martes 15.10.2019
COMER Y BEBER

Canelones, Reyes y acaba la Navidad

Para acabar la navidad con aprovechamiento y sencillito, unos canelones, roscón y buena siesta, que su nieto o nieta le ha dejado sin resuello

Canelones.
Canelones.

Se acaba; sorprendentemente, un año más ha logrado Usted llegar al final. Hoy toca roscón, de acuerdo. Pero no solo de dulce vive el ser humano. Hay que comer, aunque ya lleva Usted tanta lifaras que ha perdido el apetito.

Usted tiene hijos e hijas, quizá nietos y nietas. De un lado para otro a buscar regalos, que sus majestades son muy suyos dejando los paquetes en los extrarradios. Igual, la familia, por no perder la costumbre se le presenta en casa. Pues nada, anímese, unos canelones que puede Usted dejar medio preparados.

Los canelones son esa pasta italiana, cuadrada, que Ustedes rellenan con habilidad con una carne picada preparada. Los burgueses catalanes y españoles tenían cocineros italianos, antes de que rusos y franceses se pusieran de moda, y de ahí copiamos. Perdón, ahora lo llaman benchmarching, No es una comida de siempre, aunque lo parece, llegaron vía Cataluña hace dos siglos.

Los canelones son una comida de aprovechamiento, así que no hace falta ser canónico y puede Usted cambiar la receta con la carne que le haya sobrado de fiestas. Cuanto más magra sea mejor. Puede dejarlos preparados, aunque es mejor hacer la bechamel en el momento.

Ingredientes

Calcule unos 75 gramos de carne por comensal. Lo mejor es una carne magra, no le importe mezclar ternera y cerdo. Puede añadir al gusto, un hígado de pollo y 50 gramos de sesos de cordero por cada cuatro personas. No se rinda, un pequeño culto a la casquería no le vendrá mal. 125 gramos de un queso que funda. Ajo y Cebolla, vino, coñac y tomate. Dos rebanadas de pan y un litro de leche. Mantequilla y harina. No se le olviden las láminas que Usted es muy suyo

El guiso.

El secreto de cualquier canelón es que la carne quede tierna, así que a esmerarse.Haga unos daditos de carne y dórelos. A media cocción le sumamos el ajo en laminitas y la cebolla a ser posible rallada. Cocción lenta

A media cocción, sumen los ajos pelados y cortados a láminas y la cebolla rallada. Dejadlo cocer lentamente para que la carne se vaya poniendo tierna. Momento alcohol, vino y coñac hasta que evapore el alcohol. Luego, turno casquería  – nuestro hígado de pollo y sesos -. Pasan unos minutos, al gusto de carne tierna y añadimos el tomate rallado. No hagamos salsa ni sopa, que se reduzca bien. Ponemos la miga de pan remojada en leche.

Ahora picamos la carne. !Anda, Usted no ha leído la receta antes de cocinar y no tiene maquinita! Por eso los seres humanos contamos con nuestro carnicero de confianza. El plato, si la carne es buena admite este pecado. No se olvide de poner la sal.

La pasta hay que hervirla – consejo para redactoras de Estrella Digital, que no saben Ustedes la cruz que tiene uno-. Se enfría y las ponemos encima de un trapo. Una cucharada por lámina y enrollamos. Otro consejo para mis redactoras favoritas: con un poco de mantequilla en el agua no se les pegarán las placas.

La bechamel

No es la primera vez que hacemos bechamel. Venga que ya somos campeones. Por cada medio litro de leche usamos treinta gramos de mantequilla y harina. Fundida la mantequilla, añadimos la harina y dejamos cocer sin que se queme, un par de minutos a fuego lento. Añadimos leche caliente y no paramos de remover, lo de remover es por los grumitos esos que a Usted siempre le quedan en la bechamel. Esto va con sal, pimienta, mejor blanca, y nuez moscada, a su gusto. No se pase.

Hornear

En el fondo de la bandeja ponemos una cucharada de bechamel, encima los canelones y cubra con la bechamel. Por encima queso rallado y un poquito de mantequilla. El Horno a 200, calentar hasta que queden gratinados.

Ya lo tienen. EL roscón lo ponen Ustedes que El Pinche no está para gastos.