gasto mundial en defensa proceden del británico Instituto Internacional de Estudios Estratégicos -IISS-, que sitúa en primer puesto indiscutible a Estados Unidos, con un presupuesto en 2014 de 581.000 millones de dólares, que cudruplica al segundo clasificado (China, con 129.000 millones de dólares), multiplica por siete el presupuesto saudí y por ocho el de Rusia, cuarto clasificado con 70.000 millones de dólares. La clasificación continúa con Reino Unido, Francia, Japón, India, Alemania, Corea del Sur, Brasil, Italia, Israel, Australia e Irak en el 15 lugar.

En la presentación este mes de febrero de The Military Balance 2015, el director del IISS, John Chipman, ha destacado que el gasto mundial en Defensa se ha incrementado un 1,7% en 2014, el primer crecimiento desde 2010, y ha apuntado entre las novedades la emergencia de una situación conflictiva en Europa -por Ucrania- y la expansión de la amenaza de grupos extremistas islámicos en Oriente Próximo y África.

"El gasto europeo en Defensa continuó el declive iniciado con la crisis financiera", señala Chipman, "y alcanzó en 2014 un descenso acumulado del 8% en comparación con 2010". El director del IISS advierte sobre un descenso del equipamiento de Defensa en Europa, y recuerda que se ha visto reducido sustancialmemnte desde el fin de la guerra fría. Entre 1995 y 2015, recuerda, el número de carros de combate en Europa ha pasado de 25.000 a 8.000, mientras que el número de aviones de combate ha disminuido desde 5.400 a 2.400.

En contraste con la el continuado declive que el Instituto percibe en Europa, el gasto global en Defensa se ha incrementado en Asia, donde destaca el crecimiento del presupuesto chino y también del de Japón.

Concluye el think tank británico que "Occidente aún concentra la mitad del gasto mundial en Defensa en 2014, aunque ha caído desde los dos tercios del total que suponía en 2010. Dada esta tendencia -añaden-, y aunque algunos Estados han incrementado ligeramente sus esfuerzos en Defensa, los países europeos deberán ponderar más seriamente el equilibrio más adecuado entre sus ambiciones militares, la reducción del déficit y las inversiones como el equipamiento militar".

El IISS advierte no obstante que el gasto en Defensa es sólo una parte del cuadro. "La capacidad militar por ejemplo de Estados Unidos", afirman, "va más allá del equipamiento que pueda adquirir el Gobierno, está relacionado asimismo con la formación del personal, el adiestramiento acumulado durante décadas y la experiencia en operaciones". Mientras que la distancia en inversiones militares se va reduciendo, "los países occidentales con ambiciones globales deben tratar de retener esa experiencia acumulada, siendo conscientes de que cuando se pierde una capacidad es muy difícil reconstruirla", aconsejan.

Comentarios