sábado 29.02.2020
Para 2018

Alonso baja las expectativas y mete presión a McLaren-Renault

El español, que aún no piensa en los triunfos, no quiere esperar a Australia para comprobar que su monoplaza está a la altura de Mercedes

Fernando Alonso.
Fernando Alonso.

Fernando Alonso no quiere sorpresas. En los últimos años, su desmedido optimismo ante la llegada de la nuevo temporada se ha traducido posteriormente en una decepción más difícil de asumir. Sin ir más lejos, el pasado curso experimentó esa sensación. La eliminación de los tokens y el cambio de normativa le llegó a asegurar que darían un gran paso adelante. Sin embargo, mientras McLaren cumplió con el chasis, Honda lastró al MLC32 con el peor motor, con diferencia, de toda la parrilla. Ni potencia ni fiabilidad. Esto último es lo que más desquició a Alonos: tuvimos muchos abandonos, creo que 11 en 20 carreras es demasiado. Cada abandono era una espinita que tenías que tragarte".

“No cumplimos casi ninguna de nuestras expectativas”, ha mencionado el asturiano. En la temporada se vislumbró lo que dejaron entrever los test de Montmeló, de ahí que Alonso no quiera esperar a Australia para comprobar si el nuevo coche está a la altura de los más grandes. Una vez empezado el Mundial es difícil alcanzar a los líderes, por tanto, en los primeros tests de Barcelona y la primera carrera en Australia es importantísimo estar a un nivel notable", ha confesado.

El piloto español está convencido de que puede ser un gran año, tras romper con Honda y llegar a un acuerdo con Renault. “Todo el mundo está trabajando a tope en la fábrica. El motor Renault puede mejorar también, pero con Red Bull ya logró resultados bastante positivos así que somos muy optimistas”, ha mencionado el asturiano. Sin embargo, el bicampeón del mundo no se ha marcado como objetivo ganar el Mundial, pese a que cada año que transcurra será más complicado por el crecimiento de Renault como escudería, algo que podría llevar a los franceses a centrarse más en ellos que en sus clientes.

Fernando, por el momento, se conforma con “volver a ser competitivo”. El español, que se marchó de Ferrari con el objetivo de dejar de ser segundo y poder alzar su tercer Mundial, ha vivido tres años en la amargura. Tres temporadas sin optar casi a los puntos, relegado a un tercer plano, mientras confesaba que su pilotaje era el mejor de su carrera. De ahí esa frustración y esa “ansia por volver a estar arriba” que el mismo reconoce. De momento, el podio sería un buen punto de partida. Tenemos ganas de vernos en el podio y eso vamos a intentar, no sólo por mí, también por los aficionados”, ha mencionado Alonso a SoyMotor.

Lo que resulta evidente es que a sus 37 años, mantiene intacta la ilusión. Fiel reflejo de ello es que esta temporada tendrá que enfrentarse al calendario más extenuante de toda su trayectoria. El español viajará este 28 de diciembre a Daytona, donde pasará la Nochevieja. “Quiero aclimatarme. Las vacaciones esta año se acortan un poco porque el 3 de enero tengo que estar en Daytona para hacer el test”, ha comentado. Le Mans, aún por confirmar, será otra cita que le mantendrá muy ajetreado en verano.

De lo que no cabe duda es de su interés por probar más allá de la Fórmula 1. “Quiero aprender y ver cómo son las carreras de resistencia, pero estoy seguro de que cuando baje la visera vamos a intentar estar lo más arriba posible”, ha declarado. Lo cierto es que también era todo un novato en las 500 millas de Indianápolis, donde se presentó casi sin rodaje, y cerca estuvo de lograr el triunfo. Llegó a liderar la prueba y sino hubiera sido por el dichoso motor Honda quién sabe lo que hubiera pasado. De momento, eso sí, su prioridad está en Barcelona, en febrero. Ahí espera que McLaren-Renault al fin le brin de una alegría.

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