martes 29/9/20
Un retorno entre juicios

Miguel Ángel Flores vuelve a la noche madrileña con su 'ático de la vergüenza'

El empresario pretende reabrir la discoteca Macumba en septiembre pese a estar imputado por la muerte de cinco jóvenes en el Madrid Arena. Es la segunda vez que intenta relanzar su imperio tras el intento fallido la fiesta de Año Nuevo

El ático de Chamartín en obras el pasado octubre de 2015 (izquierda) y su estado actual (derecha). I Imagen propia.
El ático de Chamartín en obras el pasado octubre de 2015 (izquierda) y su estado actual (derecha). I Imagen propia.

Es agosto en Madrid. Muchos jóvenes emigran a las costas de la Península en busca de diversión y desenfreno, justo antes de sufrir la temida depresión posvacacional. A su regreso encontraran la reapertura de una de las zonas de fiesta más míticas de la capital, el ático de Chamartín. Miguel Ángel Flores, el empresario imputado por la muerte de cinco jóvenes en el Madrid Arena, lleva varios meses trabajando a destajo y contrarreloj para reabrir la joya de la corona de lo que un día fue su imperio nocturno, la antigua discoteca Macumba.

En la sombra y bajo el paraguas de su amigo Jorge Alonso, el empresario vuelve con energías renovadas, a pesar estar inmerso en pleno proceso judicial por las negligencias que condujeron al desastre de la fiesta de Halloween de 2012, que truncó la vida de cinco familias. Gracias al Grupo Alonso, gestor actual de los terrenos, Flores consiguió el puesto de coordinador de desarrollo del megaproyecto que la compañía tenía pensado para la azotea de la estación de trenes. Ahora, su retorno a los ruedos nocturnos parece estar más cerca que nunca.

En principio, Flores pretende que la gran inauguración se produzca a finales de septiembre o a principios de octubre, mes en el que se cumplirá el cuarto aniversario de la tragedia del Madrid Arena. “Esto estará listo como muy tarde para el mes de Octubre”, confirma uno de los muchos operarios que trabajan durante estos días en los últimos detalles del recinto.

La obra está muy avanzada y prueba de ello es que en la misma ya no sólo hay presencia de obreros. En la actualidad, también hay personal de limpieza que se encuentra realizando las labores necesarias para que la instalación este impoluta para el gran día. Además, hay operarios que ya han colocado unas sombrillas enormes. Muchos otros trabajan en varias barras de bebida colocadas en los extremos de una inmensa terraza anexa a la sala Macumba, en la que también se trabaja tanto dentro como en la fachada.

Aunque todavía no hay ninguna imagen del interior de la sala reformada, Estrella Digital ha descubierto durante su última visita a las obras una gran bola de discoteca al más puro estilo ochentero, época en la que Flores se convertía en el dueño y señor de la fiesta en la capital.

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Estrella Digital ya adelantó las ideas de Miguel Ángel Flores hace tiempo. Allá por el mes de octubre de 2015 este diario se personó en el ático de la discordia y comprobó in situ la iniciación de una obra faraónica que ahora está cerca de acabar. De aquellas imágenes a las tomadas en la actualidad la transformación ha sido notable. Los hierros y desechos de pladur han dejado paso a unas grandes carpas acristaladas, las vallas de obra han sido sustituidas por unas más decorativas acordes al local que pretende convertirse en epicentro de la noche madrileña.

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Segundo intento

Pero esta no es la primera vez que el empresario intenta volver. De hecho, en diciembre de 2015, el antiguo 'capo' de la noche ya intentó organizar una macrofiesta gay en la antigua sala Macumba. Bajo el nombre de ‘InShock’, Flores pensó que la combinación de la magia de la Nochevieja y un colectivo con tanto tirón como el LGTB serían una mezcla perfecta para llenar su nuevo y reformado local. Todo parecía ir sobre ruedas. Anuncios en internet, 'flyers' circulando por las calles y relaciones públicas promocionando el evento hacían presagiar un éxito rotundo, pero Flores no contaba con su invitado más VIP: Manuela Carmena.

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El Ayuntamiento de Madrid fue quien canceló la fiesta y el que paralizó las obras del ático. El Consistorio alegó que la obra carecía de los permisos pertinentes. Además, también afirmó que la licencia de obra por la cual Eurotransac (holding del Grupo Alonso) solicitaba la ampliación del aforo del local de 800 personas hasta 1.500 todavía estaba en fase de tramitación.

Ahora, sólo falta comprobar si el anuncio (aunque todavía no se ha hecho oficial) de la reapertura de Macumba y de un espacio abierto con algunas carpas acristaladas es sólo una venta más de humo del empresario o sí por el contrario el Ayuntamiento ha decidido dar el visto bueno al regreso de Flores a la noche.

Si Concejalía de Urbanismo llegara a aprobar la obra, Flores aún debería salvar otro obstáculo: el contrato firmado entre Eurotransac, compañía adjudicataria del ático, y Adif, propietario de los terrenos. El concurso emitido por el gestor de infraestructuras ferroviarias recogía una serie de requisitos en el pliego de condiciones que confrontan de una manera directa con la obra actual. Adif especifica que las discotecas, gimnasios, hoteles o salas de fiestas quedan excluidas de las posibles actividades que se puedan desarrollar en el ático.

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