miércoles 14/4/21

Estrella Digital

Una larga lista de errores

Nasri, la última prueba del ojo clínico de Guardiola a la hora de hacer descartes

El jugador francés muestra un gran nivel gracias a Sampaoli, mientras que para Guardiola era el último de la fila. El técnico tuvo un gran don a la hora de detectar el talento de cantera, pero en muchas ocasiones desperdició el que tenía en el primer equipo

Guardiola dejó a Nasri libertad para salir
Guardiola dejó a Nasri libertad para salir.

No hay duda de que Guardiola es un entrenador muy exitoso. Sus dos Champions, sus tres Ligas, sus tres Bundesligas y sus numerosos títulos coperos así lo atestiguan. Roza el 75% de victorias durante toda su carrera de entrenador, a pesar de que en los últimos textos su figura ha quedado algo tocado por culpa de sus derrotas contra equipos españoles en la Champions.

De hecho, tras el partido de ida de la fase de grupos de este año frente al Barcelona, dio la sensación de que Pep no era nada sin el gran Leo Messi al lado. No hay que ser ningún genio para decirle al ‘10’ que salga al campo a hacer lo que solo él sabe, pero para conseguir que un grupo de mortales le derrote sí hay que tener muchos conocimientos. Por eso, tras el partido de vuelta en el City of Manchester el entrenador demostró que tiene argumentos para derrotar a cualquier equipo.

Guardiola ha conseguido acoplar a todos sus jugadores de ataque a la perfección, aunque su situación en la Premier demuestra que el nivel de la defensa todavía deja mucho que desear. Sin embargo, el gran pero de esta temporada para Guardiola está en la salida de Nasri, puesto que por muy bien que juegan Nolito, De Bruyne, Gundogan o Agüero, el nivel que ha alcanzado el francés en el Sevilla resulta inigualable, mientras que futbolistas como Jesús Navas o Sané ofrecen un rendimiento que deja algunas dudas.

El galo le pone una pausa asombrosa al juego del Sevilla, lleva el balón pegado a la bota y parece imposible que pierda el balón. Monchi apostó por él cuando parecía acabado para el fútbol y Sampaoli le ha convertido en uno de los jugadores más decisivos de la Liga. Lleva tres goles y una asistencia en lo que va de temporada, pero lo realmente importante es lo que aporta en la creación de juego y lo que se implica en la recuperación del balón, a pesar de que llegaba con fama de futbolista irreverente.

Asimismo, Nasri rindió muy bien en los dos partidos grandes que ha jugado en esta Liga, puesto que brilló tanto frente al Atlético como contra el Barcelona. En cambio, la buena noticia para Guardiola es que el futbolista de 29 años salió cedido sin opción a compra, aunque por lo que parece el jugador quiere jugar durante más temporadas en el Sánchez Pizjuán.

De Joe Harta a Eto’o

Además, este no es el único descarte cuestionable de Guardiola durante esta temporada, ya que más allá de algún fallito puntual, Joe Hart juega a gran nivel en el Torino. El portero de Inglaterra también firmó una gran actuación con su selección y por eso muchos aficionados no entienden que se haya fichado a un portero extranjero para suplirle. Bravo falló claramente en su regreso al Camp Nou y genera algunas dudas.

Por otra parte, una de sus principales apuestas personales de cara a esta temporada también fue uno de sus descartes en su etapa en el Barcelona. Guardiola permitió que el club vendiera a Nolito al Benfica porque prefirió darle oportunidades a hombres como Alexis Sánchez, Afellay o incluso Isaac Cuenca.

En cambio, en la posición de mediocentro Guardiola sí apostó por un hombre de la casa para sacar del equipo a Yayá Toure, que era uno de los mejores del mundo en su posición y lo fue durante muchos años más, por mucho que el rendimiento de Busquets haya estado incluso por encima de lo esperado. El marfileño se encuentra apartado en su reencuentro con el entrenador catalán en el Manchester City, por culpa de las continuas rajadas de su representante, aunque parece que esta misma semana el jugador y el entrenador han decidido dejar a un lado los “malentendidos del pasado”.

Por otro lado, los descartes más sonados de Guardiola también dieron un rendimiento óptimo en sus años posteriores a su salida. El caso de Ibrahimovic resulta especialmente hiriente, puesto que su capacidad goleadora no admite comparación. Asimismo, Eto’o ganó la Champions con el Inter de Milán y Deco tuvo dos años buenos en el Chelsea, mientras que el acierto en la venta de Ronaldinho fue incuestionable, puesto que el brasileño iba cuesta abajo y sin frenos en su carrera. Bastian Schweinsteiger, Xherdan Shaqiri y Dante también salieron por la puerta de atrás en su etapa en el Bayern, pero su rendimiento posterior tampoco hizo que el técnico se arrepintiera de su decisión 

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