miércoles 22/9/21
ROY KEANE

“Mourinho tuvo suerte de que no le diera un puñetazo”

El exjugador del United se desahogó duramente contra el técnico ‘blue’

Hay gente que no sabe qué hacer para vender libros. Esta semana Roy Keane estrena autobiografía y parece dispuesto a hacer lo que sea para vender unos cuantos ejemplares más. Se ha dado cuenta de que lo mejor en este tipo de casos es avivar polémicas para obtener grandes espacios en los medios y ha llevado su propósito hasta las últimas consecuencias.

Por eso, en la rueda de prensa de presentación de su obra, el irlandés habló de una oferta que recibió en 2005 y que no aceptó “por miedo a lo desconocido”, aunque se arrepiente de ello. El que descolgó el teléfono para hablar con Roy fue Emilio Butragueño. El Real Madrid estaba por aquel entonces perdido en el centro del campo con Gravesen y con Pablo García en la posición. "Me llamó mientras yo estaba sentado en el retrete y él dijo: 'Mira Roy, estaríamos encantados de contar contigo'. La Junta del club sólo tenía que cerrar el trato", reconoció en un acto de promoción de su libro.

Asimismo, ‘el viejo roquero’ tampoco deja muy bien en su libro a Ferguson ni a alguno de sus compañeros. De hecho, cuenta que tuvo un roce con Schmeichel porque el portero le agarró y él le dio un cabezazo. "En la rueda de prensa posterior, (Schmeichel) salió con gafas de sol y aceptó la culpa de la pelea. Le admiro por eso".

Además, el jugador que pasó a la historia como uno de los más leñeros del fútbol inglés no se arrepiente de haber truncado la carrera de Inge Haaland. "Lo único que quería era pararlo, no tenía intención de hacerle daño. He pateado a muchos futbolistas, no sé cuál es la diferencia entre hacer daño y lesionar a alguien. No me arrepiento de esa acción" , dijo el ahora segundo entrenador del Aston Villa.

Sin embargo, parece que no era suficiente con hablar de temas pasados para vender muchos libros y Keane decidió crear una polémica reciente con la ayuda de Paul Lambert, su jefe en el Villa. El Chelsea ganó cómodamente al Aston Villa por tres goles a cero el pasado 27 de septiembre en la sexta jornada de la Premier League. Mourinho, como suele hacer siempre que juega como local, gane, pierda o empate, se fue al túnel de vestuarios antes de terminar el partido. Antes, el portugués quiso despedirse de forma educada del banquillo visitante, pero no le dejaron. La manía de Mourinho fue considerada como una falta de respeto intolerable por un equipo técnico enfadado con la imagen que su equipo dio en el campo.

Lambert y Keane le negaron el saludo. El primer entrenador le dijo que todavía quedaba tiempo y el segundo directamente ni se inmutó. "El partido todavía estaba en juego. Le he visto hacerlo con otros entrenadores, es una vergüenza", dijo Keane al respecto en la presentación de su autobiografía.

Después, un periodista quiso encender más la llama y Keane no se lo pensó a la hora de entrar al trapo. "¿Le parece Mourinho arrogante?", le preguntó. “A ti qué te parece? Esa es una pregunta estúpida. Claro que sí”, dijo el legendario ex del United.

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