jueves 27.02.2020
La resaca del derbi

La plantilla del Real Madrid celebró su triunfo con un fiestón en una discoteca

Los jugadores merengues tenían que madrugar para entrenar por la mañana, pero aún así no escatimaron en la celebración

Discoteca Blackhaus.
Discoteca Blackhaus.

El Real Madrid llevaba tres temporadas sin ganar al Atlético de Madrid en Liga. De hecho, en la memoria de los futbolistas todavía estaba fresco el recuerdo del 4-0 de febrero de 2015. Por eso, este no era un partido normal para ellos y todos salieron a dejarse todo lo que tenían en el césped del Calderón. Además, con el 0-3 final vivieron la celebración de una manera muy intensa.

La fiesta comenzó en el vestuario, donde volvieron a hacerse fotos triunfales como las que protagonizaron en su último encuentro en el Camp Nou. Todos estaban muy animados porque habían sacado una buena tajada del derbi, ya que dejaban al Atlético a nueve puntos de distancia y al Barcelona a cuatro.

Por eso, Sergio Ramos organizó una fiesta en la discoteca Blackhaus, según publica Chance. El central de Camas está entre los supuestos propietarios de la nueva sala de fiestas de Madrid, que está situada en lo que era el antiguo Buddha. De esta forma, el capitán pudo garantizar la privacidad de todos de una manera muy especial, algo que hace que los jugadores estén mucho más cómodos en sus salidas nocturnas.

El domingo, temprano a entrenar

De hecho, esta discoteca lleva muy poco tiempo abierta, pero Cristiano Ronaldo por un lado y James y Pepe por otro ya se habían dejado ver por allí en diferentes noches hace un par de semanas. Así las cosas, todo hace indicar que los jugadores madridistas volverán a alimentar la fama de este lugar como ya hicieron en la tapa anterior de la sala, donde jugadores como Guti, Beckham y el propio Ramos fueron muy asiduos.

En cambio, el plan de la noche del sábado al domingo fue mucho más privado, puesto que tenían toda una planta reservada para ellos. Los asistentes tenían que decir una contraseña para poder acceder a esa parte de la discoteca. Todos cenaron juntos y disfrutaron durante un buen rato más. No obstante, los jugadores no pudieron despistarse demasiado ya que Zidane no perdonó el entrenamiento matutino del domingo. Los jugadores asistieron a Valdebebas sin rechistar para empezar a preparar el partido frente al Sporting de Portugal, ya que el calendario concede muy poco tiempo para disfrutar de las alegrías.  

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