domingo 29/5/22

El sujetador sale a la calle de manera muy evidente

Con femeninas transparencias, sofisticados encajes, enjoyado con cristales de Swarovski o en denim para mostrar su lado más rebelde, el sujetador sale a la calle de manera muy evidente

ropa interior sexy

Con femeninas transparencias, sofisticados encajes, enjoyado con cristales de Swarovski o en denim para mostrar su lado más rebelde, el sujetador sale a la calle de manera muy evidente; según se ha visto este viernes en el desfile de la firma Andres Sarda, que fantasea con el exceso lencero.

"En esta colección el sujetador sale a la calle de manera muy evidente", ha explicado a Efe la directora creativa de la firma Nuria Sardá, que en esta ocasión apuesta por "los contrastes y las combinaciones atrevidas".

Salvo la edición en la que participó el actor y cantante Mario Vaquerizo, es la primera vez que la firma de lencería y baño ha contado con una celebridad, el modelo internacional Andrés Velencoso, que ha abierto el desfile con una propuesta de día realizada en denim: "Es un icono de la moda, un lujazo poder colaborar con él", ha indicado.

Ante los acontecimientos mundiales, -la pandemia, y ahora la invasión de Ucrania por Rusia-, "no podemos controlar lo que va a ocurrir, solo cómo lo afrontamos", dice la diseñadora que con este nuevo trabajo intenta trasmitir energía y fuerza "para tirar hacia delante".

Y con esa idea, se ha inspirado en el Nueva York de los 70, para crear prendas lenceras de aire tejano. Luego se han visto conjuntos contrastados con detalles metálicos y tejidos de peluche, ideados para el día jovial y divertido.

Para la noche, el sujetador, columna vertebral de la propuesta, se convierte en vestido. Una de las piezas más aplaudidas ha sido un triquini convertido en pantalón adornado con ocho mil cristales de Swarovski.

Como no podía ser de otra manera, el encaje, ADN de la firma, ha vuelto a ser protagonista en la noche de esta firma que comenzó haciendo mantillas, un accesorio apegado a la tradición española que llamaba la atención en todo el mundo.

"El encaje negro sobre la piel me encanta", añade la diseñadora que también trabaja la blonda, el encaje o el tul, siempre presentes en su trabajo, pero no como un mero adorno, sino como un tejido integrado en el patrón de su lencería.

"La lencería tiene el poder de hacerte sentir bien, aunque nadie la vea", asegura la modista que considera que "vestirse bien por dentro da subidón".

Consciente de que no es momento de frivolizar con la moda, Nuria Sardá detalla que Ucrania y Rusia son parte del mercado de la firma. "Es un espanto lo que está ocurriendo", añade la diseñadora, que valora que la reina Letizia visite la pasarela madrileña. "Es importante que la Reina apoye la moda española, lo agradezco".

Después, Isabel Sanchis ha mostrado una colección inspirada en la diversidad cultural que tienen "sus clientes y su forma de entender la moda", explica la diseñadora que trabaja codo a codo con su hija Paula Maiques.

Como resultado, ha creado piezas que parten de un prêt-à-porter muy trabajado con estampados geométricos cercanos al "pop art" hasta piezas de costura con volúmenes y trabajos artesanales minuciosamente confeccionados como vestidos realizados con bambú y plumas.

En cuanto a la paleta de colores, además del negro, siempre presente en las colecciones de Isabel Sanchis, se ha introducido una gama de marrones, naranjas, pistachos y rosas.

Por su parte, Hannibal Laguna ha presentado una colección en la que fusiona las siluetas de los años 50 con los elegantes estampados de los años 60. "Es lo que más me gusta de las dos décadas", dice el diseñador que, divertido, cuenta que uno de los estampados está sacado de un vestido de su madre que recuperó de una fotografía.

Una colección ausente de bordados con la intención de confeccionar los vestidos con la mayor celeridad posible.

"Las peticiones aumentan, pero no con mucha previsión por lo que pueda pasar", comenta Laguna, que apuesta por los "vestidos de jardín", piezas para utilizar al aire libre, en vivos colores, intensos naranjas y amarillos vibrantes.

Escotes largos, en los que se cuelan faldas bombonera, vertiginosos en V, líneas marcadas con fajines que acentúan la cintura y manga larga con distintas estructuras conforman una colección en la que no falta un vestido "ecológico", en neopreno elástico.

El sujetador sale a la calle de manera muy evidente
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