lunes 30/11/20
Crisis institucional

La situación del Oporto ofrece un futuro nada esperanzador a Iker Casillas

La entidad portuguesa tiene que recaudar 116 millones de euros con la venta de futbolistas y en estos momentos no cuenta con nombres tan cotizados como los de antaño

Casillas y Pinto da Costa en el día de su presentación.
Casillas y Pinto da Costa en el día de su presentación.

Iker Casillas vive un momento dulce en lo personal en el Oporto, puesto que solo ha encajado cuatro goles en ocho partidos de la Liga NOS, unos números que le sirven para estar en la lucha por convertirse en el portero menos goleado del campeonato. Además, en su segundo año en Portugal, ya se encuentra plenamente adaptado a su nuevo club y vuelve a disfrutar del fútbol como siempre lo ha hecho.

De hecho, en un chat de Facebook con sus seguidores no dudó a la hora de expresar su compromiso con su actual equipo. "Tengo la intención de estar en el Oporto mucho tiempo", comentó en respuesta a uno de sus fans. Asimismo, el portero reconoce que se siente "cada vez mejor y más unido al país". Está "muy contento en el Oporto y en la ciudad", a pesar de que la marcha del equipo durante la temporada pasada no fue la esperada.

Además, varios medios filtraron unas supuestas palabras del presidente de la entidad, Jorge Pinto da Costa, en las que hablaba de sus “desastrosas cantadas”, tildaba su fichaje de “absoluto fracaso” y deseaba que se fuese a jugar a Estados Unidos. No obstante, el dirigente de 'los Dragones' negó todo eso para salir al paso de las críticas y ofreció al portero una renovación que no es tal y como la pinta. En realidad, Casillas no ha firmado aún ninguna ampliación de su compromiso, ya que tiene una opción de un año más de contrato en el caso de que alcance los 30 partidos disputados esta temporada. Ya lleva 13 encuentros jugados, por lo que cumplirá esa cifra sobradamente, ya que José Sá y Joao Costa no amenazan para nada su titularidad indiscutible.

De este modo, la continuidad del portero no preocupa para nada, el problema es que Iker llegó al Oporto con la intención de competir y ganar títulos en una gran liga europea, como ya hizo Raúl en el Schalke, y eso parece difícil en la situación actual del club. Según publica el diario As, el club blanquiazul atraviesa una situación financiera muy complicada y necesita recaudar 116 millones de euros entre el próximo mercado de invierno y el mercado estival de 2017. Tienen que equilibrar las cuentas debido a que el año pasado registraron pérdidas de 58, 4 millones de euros debido a la temprana eliminación en la Champions League. Asimismo, este verano ha gastado 18 millones de euros más de los que ha ingresado en el mercado de traspasos.

Ya no tiene demasiados jugadores cotizados

Por eso, la suerte del equipo depende en gran parte de los resultados deportivos, aunque será difícil superar al Benfica en la competición doméstica. En la Champions, el grupo de este año es bastante asequible, pero de momento van terceros y el Leicester ya se ha distanciado en la primera posición. En cualquier caso, esto no sería un problema en años anteriores, cuando los lusos conseguían sacar auténticas millonadas por hombres como Falcao o James Rodríguez. Sin ir más lejos, antes de que llegara Casillas el club dio salida a Jackson Martínez, Danilo, Alex Sandro e Imbula por grandes cantidades.

No obstante, según los datos que ofrece Transfermarkt, el Oporto ya no tiene jugadores con un valor de mercado tan alto. De hecho, el precio de todos sus jugadores está estimado en 175 millones de euros. Para equipararlo al fútbol español, la plantilla que dirige Nuno Espírito Santo tiene un valor similar a la del Villarreal, aunque la entidad tenga un tamaño muy superior.

La situación es generalizada en todo el fútbol portugués donde las ventas millonarias de los últimos años han dejado a los equipos con escasez de nombres, aunque tienen una gran capacidad para revalorizar a sus talentos en cuestión de pocos meses. Pese a todo, el Benfica e incluso el Sporting de Lisboa le han superado, aunque por muy poco, en valor de equipo, mientras que el Oporto todavía paga a Lopetegui gran parte de su sueldo por culpa de su despido prematuro. Uno de los problemas del club es que tiene cedidos ni más ni menos que a 64 jugadores, pero poco podrá sacar con sus ventas, ya que Quintero, Aboubakar y Martins Indy y entre los tres no llegan a los 30 millones de euros de valoración.

Por eso, habría que recurrir a la salida de algunos de los mejores jugadores del club. Brahimi tiene un valor de 20 millones de euros, Héctor Herrera cuesta 16 millones, Danilo Pereira, 14 millones; Rúben Neves, 11 millones; Miguel Layún, 10 millones y Jesús Corona; 10 millones. Asimismo, André Silva también es una gran promesa por lo que tiende a revalorizarse. Pese a todo, en los últimos años, los equipos portugueses han conseguido vender a sus jugadores muy por encima de su valor de mercado, por lo que no será necesario que salgan todos los nombrados. De lo que no hay duda es de que la calidad de la plantilla puede quedar muy mermada, si la entidad no encuentra otro plan para sacar dinero. Casillas puede quedarse en un equipo sin opciones de ganar nada y con una afición muy exigente, aunque el guardameta da a entender que está dispuesto a trabajar para el club, incluso cuando decida colgar los guantes.  

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