jueves 3/12/20
RESIDENCIAL METROPOLITAN

El pulso entre el Ayuntamiento y una cooperativa deja sin piso a 42 familias

El consistorio no ha cedido y finalmente obtiene el 10% del suelo de las cocheras de Metro de Cuatro Caminos que en su día fueron vendidos a una cooperativa para hacer pisos por 80 millones de euros. La decisión supone la expulsión de 42 cooperativistas. La plataforma Salvemos Cuatro Caminos ha presentado 12.000 firmas par evitar el derribo de "un bien patrimonial"

Las cocheras del metro de Cuatro Caminos donde se pretenden construir 443 viviendas.
Las cocheras del metro de Cuatro Caminos donde se pretenden construir 443 viviendas.

El sueño de obtener una vivienda en Chamberí ha acabado para 42 familias de la cooperativa Residencial Metropolitan. Al final, el consistorio se ha mostrado intransigente y no ha aceptado la propuesta del Grupo Ibosa por la cual se comprometía a entregarle el 10% de la monetización total del proyecto. Por lo tanto, y según lo acordado, la sociedad deberá de ceder el 10% de suelo dotacional al Ayuntamiento tal y como se recoge en la Ley del Suelo. Para complicar aún más las cosas, la plataforma Salvemos Cuatro Caminos ha presentado un recurso para paralizar la construcción y salvaguardar las cocheras del metro situadas en Chamberí, al entender que es éstas son “un bien patrimonial de la ciudad”. La guerra continúa.

Todo comenzó con la necesidad de reducir la deuda del Metro de Madrid. La empresa necesitaba liquidez y decidió vender varios terrenos, entre ellos las antiguas cocheras de Cuatro de Caminos. La superficie fue adquirida por la cooperativa Residencial Metropolitan a cambio de 80 millones de euros. Las 443 familias que la formaban en sus inicios se comprometieron a soterrar las cocheras y a crear un gran espacio de zonas verdes.

Imposible negociar

Por ley, el Ayuntamiento de Madrid puede reclamar el 10% de cualquier terreno con planes de acción urbanística o monetizar la operación y recibir el 10% del montante económico final del proyecto. En este caso en concreto, el gobierno de Ana Botella eligió el dinero y lo pactó, pero sólo "verbalmente", con el Grupo Ibosa, según fuentes de la cooperativa. Un error en el anteproyecto presentado por el Metro de Madrid para soterrar las cocheras retrasó la presentación del plan parcial, el cual no se pudo anunciar antes de las elecciones municipales de mayo. El resultado de los comicios deparó la victoria de Ahora Madrid. A pesar del cambio de gobierno, el Grupo Ibosa confiaba en que el nuevo equipo respetara el supuesto acuerdo 'verbal' alcanzado con el Partido Popular. Error.

Tras meses de disputas y múltiples reuniones, la cooperativa se ha rendido y ha decidido aceptar las exigencias del Ayuntamiento, por lo que le cederá el 10% del suelo dotacional para salvar la consecución del proyecto. Esto significa dejar fuera de la cooperativa, y por lo tanto sin casa en la zona, a las 42 últimas familias en sumarse a la sociedad. “Ha sido imposible convencerles. Es una decisión política y no piensan dar marcha atrás. Ya lo hemos aceptado y sólo nos queda luchar porque en vez de 42 familias, se queden fuera entorno a 37 o 38 cooperativistas”, afirman fuentes del Grupo Ibosa.

grupo ibosa

Maqueta ilustrativa de los terrenos donde se pretende construir el grupo de viviendas.

El área de urbanismo confirma la teoría de la sociedad. “Hemos mantenido múltiples reuniones con el Grupo Ibosa, y las seguiremos manteniendo en el futuro, pero el 10% del suelo es innegociable. No reclamamos algo que no sea nuestro, sólo exigimos lo que por Ley nos pertenece, nada más”, afirma Sandra Pérez García asesora del Area de Desarrollo urbano sostenible del Ayuntamiento de Madrid.

El tercero en discordia

Pero en la guerra entre el Ayuntamiento y la cooperativa se ha entrometido un nuevo invitado, la plataforma Salvemos Cuatro Caminos. Su presidente, Álvaro Bonet se ha personado en el registro municipal del Ayuntamiento para solicitar la protección de las cocheras a través del catálogo de bienes patrimoniales de la ciudad. La petición tiene el respaldo de 12.000 firmas individuales recogidas en el portal change.org  y el apoyo de entidades como la Fundación DoCoMoMo Internacional o el Comité Internacional para la Conservación del Patrimonio Industrial. La entrega de los documentos se ha realizado entre los reproches y gritos de cuatro cooperativistas. La tensión se palpaba en el ambiente.

Tanto fuentes del Grupo Ibosa, como de la propia Concejalía, afirman que no se va incluir en el catálogo de elementos protegidos las actuacles cocheras de Cuatro Caminos.  Además, Ibosa explica que su sociedad tiene informes de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y de la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid que reiteran la no existencia de elementos arquitectónicos relevantes en las cocheras. Julio Touza, experto en la obra de Antonio Palacios, cuestiona que la obra sea suya: "No hay pruebas’, sólo suposiciones", declara una fuente autorizada del grupo.

“Sabemos que seguramente no nos respondan, pero no vamos a parar de insistir"

En una guerra de comunicados entre la Plataforma y la Cooperativa, la primera presume de obtener el respaldo de más de 12.000 ciudadanos, mientras que la sociedad tilda este apoyo de manipulación. “La propuesta de Salvemos Cuatro Caminos en Change.org nació para buscar apoyos en la declaración de Metro de Madrid, en la categoría de Conjunto Histórico, como Bic, como infraestrucutra global, no en particular de las cocheras de cuatro caminos”, reza la nota de prensa el grupo Ibosa. Además les acusa de “ocultar” una iniciativa en la Web de Participación Ciudadana del Ayuntamiento de Madrid, en la que plantearon el desarrollo de un Museo de Metro en el ámbito. Debate que en la actualidad pierden con un 57% de votos en contra.

El conflicto a tres bandas promete quedarse en dos si se atiende a las palabras del concejal de Urbanismo. Aún así, Salvemos Cuatro Caminos no se da por vencido. “Sabemos que seguramente no nos respondan, pero no vamos a parar de insistir. No pretendemos parar el desarrollo urbanístico, sólo intentamos compaginarlo con la protección patrimonial”, declara Álvaro Bonet. Lo que sí es un realidad es que finalmente el Ayuntamiento ha conseguido el suelo que exigía y que 42 familias deberán buscar su futuro fuera de Chamberí.

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