sábado 16/1/21

¿Dificultad a la hora de afrontar los problemas sexuales?

Un tabú innecesario

Los que trabajamos en el ámbito de la sexología ya estamos acostumbrados a ello, pero posiblemente quien no, le llame la atención este titular. Porque cuando uno tiene un problema médico de cualquier tipo acude al médico, pero cuando este tiene que ver con el sexo, aquí aparece un extraño efecto de miedo, de pudor que hace que a menudo se traten con incluso años de retraso.

La influencia social juega un papel primordial a la hora de abordar el tema

Las personas están influidas por aquellas sociedades donde viven y donde se han criado. Resulta increíble, pero aún existe una parte de la población que se ruboriza al oír hablar de un sexshop. En el caso de la nuestra tiene el origen en una sociedad muy pudorosa aún sobre los temas sexuales. Aun hoy en día es difícil de encajar en las escuelas la educación sexual sin que esta cause problemas con algunos padres. En mi generación la educación sexual, al igual que la de la mayoría de españoles de más de cuarenta, era completamente nula, y en gran parte era una especie de secreto que se aprendía a través de los amigos, con modelos sacados de revistas de la época y poco más. Esto causó un serio problema a toda una generación a la que se le mostró que estos temas eran privados, incluso secretos, y que no se habla de ellos.

No esperes 20 años para tratar un problema sexual

Ahora esta generación del secretismo llega a una etapa de su vida adulta en que este tipo de problemas de orden sexual son una parte más de la realidad. En el caso de los hombres sobre todo la falta de erección o la eyaculación precoz, y en el caso de las mujeres la falta de orgasmos o el vaginismo. Estos problemas son, sobre todo, y diría que casi en más de un 90%, mentales y no físicos, y por lo tanto no es cuestión de ir a la farmacia y pedir una pastilla mágica secretamente y sin que nadie lo sepa, sino que requieren de venir, hablar del problema y poner unas pautas para poder resolverlo. Aquí, a esta generación del secretismo se le une esa educación restrictiva con la necesidad de resolver el problema. Como resultado del choque vemos que muchas de estas personas pueden tardar incluso años en venir a resolver el problema. “He tenido casos que han llegado a venir después de veinte años de sufrirlo para ver como se resolvía en apenas unas pocas semanas, y sin que ello fuera algo complejo ni doloroso” afirma Jaume Guinot.

No hay nada de malo en padecer un problema sexual

Hay que ser consciente de que debemos de resolver estos temas, al igual que lo hacemos con cualquier otra cosa que nos suceda, y no tener miedo a enfrentarlo porque no hay nada de malo en ellos. Las personas no decidimos cuales son las patologías que sufrimos y por lo tanto no es algo de lo que tengamos que escondernos sino todo lo contrario. Al igual que sucede con otras patologías, estas tienen cura, y no tenemos porque estar sufriendo en silencio por ello.

Un paso adelante para mejorar nuestra vida, porque el sexo es parte importante de nuestra naturaleza y de nuestro bienestar.

¿Es buena idea usar estimulantes?

El mercado de los estimulantes (disponibles incluso en farmacias) engloba todos aquellos productos destinados a avivar el deseo sexual. Ajedrea, pimienta, kila, jengibre…. A numerosas plantas y especies se le atribuye el poder de incrementar sustancialmente el deseo sexual, la potencia y la libido. Vienen en distintas presentaciones y formatos: capsulas, té, aceites de masaje… y hasta sprays perfumados formulados con feromonas. Todos ellos con el objetivo de mejorar el sexo.

La realidad es que se ha demostrado que muchos de ellos tienen un efecto real sobre la respuesta sexual como es el caso de la yohimbina, el ginseng y el ginkgo. Otros pueden ser muy eficaces, pero resultar peligrosos. Como es el caso del polvo de moscas cantáridas (la cual provoca una erección impresionante), o la nux vómica otro excitante exquisito que puede resultar muy peligroso.

Los productos estimulantes pueden levantar estimas caídas

Aunque está más que hablado el hecho de que tener un gatillazo o bien, no conseguir una erección en más de una ocasión, es natural y no está relacionado con ninguna patología. Y en la gran mayoría de los casos tampoco se relaciona con una patología grave. Para quien padece la falta de una erección en el momento en que la necesita, se trata de una verdadera vergüenza.

No es un secreto que la conocida pastillita azul llegó como un superhéroe con capa para salvar más de una autoestima en ruina. Pero los estimulantes no solo son para él, también para ella, aunque popularmente por las coyunturas sociales tenga menos importancia. 

También existen estimulantes femeninos

Aunque la mayoría de los estimulantes que existen, ya sean farmacéuticos y de los que puedes conseguir en una tienda como esta están pensados para él. También, existen estimulantes femeninos.

En el caso de hombre los nervios excitantes del pene provocan un aumento de las moléculas vasodilatadoras: las GMPc. Cuando la excitación entra en declive esta molécula se degrada y en consecuencia, se pierde la erección. En el caso de las mujeres, la excitación se debe a un aumento en el flujo sanguíneo vaginal, característico de los preliminares sexuales, provocado por la PT-141.

En resumen, en LOVELYPLAY sea cual sea tu sexo, tenemos un estimulante para ti, sin dejar de mencionar lo estimulantes que pueden llegar a ser algunos juguetes.

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