lunes 21/9/20
Manifestación masiva

La Policía Municipal presiona a Carmena para negociar y ahoga a Barbero

Los tres sindicatos policiales más importantes estudian la posiblidad de crear una mesa de negociación para trazar una ruta de movilizaciones para defender sus derechos frente al atropello de la Administración y provocar la dimisión de Javier Barbero, concejal de Seguridad

Los más de trescientos agentes que se dieron cita en la manifestación convocada por el sindicato mayorista CPPM (Colectivo Profesional de Policía Municipal) en la Plaza de Cibeles han abierto la veda de una guerra que no ha hecho más que comenzar. Las otras dos centrales más importantes CSIT (Coalición Sindical Independiente de Trabajadores)  y APMU (Asociación de Policía Municipal) pretenden dar un paso al frente y unirse a las movilizaciones sí continúa el inmovilismo del gobierno de Ahora Madrid. Carmena "respeta" la manifestación, pero insta al Cuerpo Local a una reunión después de las elecciones sindicales del 20 de octubre porque afirma que "no quiere interferir en el proceso". 

Sí al final los tres sindicatos mayoritarios consiguen alcanzar un acuerdo significará que cerca del 70% de los agentes municipales rechazarán el acuerdo que han alcanzado el Ayuntamiento y UPM (Unión de Policías Municipales) –sindicato minoritario dentro del gremio- para la reducción de la jornada laboral de 37 horas y media a 35 horas semanales.

Al grito de ‘Barbero Dimisión’, los agentes enmascarados con una careta del concejal han reivindicado sus derechos y han solicitado la revocación del texto firmado entre UPM y el Consistorio. De hecho, en un acto simbólico, varios componentes de la central que ha convocado la movilización han roto un folio donde se recogía dicho pacto.

Bajo el lema ‘Imposición no, negociación sí’ CPPM ha manifestado su indignación ante la discriminación que sufre el gremio por parte de Carmena y su equipo. “Todo el personal del Ayuntamiento está disfrutando de la reducción horario a 35 horas semanales menos nosotros”, ha afirmado Julián Leal, portavoz del sindicato.

Las negociaciones para la rebaja del horario laboral sólo han sido apoyadas por UPM, que llevó la propuesta de Ahora Madrid a un referéndum que sólo votaron 700 agentes, el 8% del total de la plantilla. Las urnas, aunque con escasa participación, dieron la victoria al ‘sí’ y el Ayuntamiento por su parte lo ha interpretado como vinculante. De hecho, pretende elevar el proyecto al pleno de Madrid antes del 13 de octubre con tan sólo el visto bueno de un sindicato “minoritario”. El resto de sindicatos lo han calificado como un “decretazo”.

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Además, desde la Central afirman que la aplicación de este horario además de ilegal, creará un problema en el turno de la noche. ‘La noche no se vende’, esta es la frase que ha aparecido en las camisetas portadas por los manifestantes que se han dado cita en la plaza de Cibeles, frente al Ayuntamiento. “La aplicación del proyecto es ilegal. De hecho, Delegación de Gobierno ya lo ha recurrido al Tribunal Constitucional. Además los compañeros de la noche sufrirán un agravio comparativo frente a sus colegas”, ha explicado Leal.

No aguantan más

De todos modos, la nueva jornada laboral es “sólo la gota que colma el vaso”. En el comunicado que se ha leído al fin de la manifestación se han puesto de relieve las continuas "faltas de respeto" hacia el cuerpo de Policía por parte de la corporación municipal. Así, han hecho alusión a las declaraciones de la portavoz del Ayuntamiento, Rita Maestre, acerca del conflicto entre policías y manteros hace apenas un mes.

"Dijo que solo fueron forcejeos cuando se trataban de auténticas agresiones", ha afirmado Leal que también ha insistido en la intención de Carmena de convertir a la Policía Municipal de Madrid en cuerpo de seguridad que reparta “besos y abrazos”. “Todavía estamos esperando que salga a defender la labor de los compañeros que han sido agredidos por los manteros", ha sentenciado.

Aunque los organizadores han calificado la manifestación de exitosa, piensan que el verdadero triunfo no se conseguirá hasta que el resto de sindicatos se unan a las movilizaciones. De todos modos, este hecho está cerca de convertirse en una realidad. Tanto CSIT como APMU están al borde de iniciar medidas de presión, aunque antes pretenden agotar las vías del diálogo.

“Hemos solicitado una reunión con la alcaldesa para detener el acuerdo que pretenden llevar a pleno antes de día 13 de octubre. Si se aplica, nosotros lo denunciaremos. Sí no recibimos ninguna respuesta o una respuesta negativa empezaremos a hablar con otros sindicatos para plantear futuras movilizaciones”, afirma José Francisco Horcajo, responsable del colectivo de Policía Municipal en CSIT.

“Sí el Ayuntamiento no rectifica y la Dirección no reacciona, sí vamos a actuar con el resto de organizaciones para defender nuestros derechos. Si tenemos que ir a muerte, vamos a ir muerte. Si entramos en acción no es por intereses sindicales”, sentencia Carlos Bahón, portavoz de APMU.

Por su parte, Manuela Carmena ha señalado que respeta las manifestaciones de los policías ya que “están en todo su derecho de expresar lo que consideran que deben emitir”.  Por último, ha explicado que la reunión con el gremio se producirá después de las elecciones sindicales que tendrán lugar el 20 de octubre. “No queremos interferir en el proceso sindical”, ha declarado.