martes 30/11/21

Cómo elegir el mejor pienso para tu mascota

Los veterinarios aconsejan alimentar a las mascotas, cuando hablamos de perros y gatos, con pienso. No se trata de que solo tomen ese tipo de alimento, sino que el pienso sea la base de su dieta
perro gato

No obstante, para que un pienso sea de calidad este debe ser rico en proteínas y estar elaborado a partir de carne y pescado frescos o congelados, hidratos de carbono y no contener azúcares ni aditivos artificiales.

La calidad del pienso es relevante porque en muchos establecimientos lo que se comercializa es un bonito packaging (un envase muy atractivo), pero comida que no ofrece la calidad suficiente. Esto acaba revirtiendo en una peor salud de la mascota: dientes, pelo, piel, huesos, metabolismo…

En el caso de los perros, que son las mascotas más comunes, el pienso existe desde finales del siglo XIX. Posteriormente apareció el pienso para gatos. En este casi siglo y media de historia de la comida para mascotas, la innovación ha permitido generar productos con mejores ingredientes y más nutritivos.

¿Qué puede advertirnos que un pienso no es de buena calidad?

El primer aspecto que indica la calidad de la comida para mascotas es el precio. No es una relación absolutamente directa, pero si el precio del kilo de pienso es muy reducido, por debajo de los 3 o 4 euros, sus componentes no van a ser suficientemente adecuados para garantizar una salud adecuada.

Además, si el pienso incluye croquetas de colores y diferentes formas es habitualmente porque incorporan colorantes que no son necesarios. A esto se suman las estrategias de los fabricantes cuando incluyen etiquetas como “sabor a pollo” o “sabor a pescado”. Cuando esto ocurre no siempre es que estén elaborados a partir de esos productos, sino que tienen saborizantes y aromas artificiales añadidos.

Finalmente, es importante atender bien a las gamas de cachorro, pienso esterilizado, sénior… o incluso piensos especiales para razas de animales. Normalmente, pero esto no es siempre así, las mascotas pueden tomar todo tipo de piensos, si bien es cierto que en la fase de desarrollo, cuando son cachorros, hay que potenciar ciertos nutrientes. Por lo general, es más importante la cantidad de comida diaria que el tipo de pienso.

La composición del pienso animal a estudio

La alimentación de perros y gatos es clave para garantizar su estado de salud. Amanova se preocupa por producir piensos naturales y de calidad para las mascotas, cuidando los ingredientes al máximo y atendiendo a las necesidades específicas de cada animal.

En el caso de los gatos, al tratarse de animales carnívoros de manera estricta, la base de su dieta deben ser las proteínas, que son los nutrientes que les van a garantizar un buen estado de su pelo, la piel, los músculos, los huesos y todos sus sistemas y aparatos. La proporción de proteínas en el pienso debe oscilar entre el 25 y el 40%, aproximándose lo más posible al 40%. Con los perros, al tratarse de animales que comen más que carne, puede reducirse un poco este ratio.

Grasas y ácidos grasos esenciales son también muy necesarios para el desarrollo animal, especialmente las del tipo Omega 3 y Omega 6. En un pienso de calidad, el porcentaje de grasas animales debe rondar el 30%. No obstante, si la mascota tiene tendencia a engordar, el pienso puede estar por debajo del 20% en grasas.

Otro nutriente básico pero que está presente en menor cantidad es la fibra. No es habitual encontrar piensos con porcentajes de fibra por encima del 3%, aunque es cierto que hay algunos enriquecidos con valores de hasta el 6% y que están pensados para animales con problemas intestinales y de defecación. Estos problemas tienen también solución en la ingesta de mucho líquido y en la preferencia por comida húmeda.

Finalmente, no debemos dejar de lado las cenizas, que son las que contienen los elementos minerales. El calcio, el fósforo, el magnesio, el potasio, el hierro o el sodio entre otros son esenciales para los huesos y el desarrollo de los tejidos. Como con la fibra, el porcentaje de cenizas no es muy elevado, pero lo recomendable es que oscile entre e 5 y el 8%.

A estos nutrientes esenciales se suman otros como aminoácidos y condroprotectores. Los hidratos de carbono, que pueden no aparecer como tal en la composición, se calculan sumando todos los componentes anteriores y el grado de humedad del alimento. El porcentaje debe rondar entre el 20 y el 25% del total.

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