martes 14.07.2020
Fórmula 1

Red Bull se siente insultado por Ferrari y se queda al borde del abandono

El equipo de la bebida energética no tiene motor para 2016 y no parece que ningún fabricante de propulsores esté dispuesto a darle lo que pide. El futuro de Carlos Sainz también es una incógnita

Ricciardo y Carlos Sainz no tienen claro su futuro en la Fórmula 1.
Ricciardo y Carlos Sainz no tienen claro su futuro en la Fórmula 1.

En el año 2013, cuando Sebastian Vettel firmó su cuarta corona consecutiva en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1, nadie podía prever que el equipo que dominaba con mano de hierro pudiera desaparecer solo tres años después. En el último Gran Premio de Japón, ninguno de los pilotos de la escudería de la bebida energética puntuó, pero eso es algo que a estas alturas no preocupa ni en su propio garaje.

El equipo es en estos momentos el cuarto en la clasificación de constructores del ‘gran circo’. Está muy por encima de McLaren-Honda, pero tiene el futuro claramente comprometido por sus desavenencias con Renault. La formación austriaca echó la culpa de todos sus males al fabricante del motor y los franceses decidieron montárselo por su cuenta.

De hecho, este mismo lunes, Renault ha anunciado que han lanzado un proceso para adquirir la escudería Lotus. Existe un entendimiento inicial y solo falta acordar los términos del contrato final, pero la situación financiera del equipo en el que pilota Romain Grosjean invita a la venta.

Por eso, Renault ya no tiene ninguna necesidad de alargar su contrato con Red Bull y con su filial Toro Rosso, por lo que los dos llamaron inmediatamente a la puerta de Ferrari para contemplar un futuro dentro de la fórmula 1. Parecía que el acuerdo era un hecho, pero lo cierto es que los italianos no se mostraron muy por la labor de fortalecer a un rival que les mojó la oreja hasta hace muy poco.

"Por el momento no tenemos motor para 2016. La situación es muy crítica", reconoció el jefe del equipo Red Bull, Christian Horner. Además, parece que el respaldo económico del patrocinador no es incondicional. "El señor Dietrich Mateschitz ha sido muy claro. Tenemos que tener un motor de primera clase", añadió el hombre que llevó a Vettel a lo más alto.

Red Bull exige y no tiene posición para hacerlo

Red Bull quería ser el único equipo de la Fórmula 1 con un ‘motor b’ Ferrari y que el resto de las marcas tuvieran un propulsor inferior, pero por lealtad hacia el resto de los equipos la casa del ‘Cavallino Rampante’ rechazó el ofrecimiento. Los austriacos querían un motor a medio camino del que llevan los Ferrari y los que montan el resto de formaciones propulsadas por un ‘corazón italiano’ y no están dispuestos a firmar nada sin ese trato de favor.

Además, el nuevo calendario juega en contra de los intereses de las dos formaciones que buscan motor, por lo que el futuro de Carlos Sainz queda realmente comprometido. "La situación ya era crítica hace dos semanas. Para Toro Rosso aún más. Con cada día que pasa sin una solución, es menos probable que estemos aquí. Ahora 2016 va a empezar dos semanas antes, por lo que todavía es peor".

Sin embargo, Red Bull sostiene que Ferrari le ofrece condiciones peores que al resto. "El escenario de la retirada cada vez se concreta más. Es un insulto que se nos ofrezca motores de 2015 cuando Sauber y Haas tendrán uno de 2016", dijo el asesor de Red Bull, Helmut Marko a Auto Motor und Sport, sin ningún tipo de miramiento.

Asimismo, los otros dos fabricantes de motores tampoco parecen muy dispuestos a trabajar con Red Bull. El equipo austriaco piensa que Honda es reacio por las presiones de Ron Dennis y Mercedes tampoco está dispuesto a poner en peligro su hegemonía. "Red Bull se puso en una situación en la que ahora tiene que mendigar por un motor", señaló Niki Lauda para cerrar cualquier tipo de puerta al entendimiento. De esta forma, puede que a Red Bull no le quede más remedio que competir con un motor del vagón de cola, si quiere continuar en la Fórmula 1. 

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