miércoles 8/12/21

La habitación o el dormitorio es el espacio del hogar en el que más necesitamos sentirnos a gusto. Renovar su decorado es indispensable para marcar un cambio en nuestra vida, sobre todo si se quiere mejorar la calidad del sueño y llenarnos de buenas energías. Sin embargo, hay que proceder teniendo en mente algunas cuestiones, pues podríamos transformar nuestra habitación en un cubo de incomodidades visuales que nos aleje del descanso.

Renovar la habitación incluye cada detalle: desde los muebles y su disposición, la comodidad de los colchones, los colores de las paredes, hasta el decorado del baño anexado. Respecto a este último punto, los cuadros para el baño ayudarán a que el baño de tu habitación se sume al cambio radical y artístico de toda la pieza.

A continuación, mencionaremos un par de errores que debes evitar si quieres tener éxito en la renovación decorativa de tu habitación.

Olvidarse de los cuadros para el baño de la habitación

Si vas a renovar tu habitación, deberías considerar también un cambio de look de su baño. Los cuadros para el baño necesitan protección contra la humedad, y para eso necesitas comprar solo aquellos que vengan enmarcados con plástico o vidrio resistentes. En el caso que tengas una tina o yacusi, la mejor opción será colgarlos en la pared del frente, y así puedas contemplarlos mientras tomas una ducha relajante.

Entre diferentes cuadros para el baño de Bimago puedes escoger temas o motivos como árboles, campos, ríos, mares, costas, hojas, bambúes, jirafas, flores, paisajes naturales, o tal vez obras de pintores famosos. Asimismo, puedes darle un estilo minimalista en el que predomina el color verde, el color tierra o el color negro. De esta manera lograrás que el baño de tu habitación luzca moderno.

Pintar las paredes de la habitación con colores intensos

La habitación es para calmarnos y olvidarnos de la jornada laboral. Nos será difícil conseguirlo si estamos rodeados de paredes pintadas con un rojo ardiente, o con un amarillo o verde chillón. En lugar de eso, utiliza colores suaves o claros, lo más diluidos posibles, para que tus ojos nunca se cansen al verlos ni se active demasiado tu cabeza. La psicología de los colores no miente.

Comprar una cama demasiado grande

Evita comprar una cama excesivamente grande, que haga de tu habitación un espacio intransitable. Siempre debe quedar al menos medio metro de distancia entre los bordes de la cama y la pared más cercana. De esta manera podrás acomodar otros muebles indispensables para el decorado de la habitación.

Temerle a los espejos

El espejo es un elemento infaltable en la habitación. Además del efecto psicológico que ejerce en nosotros, su superficie ayuda a reflejar la luz natural por todas direcciones.

Olvidar los cuadros para la habitación

Así como cuelgas cuadros para el baño, deberías hacer lo mismo con las paredes de tu habitación. La pared del cabezal de la cama es el lugar perfecto para montarlo.

Comprar demasiados muebles

La habitación no tiene por qué ser un armario desordenado gigante. Por lo tanto, procura comprar solo los muebles imprescindibles, o mejor aún decántate por aquellos que sean funcionales; es decir, que cumplan más de una función a la vez, lo cual te ayudará a almacenar tus pertenencias y despejar el espacio de la habitación.

Comprar colchones incómodos

Por último, y no menos importante, nunca compres colchones de mala calidad. Si el colchón es incómodo perderás todo el esfuerzo realizado hasta ahora en el resto de la decoración.

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